Posts etiquetados ‘Antropología’


El-Buen-Amor.-Con-Nube-De-María.

“El amor es como los fantasmas, todo el mundo habla de él pero pocos lo han visto.”

***

Del amor se habla, se habla demasiado. Del amor de lee, se lee demasiado. Del amor se escucha, se escucha demasiado. El amor se ha incorporado a nuestras vidas como un todo, se ha instalado como un conjunto de muchas cosas difíciles de explicar y que raramente aparecen en nuestra realidad. El amor parece estar unido a la civilización humana desde sus inicios intrínsecamente. Pero también lo está el odio. Serían los dos polos opuestos. Lo bueno y lo malo del ser humano a la hora de hablar de sentimientos. Incluso da la sensación de que sin el amor la raza humana estaría extinguida o profundamente deprimida, aunque pueda parecer que las muestras de amor y de odio andan a la par. Pero, como ocurre en tantas ocasiones, la mayoría de las personas hablan y hablan sobre cosas que desconocen o que creen conocer, o que pretenden saber. A fuerza de hablar de algo durante mucho tiempo, uno puede llegar a interpretar que ya conoce suficiente sobre ello, aunque no sepa absolutamente nada. Si a uno le hablan del amor desde que es pequeño y no lo experimenta, seguramente querrá saber sobre ello para poder hablar también de su propia experiencia al respecto. Eso también es innato en el ser humano.

Uno ha visto infinidad de películas que han tratado sobre el amor, como obras de teatro, en todas sus formas, ya fueran idílicas, platónicas, dramáticas, especiales, imposibles, duraderas, placenteras, dañinas, enfermizas, etc. Uno ha leído cientos de libros que también han querido describir ese estado emocional de una forma particular y personal. Uno ha sido testigo de otras tantas relaciones que han transcurrido a su alrededor, amores que nada tenían que ver el uno con el otro, algunos que daban la impresión de ser irrealizables, inéditos, increíbles o simplemente imposibles; pero también otros que parecían perfectos, estables, imprescindibles y enigmáticos. Desde fuera no se puede explicar y mucho menos conocer por entero lo que se cuece dentro de esos amores, pero cualquiera de nosotros podría hablar de nuestras experiencias, como también seríamos capaces de explicar nuestras propias formas de amor que hemos sentido o experimentado.

“No existe el amor,

sino las pruebas de amor,

y la prueba de amor a aquel que amamos es dejarlo vivir libremente.”

***

Hay una pregunta que siempre me ha costado contestar: ¿Cuántas veces te has enamorado? En un principio me parece una pregunta trampa. Porque una pregunta así ya da a entender que has tenido que enamorarte, y además varias veces. Se da por sentado que cualquier persona digamos ‘normal’ se va a enamorar a lo largo de su vida y, a poder ser, en repetidas ocasiones. Y como dicen que el amor es imparable, incontrolable y difícil de medir, pues seguramente nos veremos envueltos en sus garras en cuanto menos lo imaginemos. El amor no avisa, dicen. El amor, aparece… Tengo que confesar que me cuesta contestar a esa pregunta porque si me paro a pensar en ello detenida y profundamente, me cuesta distinguir entre lo que se suele llamar amor de lo que simplemente es una atracción, un cariño o un deseo. Con lo cual, contestar a la pregunta diciendo ‘ninguna’ se antoja arriesgado, más que nada por las caras de sorpresa y de incredulidad que recibiré automáticamente. 

black-and-white_love (14)

Tengo la sensación de que se habla muy gratuitamente de muchos sentimientos. Cualquier puede ser amigo de alguien, y cualquiera está enamorado de alguien. Hay gente que se enamora cada día. Y, lógicamente, se desenamora de igual forma, es decir, al instante. La pregunta es lógica: ¿era amor? ¿No estarían confundidos? ¿No estarían simplemente engañándose? Decir que estoy enamorado de alguien suena bien. Es bonito. Es idílico. Es envidiable. Y no digamos decir que alguien está enamorado de nosotros. Nuestro ego sube como la espuma con una facilidad pasmosa. Sentirse querido es innato en el ser humano y muy necesario. Necesitamos sentir que atraemos a alguien. Aunque nosotros no sintamos lo mismo. Necesitamos querer y ser queridos. Necesitamos sentir algo por alguien en algún momento de nuestra vida, otra cosa será que ese alguien demuestre y/o sienta lo mismo por nosotros.

 “Esta noche dormirás con tus triunfos y encantos, pero ella la pasará en los brazos de otro”

(Morrissey)

***

Pasaríamos entonces al terreno de las necesidades más que el de las realidades. Confundiremos los sentimientos debido a nuestras necesidades más primarias. Necesitamos amor y si no lo encontramos lo inventamos. Creamos lo que haga falta con tal de satisfacer nuestra mente. Imaginaremos lo que haga falta y haremos creer al mundo lo que hemos creado en nuestra mente. Da igual si es verdad o no, de tanto repetirlo parecerá real. Y como en el amor sucede habitualmente con infinidad de sentimientos y de situaciones. Los problemas surgen o los creamos, aparecen o los hacemos aparecer. Los males, las quejas, la mala suerte, los amigos imaginarios, los que nos aprecian, los que darían la vida por nosotros, tantos que los vamos amontonando en el contador de cualquier red social, acumulando sensaciones más que realidades, intentando ver el mundo tal y como deseamos, mucho más que de cómo realmente es.

“No olvides nunca que el primer beso no se da con la boca, sino con los ojos.”

(O.K. Bernhardt)

***

Hace falta menos imaginación, un poco más de atención y mucha más coherencia. Ni todo es tan malo ni todo es tan bonito. La vida se compone de altibajos, de buenos y malos momentos, de buenas y malas personas, y en esa senda vamos avanzando, el conjunto de todo es lo que denominamos experiencia. No por pretender saber se sabe, no por creer conocer se conoce. No por decir que amamos mucho amaremos más o mejor. No por decir que nos aman nos sentiremos amados. No por decir muchas veces ‘te quiero’ se quiere más. Pero eso algunas personas no quieren entenderlo. Siempre me ha hecho gracia una frase que, desafortunadamente, sigue funcionando: ‘Dime que me quieres, aunque sea mentira’. Queda dicho todo. Dime lo que quiero escuchar, da igual si es verdad o no. Nos vamos traicionando a nosotros mismos, sin querer encarar la realidad. Nos enamoramos superficialmente, rápidamente, sin detenernos a pensar si realmente estamos enamorados. Quizá la pregunta clave sería qué es el amor. Y, a partir de ahí, todo empezaría a encajar. O no. Quién sabe. En un mundo donde la mentira y la exageración están a la orden del día hablar más o menos del amor ya parece algo trivial.

“La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.”

(Gabriel García Márquez)

***

images

Vidas inventadas

Publicado: 23 de abril de 2015 en Artículos
Etiquetas:, , , ,

1294501581006_f

“El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido,

porque estará obligado a inventar veinte más 

para sostener la certeza de esta primera”

(Alexander Pope)

***

A través de la historia del hombre, han sido habituales las escenas que han salido a la luz de muchas personas que intentaron ser ‘otras personas’. Se trata en estos casos de inventarse una vida, otra vida, cambiar la uno de mismo, hacer realidad un delirio, ya sea por grandeza, por complejo o por ambición. Los impostores siempre existieron, han sido corrientes y lo siguen siendo. Encontramos numerosos ejemplos, algunos más famosos que otros: Enric Marco, fingió durante años ser un antiguo preso de un campo de concentración nazi; Alicia Head, se hizo pasar por una de las víctimas de los atentados del 11-S en Nueva York; Somaly Mam relató que fue vendida a los 13 años y que le obligaron a ejercer la prostitución; Rigoberta Menchú añadió falsas experiencias personales en su libro autobiográfico.

Para muchos analistas y expertos, muchas de estas personas actuaron y actúan por ser mentirosos crónicos o compulsivos, personas que tienen dificultad para controlar su conducta y que están muy cerca de comportamientos patológicos. Estos mentirosos pueden buscar un reconocimiento social, una admiración que nunca tuvieron, una gloria que les haga populares. Y los podemos encontrar en cualquier momento. Es fácil conocer a esa clase de personas que dicen conocer a gente famosa, que tienen amigos muy conocidos, que han vivido experiencias únicas y al alcance de muy pocos. Pero, lógicamente, para poder engañar a alguien, primero deben engañarse a sí mismos. Creerse su historia. Partir de esa falsa identidad se puede sustentar en la necesidad vital que tiene el mitómano para que los demás le consideren importante o popular. No le importa mentir porque sabe que le va a servir ante la sociedad. Y el narcisista puede ser muy válido y capaz. Incluso inteligente. Lo que ocurre es que su vanidad y su ambición, además de su orgullo, provocan que sus capacidades se pierdan por el camino y no se lleguen a conocer realmente. Inventarse una vida puede servir para conseguir fama, prestigio y también dinero.

reinventarse

“Una mentira es como una bola de nieve;

cuanto más rueda, más grande se vuelve”

(Martin Lutero)

***

Inventar o fabular ha sido y es humano. Tendemos a exagerar las historias, decorándolas, añadiendo datos que no existieron, creyendo hacerlas más atractivas, más creíbles o seductoras. La imaginación aporta su grano de arena. Y de eso vamos bastante sobrados. Sabemos por experiencia propia que muchas personas exageran en sus logros biográficos, sus estudios, sus conocimientos, etc. Una práctica habitual que ya parece consentida. De hecho, parece que tampoco nos importa mucho que mientan, o que nos mientan. Si esa mentira no nos incumbe no nos preocupa. El problema es que si esas mentiras se exageran de forma sistemática y se multiplican con el paso del tiempo, las sospechas llegan a ser muy grandes y la credibilidad, poco a poco, va perdiendo forma.

Lógicamente, para aquellos que acostumbran a utilizar estas prácticas, la rutina les juega una mala pasada y, finalmente, son descubiertos. Lo malo, al llegar a ese punto, es que ya nadie se cree lo próximo que cuenten, aunque sea cierto. Sin embargo, cuando uno de estos impostores nos cuenta una historia sensible y dura cuesta dudar de su credibilidad. La empatía nos hace acercarnos a su historia, creando un lazo de unión entre el que cuenta la historia y el que la escucha. Generalmente, cuando nos cuentan algo tendemos a creerlo, aunque sepamos que la mayoría de las veces no tenemos argumentos de peso para saber si lo que nos cuentan es verídico o no. La susceptibilidad va según el carácter o la experiencia de cada uno, pero en principio no debería haber obstáculo para creer en alguien o en sus historias.

“El castigo del embustero es no ser creído, aun cuando diga la verdad”

(Aristóteles)

***

En la actualidad, gracias las redes sociales, cualquier puede llegar a cualquiera. Son ventanas que se abren y donde aparece, de repente, el mundo entero. Una persona anónima puede ser famosa en minutos. Y esas redes sociales sirven para muchos de estos personajes para crearse vidas paralelas, inventadas. Ese físico que no tuvieron, esa atracción siempre soñada y que nunca apareció, esa facilidad para atraer gente gracias a una palabra, una fotografía, un mensaje, todos ellos inventados, creados con una finalidad. Hoy cualquier puede ser cualquiera. Puede ser lo que quiera, se puede convertir en el profesional que siempre quiso ser, popular y admirado por muchos, o ese físico atractivo y seductor para los ojos de la mayoría. Las vidas inventadas están a la orden del día. Cada vez es más difícil creerse lo que nos cuentan, los que nos dicen, lo que nos muestran. Los filtros que necesitamos van siendo cada vez más habituales y exhaustivos, y nuestra percepción de lo real y lo ficticio se va difuminando lentamente, hasta llegar a un punto que confundimos la realidad con simples aires de grandeza.  Hace poco leí que era curioso observar cómo en las redes sociales abundan las mujeres seductoras y frívolas mientras que, simultáneamente, los hombres se rinden ante la belleza de la poesía. ¿Realidad o ficción?


caramano

“Nada hay en el mundo más noble y raro que una amistad verdadera”

(Oscar Wilde)

***

A muchas personas les ocurre que, desde eran jóvenes adolescentes, les han tratado de ‘raros’. Y, con el paso del tiempo, esa tendencia no ha decaído. De hecho, casi forma parte de su personalidad. Lo raro significa que se sale de la norma. Pero, la pregunta debería ser: ¿Quién marca la norma? ¿O nos basamos simplemente en lo que hace la mayoría para denominarla así? El ser humano se encuentra más cómodo ante situaciones que conoce, que son habituales, rutinarias y/o familiares. Cuando algo se sale del guión establecido comienzan los titubeos, las inseguridades y los vaivenes. Ante el miedo que provocan estas últimas situaciones, la mayoría se inclinan ante lo conocido, lo mayoritario y lo habitual. Y se puede extrapolar a todos los ámbitos de la vida.

Si dices, haces, opinas, piensas como la gran mayoría no sobresales, permaneces en ese grupo compacto que parece ser el correcto. O, al menos, eso piensa la mayoría. Si a uno o varios se les ocurre salir de esa tendencia son considerados automáticamente ‘raros’, casi sin ni siquiera escuchar, analizar o valorar lo que dicen, hacen, opinan o piensan. No se puede negar que esta actitud mayoritaria llama la atención. De hecho, está debidamente estudiada científicamente. La mayoría de las personas se mueven por el argumento mayoritario, a veces, sin llegar a analizarlo, ni meditarlo, ni valorarlo. Pensándolo fríamente, podría ser una forma un tanto mediocre e ignorante de actuar. Digamos que no consideraríamos inteligente a cualquier persona que reaccionara de esa forma. Entonces, ¿estamos rodeados de ignorantes? ¿Somos mediocres a la hora de decantarnos por una mayoría? ¿Valoramos todas las opciones antes de tomar una decisión, una elección? ¿O preferimos ir a lo sencillo y no pensar demasiado?

“Es posible que el cosmos esté poblado con seres inteligentes.

Pero la lección darwiniana es clara: no habrá humanos en otros lugares.

Solamente aquí. Sólo en este pequeño planeta.

Somos, no sólo una especie en peligro, sino una especie rara.

En la perspectiva cósmica cada uno de nosotros es precioso.

Si alguien está en desacuerdo contigo, déjalo vivir.

No encontrarás a nadie parecido en cien mil millones de galaxias.

(Carl Sagan)

***

Las preguntas se multiplican sin llegar a conclusiones claras. Lo normal es pensar que si una gran masa de gente actúa de una forma determinada será por algo, por algún motivo, por alguna razón. En absoluto. Puede darse el caso que una gran masa de gente piense de forma parecida, que tenga motivaciones similares, que se muevan en ambientes cercanos y que lleguen a las mismas conclusiones, pero, en cada fase de nuestra vida, solemos ir evolucionando. Lo que pensábamos hace diez años no se parece casi en nada a lo que pensamos actualmente. Nuestras opiniones van cambiando a medida que avanza nuestra experiencia de vida. Llegar a hacer o decir lo que hace o dice la mayoría puede ser una elección o una opción, pero antes debe ser meditada consecuentemente y según nuestras ideas y pensamientos.

Nos dejamos llevar por el qué dirán, por lo que se lleva, por tendencias y modas, por mareas que aparecen y desaparecen. Necesitamos de nuestra cordura, nuestro saber, confiar en nuestro intelecto, sea del nivel que sea, aprender a seguir nuestro instinto, apostar por nosotros. Muchos lo hacen. Y la respuesta que a veces reciben es que son raros. Muchas de esas personas que han sido consideradas ‘raras’ desde que iban a la escuela han perdido parte de su autoestima, en muchos ámbitos de su vida, pero si miraran las cosas desde otra perspectiva, se darían cuenta de que ‘ser raro’ puede ser lo mejor que tienen. Cuando alguien te considera raro es porque no te entiende. O no te acepta, que es todavía peor. Hay que saber rodearse de gente que te entienda y que te aprecie, con tus valores y tus carencias. ¿Quién es menos raro que otros? ¿Por qué alguien es más raro que el resto?

Ser raro no significa ser peor, ni mejor. En la diferencia está el secreto. Y ocurre con todo. Si todos fuéramos iguales esto sería muy aburrido. Hay que pensar de mil formas, hacer mil variantes, decir cosas diferentes. Idear, cambiar, innovar. Todas esas personas que enfocaron su futuro en sus ideas fueron tachados de ‘raros’ y, muchos de ellos, llegaron a ser considerados genios con el tiempo. Otra prueba más del desconcierto de la sociedad en general y de la mayoría en particular. La autenticidad vale la pena. La originalidad tiene su mérito. Hay que valorar la capacidad de la persona. No caer en falsos argumentos o en simples postureos.

tacones-raros-2

 

 

El odio

Publicado: 8 de abril de 2015 en Artículos
Etiquetas:, , , ,

images

“Cuanto más pequeño es el corazón, más odio alberga.”
(Víctor Hugo)
***

Una palabra que se usa muy a menudo, quizá demasiado. Porque poder percibir un sentimiento como odio no es tan sencillo. Mucho menos sentirlo. Hay muchas cosas o personas que no son de nuestro agrado, incluso detestamos a algunas de ellas. Pero, de ahí a decir que, odiamos algo verdaderamente, hay un paso bastante grande. Podemos tener aversión, antipatía, no vernos atraídos por algo o alguien, pero el odio representa algo muy profundo, quizá lo opuesto al amor, aunque puestos a valorar, éste último quizá está también demasiado utilizado sin necesidad. La temeridad de pregonar amor u odio a los cuatro vientos es muy humano. A lo mejor porque afirmar ‘odiar algo o a alguien’ llama más la atención que decir simplemente que no nos gusta. No queda igual de contundente. Y el dramatismo y la escenificación se ven arropadas con expresiones de tal calibre.

Resulta curioso comprobar cómo suelen ser más expresados todos los sentimientos negativos que los positivos. ¿La razón? Quizá responde a estímulos humanos de conducta. Somos más negativos que positivos por regla general, tendemos a ver todo lo malo y a no valorar lo bueno. Preferimos quejarnos de lo que no nos gusta que alabar lo que nos agrada. Somos más propensos a afirmar sensaciones que nos apenan, nos entristecen o nos deprimen, que intentar contagiar a los que nos rodean con sensaciones de felicidad, alegría y optimismo. Acaso andamos necesitados de cariño, de empatía, de que alguien esté por nosotros. Mostrarnos rodeados de problemas, de situaciones adversas y de complicaciones puede provocar la atención del resto. Y eso nos atrae.

“Basta con que un hombre odie a otro
para que el odio vaya corriendo
hasta la humanidad entera.”
(Jean Paul Sartre)
***

Cuando alguien muestra alegría o que las cosas le van bien, suele ser envidiado y, en muchas ocasiones, no creído. ¿Por qué? Porque la inmensa mayoría no cree que la felicidad y el bienestar en general sea algo que pueda sentirse como rutina. No creemos que alguien pueda estar perfectamente conectado con su yo, con su interior, que lo exteriorice y lo confiese. No le creemos. Siempre vemos una cortina de humo que esconde otra verdad: una realidad paralela que seguramente es triste, alejada de esas afirmaciones de placer y de sintonía perfecta. Una postura hacia la galería. 

El problema de odiar o creer odiar es que nos crea un malestar continuo, que no se aleja, que permanece. La pregunta oportuna sería si vale la pena realmente odiar. ¿Qué ganamos exactamente con ello? Poco, por no decir nada. Nos podemos reafirmar a nivel personal de nuestra aversión hacia ello pero nada más. Podemos expresarlo, divulgarlo, guardarlo, pero no sirve para nada. El odio es uno de los sentimientos menos prácticos que existen para el ser humano. En cambio, es muy destructivo. El odio provoca malestar, mal ambiente y puede (de hecho, ocurre) desembocar en violencia. Pero mucho del odio que se dice sentir es bastante fingido, exagerado, incoherente y falto de base o de argumentos. Se tiende a magnificar sensaciones. De repente, alguien odia a alguien. Así de sencillo. Ya dicen que del amor al odio hay un paso muy pequeño. Pero, ¿es realmente así? ¿Es creíble ese odio? Cuesta aceptarlo, esa podría ser la respuesta. No quiere decir que ese odio sea irracional, es quizá es inventado. La frustración, la impotencia, la ignorancia, pueden provocar confusión.

odio

Cuando a uno le van mal las cosas arremete contra todo lo que le rodea. Odia al mundo como símbolo de sus problemas. No quiere nada, no quiere a nadie. Confunde lo que le está ocurriendo con el sentimiento de odio. Odia todo porque está asqueado de todo. No encuentra salidas, no ve soluciones, entonces lo fácil es verse como víctima frente a un batallón de enemigos que sólo quieren su destrucción. Sus reacciones pueden sorprender, puesto que está en un momento crítico. Su mente fabricará argumentos y excusas para que le den la razón en sus ideas y opiniones. Las sensaciones inventadas al final resultarán o parecerán correctas y verídicas. Comprobamos muchas de estas reacciones cuando algunas personas actúan violenta y gratuitamente contra otras, por una excusa que se han creado en su mente, sin venir a cuento, sin justificación alguna.

“El odio es una tendencia a aprovechar
todas las ocasiones para perjudicar a los demás.”
(Plutarco)
***

Un ejemplo claro de ello son los movimientos terroristas de cualquier tipo, condición, religión e ideología, que han existido y, todavía siguen existiendo, en la sociedad mundial. Atrapados por el odio, ya sea éste fingido, inducido, estudiado, inventado y/o escenificado, son capaces de arremeter y atacar a cualquiera persona que les rodea. Convencidos por dicho odio, creen justificados todos sus actos, se excusan en ellos y, además, se presentan como víctimas, incluso después de asesinar. El odio ahí representa lo más bajo de la raza humana, puesto que la violencia frente a situaciones extremas puede verse incluso como una reacción natural y lógica de supervivencia, pero matar gratuitamente, alimentándose de un odio, generalmente falso, es bastante déspota, además de mostrar rasgos muy definidos de ignorancia. 

Puesto que el odio, si se llega a sentir, debe hacernos ver que caemos en una ignorancia absoluta. Una persona inteligente nunca debería verse atrapada por las redes del odio. Porque reconocerá que no le aporta nada y que no le llevará hacia un buen destino. Cuando amamos o hemos llegado a amar a una persona, no podemos decir de la noche a la mañana que la odiamos. Eso sólo puede significar que nunca le llegamos a amar de verdad, que nuestro amor fue inventado, como inventado es el odio que decimos sentir ahora. Nunca la amamos realmente y no nos gustaba, nos engañamos a nosotros mismos y además engañamos a esa persona y a los demás, haciéndoles partícipes de un amor creado en nuestra mente. Una cosa puede ser la ilusión y la pasión, conceptos diferentes, pero el de amor es profundo como para utilizarlo a la ligera. Quizá la culpa de lo que nos ocurre no sea de los demás. Deberíamos parar un instante y pensar sobre ello. Por lo menos, nos alejaríamos de las garras del odio.

“Odiar a alguien es otorgarle demasiada importancia.”
(Anónimo)
***

Las guerras y el hombre

Publicado: 21 de junio de 2014 en Artículos
Etiquetas:, , , , ,

guerra_de_vietnam-estados-unidos-alfondo

‘Las guerras seguirán mientras el color de la piel siga siendo más importante que el de los ojos’
(Bob Marley)
***

La guerra y el hombre. El hombre y la guerra. Unidos desde el origen y hasta el fin. Uno parece no poder existir sin el otro. El hombre inventó la guerra y la sigue alimentando. La creó, la estudió, la manejó, la extendió, la instituyó, la comercializó, la enseñó y la propagó. Las consecuencias de todas las guerras siempre han sido las mismas: pobreza, caos, muerte, violencia gratuita, miseria, destrucción. Todo un proceso negativo que termina de la peor manera posible. Siempre con ganadores. De eso se trata. Siempre con perdedores. El concepto de la guerra siempre es un tanto confuso. Se dice que dos no discuten si uno no quiere. Y, en la mayoría de los casos, así ocurre. Pero cuando dos no dan su brazo a torcer, la guerra es el medio para resolver el conflicto.

Los conflictos suelen aparecer entre dos o más individuos que se ven en una tesitura de intereses totalmente opuestos. Una situación de confrontación difícil de solucionar. El ser humano ama tener razón, y ama que se la den. Los argumentos pueden o no ser de una absoluta grandeza o no, eso puede quedar al margen. Pero el ser humano no se contenta con lo que digan al respecto de su conflicto con cualquier otro ser humano. Para solucionarlo, el hombre creó la justicia. Gracias a la justicia, se podían arreglar situaciones límite, condiciones que, a menudo, llegaban a un escenario sin salida. Pero existe algo más poderoso que la justicia, el mismo poder. El hombre se dio cuenta de que si tenía más poder que el otro siempre vencería. Para ostentar ese poder se pueden usar diversas condiciones: sobre todo la económica, pero también la numerosa, la talentosa y las ayudas externas y apoyos ajenos que se puedan conseguir.

‘Todas las guerras son santas,
os desafío a que encontréis un beligerante
que no crea tener el cielo de su parte’
(Jean Anouilh)
***
El hombre ha sido agresivo desde que apareció en el Universo. Es un animal social que responde a las notas y al instinto de competición y a sus propias ansias de emoción y ambición. Una situación aparentemente sencilla y poco complicada puede convertirse en irrespirable. La convivencia social que ha existido en la raza humana ha propagado el sentimiento de imponerse por encima del resto. Ahí entraría también el carácter particular de cada individuo o masa social. Un conflicto individual puede convertirse en social y global. Los estudiosos del conflicto social siempre han abogado porque tanto los individuos como los grupos sociales buscan maximizar sus beneficios y sus calidades de vida. Lógicamente, esa forma de actuar genera conflicto con el resto. Y, finalmente, no es el objeto de interés en sí el causante de los conflictos, sino las situaciones o las maneras a través de las cuales se resuelve el conflicto. Para que alguien defienda una idea se debe acudir a la sociedad. Los grupos sociales y las acciones de esos individuos otorgarán la fuerza necesaria para poder conseguir el objetivo. Aquí llegaríamos a plantear como solución el consenso.

El consenso es el acuerdo. Puede ser entre dos o más personas. Pero la decisión que se tome por consenso no quiere decir que sea del agrado de una o ambas partes. Se acepta. Y, a veces, en la negociación, se pierde algo para poder ganar algo. Es la negociación. Unos individuos, unos grupos sociales o unas sociedades que actúan por consenso tienen mucho ganado. Son inteligentes, prácticos y ganan tiempo y energía. Puesto que es imposible poder imponer las propias ideas en todos los terrenos y circunstancias, aunque creamos tener razón. Cuando no hay consenso regresa el conflicto, esta vez acentuado. Y ante tal situación, las salidas ya son mínimas. O se impone una idea a la fuerza o por mayoría o la conclusión del conflicto será revolucionaria o violenta. Los elementos claves en este proceso son el grado de inteligencia entre las partes, así como su nivel de orgullo, ambos relacionados con las relaciones de los seres humanos.

¿Todas las sociedades son violentas? Todas, quizá no. Pero en alguna etapa de su historia sí lo fueron o lo han sido. Pues los conflictos se generan entre seres humanos, allá donde estén. Con el tiempo, muchas sociedades han aprendido cómo resolver los conflictos, mientras que otras siguen ancladas en las mismas soluciones violentas. Hay un gen de violencia en el ser humano, que se manifiesta tristemente muy a menudo, provocando daño o sometimiento a un individuo o a una masa o colectivo. Con la violencia se pierde el argumento, la razón. Pero si es fuerte, suficientemente fuerte, más fuerte que el otro que entra en conflicto con nosotros, saldremos como ganadores. Y el poder de la violencia nos garantizará sobrevenir la situación. Para muchos, las guerras traen aspectos positivos. Argumentan que potencian los desarrollos tecnológicos o que la muerte de muchas personas evita la sobrepoblación. Todos esos argumentos serían muy discutibles. Si en algo han servido las guerras en desarrollo tecnológico ha sido para mejorar las armas de combate. La evolución de las armas es un ejemplo claro de cómo el hombre no cesa en su empeño de mejorar su defensa y ataque en caso de conflicto.

Las causas de las guerras son múltiples, aunque siempre se generan por un deseo: ya sea de un terreno, de una disputa, de una ambición económica o por venganza u odio. Las ideologías han imperado en todas las sociedades, aunque es debatible que los millones y millones de hombres que integraron en alguna ocasión una guerra en cualquier parte del mundo supieran o estuvieran al tanto de esas ideologías en conflicto. La manipulación de varias personas hacia la masa ha sido y es una constante en el ser humano, puesto que, gracias a ello, se dispone de más número de efectivos en el terreno bélico. Las tácticas de manipulación de una sociedad también han evolucionado y mejorado con el paso de los siglos. Y ha sido el talento de los líderes políticos y militares los que han hecho posible esa realidad.

‘Cuando los ricos se hacen la guerra, son los pobres los que mueren’
(Jean Paul Sartre)
***
Y pudiera parecer difícil y complicado que, con el paso del tiempo, algunas mentes sean capaces de manipular el cerebro de las personas para inducirlas e involucrarlas en un espacio bélico, pero sigue siendo así lamentablemente. El imperialismo de algunos hombres ha provocado millones de muertes. Cuando hablamos de imperialismo nos referimos a la actuación de una sociedad en sí, pero no nos damos cuenta de que los inventores de la idea y de la acción que conlleva han sido creadas por un determinado número de individuos y no por toda la sociedad. Millones de personas en todo el mundo y a través de la historia han sido obligadas a ir a una guerra, para defender principios e ideas por las que, en muchas ocasiones, no estaban de acuerdo. Para defender patrias, banderas y tierras que decían algunos que había que defender. Para ello se alzan palabras como la obligación o el honor, el orgullo y el deber. También muchos individuos aprovecharon su inclusión en un ejército ‘x’ para poder asesinar impunemente. Personas violentas por naturaleza, monstruos anónimos que, gracias al salvoconducto de una guerra, ha matado a diestro y siniestro, ya fueran ancianos, niños o mujeres.

Y para contrarrestar todo esta historia de guerras, el hombre creó también la idea de la paz. Una palabra llena de alegría y gozo que pocas veces llega a consolidarse. La paz es un estado idílico de sosiego, de buena convivencia entre individuos de una sociedad o sociedades. Una tranquilidad que debiera ser eterna. Todo lo opuesto a la guerra. Ejemplos de paz existen pocos, quizá son espacios o épocas determinados. La paz, como palabra, como acción, parece un tanto irreal. Y cuando existe parece circunstancial y efímera.

‘El supremo arte de la guerra es doblegar al enemigo sin luchar’
(Sun Tzu)
***
La guerra ha sido un instrumento político al servicio de un estado u organización con fines políticos. Es un elemento común en todos los países y culturas. Para muchos, es política pero por otros medios. Las formas de hacer guerra han variado. Para los romanos se trataba de expandir terreno e imperio, se trataba de conquistar dominios para incorporar pueblos al original. La evolución de las guerras ha sido constante. Hoy se establecen distinciones entre guerras y conflictos armados. Para que haya o exista una guerra debe ser ésta declarada por ambas partes. Para muchos es la defensa de unos intereses. Para otros la defensa de unos derechos. La guerra escapa a la razón. Todos los instintos más salvajes del ser humano relucen en un estado de guerra. Pero también los más tiernos. Los más cooperativos, los más empáticos. Se ayuda, se colabora, se piensa en los demás. Seguimos en guerra, aunque no sepamos ni en qué bando estamos…

explosion_nuclear

Las drogas y el ser humano

Publicado: 6 de junio de 2014 en Artículos
Etiquetas:, , , ,

hombre-fumando-mariguana-300x350

‘En una cultura no orgiástica, el alcohol y las drogas son los medios a su disposición’

(Erich Fromm)

***

La relación entre las drogas y el ser humano está perfectamente constatada. Ha sido una relación debida a diversas razones, pero siempre y, a través de la historia, ha permanecido unida con el paso de los siglos. La humanidad siempre ha hecho uso de las drogas, tanto a nivel social, medicinal, religioso y/o personal.  Negar esa realidad y esa evidencia no sirve para profundizar a la hora de pararse a pensar en el porqué su uso nunca mengua si no que, muy al contrario, sigue aumentando. Las antiguas civilizaciones utilizaron las drogas para provocar estados alucinógenos excepcionales. Lo que provocaban era adivinar el futuro. Drogas que salían de la tierra, como hierbas, que se fumaban o inhalaban, ejemplos claros de ello podrían ser el cannabis o el peyote. Según la sociedad o la cultura la droga variaba, pero existía de una forma u otra.

Se anhelaba conseguir el éxtasis, el sentimiento más efervescente, el más valiente, el que pudiera saciar el ansia, el que pudiera combatir el miedo, la incertidumbre. Se deseaba ser gigante a pesar de las limitaciones, y por momentos se conseguía. Se trataba de llegar a los dioses, de tocarlos, de acercarse lo máximo posible a sus terrenos para conseguir su gracia, su fuerza o su vitalidad. Se trataba de conocer el futuro, el tiempo que iba a llegar, el destino que iba a deparar. Era una búsqueda continua para encontrar respuestas, para encontrarse tanto a nivel individual como colectivo.

El ser humano ha intentado desde siempre alcanzar un estado de trance que le permitiera abarcar lo que en la realidad no podía. Idealizar, imaginar, soñar, pensar en el más allá, rozar el cielo, volar, bordear los límites, creerse superior, separar el alma del cuerpo, independizarse de uno mismo, viajar hasta el infinito, considerar el transcurso de la vida como un trámite, como un camino hacia la muerte, intercalando mitos, creencias e ideologías. Antiguamente, se apelaba a los sentidos más primitivos: el olfato y el gusto. Aspirando humos, ingiriendo hongos. Fumando se combinaba ambos. Se trataba de maximizar el sentido de la vista y del oído también. Las cosas podían parecer diferentes, sentirse diferentes, escucharse diferentes.

Con la evolución, el ser humano se da cuenta de que puede utilizar esos tratamientos a nivel medicinal. Y ahí se crea la industria especializada. Ya comenzó con los griegos y sus herbolarios. Aunque la droga favorita de los griegos de la época era el vino. El vino se convirtió en el protagonista de todas las fiestas, cuanto más se tomaba significaba que se disfrutaba más de la fiesta. Pero los remedios caseros se multiplicaban con las generaciones. El uso de las drogas ya se consideraba peligroso entonces, aunque nunca se dejaron de usar. El vino ayudaba a quebrantar el miedo reinante, daba ánimos, alegría y heroísmo. Donde se tomaba se formaban grupos dispuestos a celebrar, reuniones que se pusieron de moda y que se prolongaron a lo largo de los siglos hasta nuestros días.

El vino dio paso a la cerveza con la Edad Media, la cual se tomaba con mandrágora rayada en algunos lugares. Las hierbas se pusieron cada vez más de moda y los herbolarios ya eran habituales en todas las ciudades de Europa. En esa época destacó un hongo alucinógeno que provocaba fenómenos masivos: el cornezuelo de centeno. Con el paso de los siglos los nuevos usos y costumbres trajeron el consumo del café, pero también de la canela y del chocolate. Muchas drogas causaban la distorsión de las imágenes, así como alucinaciones. Y el consumo estaba relacionado con diversos estados emocionales. Se podía consumir por nostalgia, por tristeza, por depresión, pero también por alegría o por simple placer. La euforia estaba ahí, se podía conseguir fácilmente. Se estimulaba la mente, se atenuaba el cansancio, se agilizaba el pensamiento, se multiplicaba la fantasía.

Las drogas se fueron haciendo cada vez más populares. Cada consumidor buscaba algo distinto con ellas. Desde espacios sensoriales nuevos y nunca descubiertos, hasta momentos para resolver esos problemas imposibles. Esos estados especiales, nunca descubiertos, que de repente brillaban y se esparcían en la mente, espacios soñados, imaginados. Ahí aparece el éxtasis, la marihuana, la cocaína, las pastillas, los alucinógenos, el opio, el hachís, la heroína. Pero, curiosamente, algunas se convirtieron en legales y otras en ilegales. En la actualidad, se define a la droga como la sustancia que se usa sin fines terapéuticos, que alteran los aspectos afectivos cognitivos y conductales. Lo que se denomina sustancia psicoactiva.

Existe ahora una hipocresía acerca del consumo de drogas. Mientras algunas son legales y se administran en establecimientos creados para tal fin, y mientras la industria farmacéutica se enriquece año tras año gracias a la venta de medicamentos que provocan la dependencia de su consumo, surge una tendencia moralista que predica la prohibición de las drogas, cuando se sabe que el consumo seguirá existiendo, que el mercado negro seguirá enriqueciéndose a su vez, que la violencia que deambula alrededor de ese mercado negro no se detendrá, que la lucha contra ello ha sido y es inútil. Quizá lo que se alienta es que ese mercado negro continúe, puesto que el dinero generado irá a parar a muchas manos. El consumidor de drogas seguirá existiendo con el paso de los años, de las décadas y de los siglos, puesto que el consumo de drogas está relacionado íntimamente con la vida del ser humano. Eso no cambiará. Esa es la realidad. Tan sólo hay que entender que la búsqueda y el uso de las drogas es tan natural como el resto de las costumbres de la raza humana.

 

‘Hasta que tengamos un conocimiento más preciso de la electrónica del cerebro,

las drogas seguirán siendo una herramienta esencial

del interrogador en su ataque a la identidad del sujeto’

(William Burroughs)

***

esquizofrenia_drogas

 

Los nuevos nómadas del mundo

Publicado: 19 de diciembre de 2013 en Artículos
Etiquetas:, , , ,

Seguro-de-Viajes

“Todos los cambios, aún los más ansiados,
llevan consigo cierta melancolía”
(Anatole France)
***

El hombre es amo de sus costumbres. Y aunque las cambie o adopte las sigue acumulando durante toda su vida. Los hábitos, las tendencias se van adquiriendo. Algunas de forma cultural y otras de manera natural. Vamos mudando de costumbres casi sin darnos cuenta. Lo que hoy era habitual mañana deja de serlo. Nos hemos convertido en efímeros pasajeros de todo lo que acontece a nuestro alrededor. Y casi de forma instintiva y sin tiempo para reflexionar. No da tiempo ni siquiera a mentalizarse, ni a planear lo siguiente, lo asimilamos con una naturalidad pasmosa, nos dejamos invadir de nuevos retos, costumbres y rutinas sin que eso conlleve ningún esfuerzo o trastorno más o menos incontrolado.

Nuestros comportamientos están cada vez más influenciados por las circunstancias del entorno, y éste va cambiando a una velocidad de vértigo que casi no da tiempo ni a explicar debidamente. Todavía no nos acostumbramos a un escenario cuando ya aparece el siguiente. Sin casi saborearlo ni disfrutarlo. Lo que hoy lleva fortuna luego es mala suerte. Lo que hoy sale bien luego se vuelve en contra. Lo que parecía ir bien cambia de repente para pasar a ser algo casi innecesario. Lo que hoy amamos mañana cae en el olvido. Nos hemos acostumbrado a ser seres superficiales, sin profundidad, debido a las necesidades, cada vez más numerosas. No hay estabilidad. De ningún tipo. Ni familiar, ni social, ni de amistad, ni de relaciones, ni laboral, ni de lugar, ni económica, ni de futuro. Vivimos el hoy, y mañana ya veremos qué es lo que pasa. Lo que hoy ha salido bien mañana saldrá mal seguramente. Trazamos planes a diario para volverlos a retocar, para cambiarlos, para eliminarlos. Y lo que hoy es un desastre se convierte de repente en algo maravilloso. Lo bueno dura poco y lo malo también. No hay tiempo que perder. Todo avanza. Toda cambia. Mucho más rápido de lo que nuestra mente es capaz de asimilar.

El viaje es lo que se conoce como el cambio de la ubicación de las personas a través de cualquier medio de transporte o a pie. Hay viajes de todo tipo. Por motivos de trabajo, por obligación, por compromiso, por afición, por dedicación, por invitación, por celebración, por trabajo o por necesidad, entre otros ejemplos. En el viaje aparecen estímulos que no aparecen normalmente en nuestro habitual recorrido de vida. Aplicamos otra serie de conductas y de métodos de actuación. Abrimos más la mente y ejercitamos la capacidad de análisis y de observación por encima de lo que lo solemos hacer.

El ser humano acostumbra o acostumbraba a residir en un lugar determinado. Antiguamente, los pueblos sólo viajaban y levantaban su campamento debido a circunstancias obligadas, ya fueran por guerras, hambre, clima o necesidades varias. Los pueblos, en caso de no necesitarlo, continuaban desarrollando su vida y su entorno a lo largo de un espacio de tierra, generalmente cercano a un lugar provisto de agua y de alimentos. Aquellos que viajaban continuamente lo hacían por mera necesidad o como forma de vida. Los nómadas eran comunidades o pueblos que se trasladaban continuamente de un lugar a otro y no se establecían de forma permanente en ninguno de ellos. Incluso en la actualidad se calcula que hay más de 40 millones de personas en todo el mundo considerados nómadas. Aparte de todos aquellos que se ven forzosamente movidos de su lugar de origen por diferentes causas, casi todas ellas debido a la necesidad.

Hay culturas que han sido siempre nómadas, aunque son formas que están prácticamente en desuso, sobre todo en países del primer mundo. Se habla más de pueblos migratorios que de nomadismo. El concepto nómada se basaba en ocupar un centro temporalmente, donde hubiera disponibilidad de un buen suministro de alimentos y/o poder explotarlos. Muchas sociedades calificaron a esos pueblos de forma despectiva, dado que comparaban su espíritu y realidad nómadas con lo primitivo y lo marginal, sin considerar su identidad cultural. Porque esos pueblos nómadas tenían una base cultural, con valores, con arte, con tradiciones, valores y una gran preocupación por la protección del medio ambiente. Debido a que siempre se encontraban ambientes hostiles para vivir, desarrollaron un instinto natural para cuidar de la naturaleza, sabedores de sus posibles necesidades futuras. La naturaleza siempre ha estado amenazada por sociedades sedentarias.

Para un nómada, viajar es un estilo de vida, una forma de subsistencia. Va más allá del simple objetivo de subsistir. Tener alma de nómada no es tan extraño. Muchos ciudadanos del mundo estarían encantados de llevar esa vida, aunque parezca un tanto soñadora a primera vista. Ir de un lado a otro, no tener que asentarse en un lugar por mucho tiempo, seguir conociendo nuevos lugares, nuevos pueblos, nuevas costumbres, nuevos olores, nuevos colores, nuevos paisajes. Celebrar fiestas distintas en lugares distintos. Respirar aromas nunca descubiertos. Los nuevos rumbos que han modificado los hábitos de los ciudadanos de la mayoría del mundo obligan a cambios constantes, y entre esos cambios también entran los de lugar de residencia. Estar en un lugar, echar raíces ahí y permanecer media vida ya no es lo habitual. Ahora se debe abrir la mente de otra manera, ya no esperando, pero anticipando lo que puede pasar. No sabemos lo que va a venir mañana. Necesitamos estar despiertos y abiertos a todas las opciones. Hoy estamos aquí y mañana quién sabe. Nos hemos convertido sin querer en nómadas de nuestros destinos. Cambiar de residencia ya es como cambiar de bar. De repente nos encontramos en otro lugar, ausentes de todo carácter familiar, de nada conocido, parece como si tuviéramos que comenzar de cero, partiendo desde el punto de salida, como si todo lo que hubiéramos hecho hasta entonces no sirviera absolutamente para nada. Debemos reciclarnos. Resetear nuestro disco duro. Y desde el cero volver a empezar. Sensaciones extrañas, cuando has creado partes de tu mundo y ya no existen, han desaparecido. Restos de lo que una vez tuviste y disfrutaste convertidos en paisajes desconocidos con rutinas distintas.

Antes viajábamos con la mente. Soñábamos con viajar. No había medios, y la capacidad económica de la mayoría de la gente no ayudaba a descubrir nuevos mundos. Hoy, el continuo vaivén de gente de aquí para allá es constante. Por cualquier país se mezclan personas de toda raza, país, cultura, continente, educación, condición y capacidad. El concepto del viaje también ha cambiado. Se viaja más, gracias al mercado de precios y a la capacidad económica de muchos, pero se viaja muchas veces sin poder advertir todo lo que eso conlleva. No se aprecia el viaje, se consume. Se añade a la larga lista de tareas y parece ya casi como una obligación tener que visitar algún lugar. Se ha perdido la magia en muchas acciones que antes poseían un enigma y un misterio. Ahora casi nada nos hace excitarnos. Se toma, se usa y se tira. Así de simple.

Vivimos tiempos efímeros. La duda es la constante. Y lo peor es eso: la duda. Sin respuestas vamos deambulando como borrachos, acechando a los que transitan con nosotros, intentando descifrar los mensajes que el camino nos va dejando. Todo pasa, nada queda. Cambios drásticos que cuestan de analizar y de entender. El sol sale cada mañana, sí, pero para cada uno de forma diferente. Vagamos por el camino de la inestabilidad, como nómadas. Pero somos nómadas modernos, de otra generación, apoyados en amigos virtuales que siempre están lejos, en charlas sin voz, en escritos sin gestos, en amores sin fondo, en lágrimas sin rostros, en risas sin bocas, en tristeza acumulada, melancolía de lo que podría ser y no es, soledad que se amontona en un cajón de nuestra mente, hasta rebosar. Soledad del nómada, del que no tiene lugar, del que no tiene raíz. Nómadas de otros lugares ajenos, distintos e inseguros. Somos vagabundos de ideas, de pensamientos y de emociones, intentando encontrar almas gemelas para poder compartir todo lo que nos pueda consolar, todo lo que necesitamos expresar. Nos faltan muchas cosas, pero lo saciamos consumiendo de todo, aunque no lo necesitemos, quizá como los animales que beben porque desconocen cuando volverán a poder beber. Nos faltan sueños, o quizá tenemos demasiados. Imaginación elevado al infinito, donde las ilusiones corretean alegres entre medio de nuestras realidades. Despertamos del letargo. Seguimos caminando. Seguimos anclados en el laberinto de las dudas y de la inestabilidad.

“En un mundo superior puede ser de otra manera,
pero aquí abajo,
vivir es cambiar
y ser perfecto es haber cambiado muchas veces”
(John Newman)
***
548

La emigración

Publicado: 31 de agosto de 2013 en Artículos
Etiquetas:, , ,


images (3)

“Aprendí pronto que al emigrar se pierden las muletas que han servido de sostén hasta entonces, hay que comenzar desde cero, porque el pasado se borra de un plumazo y a nadie le importa de dónde uno viene o qué ha hecho antes” 

(Isabel Allende)

***

Lo cierto es que la emigración, en todas las partes del mundo, es un hecho y una realidad, por diferentes causas y por diferentes motivos. Pero cada persona que abandona su lugar de origen en cualquier momento de su vida se lleva una parte de su cultura, de su educación, de su entorno, de sus recuerdos y de su gente. Es una forma de reinventarse, de volver a empezar, desde otro punto de vista, distinto al ya conocido, abriendo la mente a todas las experiencias que puedan aparecer y tratando de extraer lo positivo de todo ello. Porque la mente se expande de forma natural desde el momento que abandonamos la rutina, todo eso que nos sabe a conocido y familiar. Llevamos una parte de nosotros allá donde vamos, y vamos sembrando a nuestro paso, en cada lugar donde pisamos, la semilla de nosotros mismos, intercambiando pensamientos, opiniones, experiencias, aventuras… La necesidad transforma pero debemos aprender a descubrir a través de la necesidad. De todo se puede aprender y de las experiencias como emigrar hacia un destino desconocido todavía más.

No es fácil. No es sencillo. Todo son problemas, cuesta adaptarse y además es cuestión de mucho tiempo. Quizá de mucho más tiempo de lo que imaginamos en un principio. O de toda una vida. O de nunca. Pues el cambio puede resultar muy complicado. Nunca seremos de allá adonde vayamos, sintamos lo que sintamos. Y llega un momento que ya no somos de ninguna parte. O de todas partes en donde vivimos alguna, según cómo se mire. La paciencia y la humildad ayudan a aclimatarse. La precariedad produce el efecto de la sensación y de lo vivido aumentados de forma espectacular. El hecho de que cada día emigre más hace que replanteemos seriamente las causas. ¿Algo no funciona o todo es natural? Muchos se adaptan y otros no. Algunos regresan a su lugar de origen y otros rehacen su vida por donde van. El ser humano continuará moviéndose pues es ley de vida. Siempre lo ha sido y siempre lo será, pero cuando los acontecimientos fuerzan a ello y la naturalidad se ve superada por la necesidad el argumento debe cambiar.

El fenómeno de la emigración ha estado relacionado con el ser humano desde sus orígenes. Consiste básicamente en dejar el lugar de origen para establecerse en otro lugar, ya sea otra región, país o continente, ya sea por causas sociales, políticas o económicas. Forma parte de lo conocido en sociología como migración de población. Decimos que se produce una migración cuando un grupo social realiza un traslado de su lugar de origen a otro donde considere que podrá mejorar su calidad de vida. Ello implica la fijación de una nueva vida, en un entorno social, político y económico totalmente diferentes, pero que se entiende que será más propicio para su subsistencia. Pero esa emigración puede ser individual, familiar o grupal. Se suele decir que la emigración termina donde comienza la migración.

Y por regla general es el primer mundo el que capta esa inmigración y el tercer mundo el que origina la migración. Esos fenómenos migratorios han existido desde que el hombre es hombre. Por diferentes causas, el hombre como ser siempre ha considerado importante encontrar el lugar ideal para vivir. Ya sea por el clima, por los conflictos, por las oportunidades, o por una larga lista de causas, el constante movimiento de personas durante la historia ha sido constante y lo sigue siendo actualmente. Digamos que la migración es intrínseca al ser humano. La historia de la humanidad es la historia de la emigraciones.  Mucha historia se ha escrito gracias a ella. Se puede decir que prácticamente toda la población mundial es descendiente de emigrantes.

descarga

“Un hombre, cualquier hombre,

vale más que una bandera, cualquier bandera” 

(Eduardo Chillida)

***

Pero cuando hablamos de emigración reflejamos diversos problemas que afectan a la sociedad global. Empezando por la igualdad inexistente en la mayoría del planeta. La desigualdad es un hecho y una cotidianidad. Se ven reflejadas las diferencias sociales, económicas y de clases entre diferentes áreas del mundo. Quizá las primera emigraciones como fenómenos sociales se produjeron por motivos religiosos (la huida de Egipto del pueblo judío en el Éxodo en busca de la Tierra Prometida es un buen ejemplo). Pero durante la Edad Antigua las emigraciones fueron constantes y masivas. Y también sucedió durante la Edad Moderna.

Uno de los fenómenos que más movimientos migratorios ha provocado es la guerra. Y son muchas las guerras que podríamos nombrar para dar ejemplos. Quizá la Segunda Guerra Mundial fue el fenómeno mayor, puesto que el movimiento poblacional de un continente a otro fue constante durante muchos años. Sólo esa guerra ocasionó el movimiento forzoso de millones de personas. Pero las guerras siempre han estado vinculadas a las conquistas, a las invasiones y a los descubrimientos. Hechos históricos que involucraban movimientos migratorios forzosos para la población nativa.

También las causas climatológicas o medioambientales han provocado estos fenómenos. Un ejemplo podría ser la ciudad de Petra, que tuvo una importancia enorme durante la Edad Antigua (siglos VII a. de C. a siglo VIII d. de C.) y que vio como perdía su población debido a la sequía de sus manantiales que surtían de agua potable a la población, además de sufrir varios terremotos y de convertirse finalmente en una ciudad casi fantasma, redescubierta en 1812.

emigrante

’Comprobé que en el mundo había muchas formas de vivir

y vi que un nuevo horizonte,

el que buscaba,

estaba a mi alcance’

***

Otra causa habitual ha solido ser la emigración interna en busca de mejores fuentes de trabajo. Un fenómeno que comenzó con la Revolución Industrial y que fue muy importante en países como Reino Unido o Estados Unidos. Muchas personas sólo buscaban un nuevo escenario donde poder ganarse la vida de mejor manera, buscando un mejor clima o un buen futuro para sus hijos. Un fenómeno que se expandió entre países vecinos y que fue habitual en Europa durante todo el siglo XX. Con la facilidad y el mejoramiento de los transportes y las comunicaciones, el siglo XX fue clave para mover a millones de personas por todo el mundo en busca de un cambio que mejorara las vidas anteriores. Y desde siglo atrás, la navegación se convirtió en el medio de transporte más utilizado por millones de personas en busca de ese sueño, ya fuera por el Mar Mediterráneo o por el Atlántico. El colonialismo también contribuyó a esos movimientos migratorios, al igual que el exilio voluntario o forzoso. Se define el concepto de emigración como la emigración de un Estado pero manteniendo la nación a cuestas, un bagaje que el emigrante siempre llevará consigo, aumentándolo o transformándolo con el tiempo.

Existe muchos tipos de emigración: la emigración temporal y la permanente. La emigración forzada y la voluntaria. La interna y la internacional. Se puede considerar la emigración según el lugar de procedencia y  la duración del proceso. Algunas personas se trasladan de forma temporal debido a un trabajo, para regresar posteriormente de nuevo a su lugar de origen. Pero muchas personas están en un continuo cambio de destino, debido a la búsqueda constante de trabajo. La Gran Depresión en EEUU fue un claro ejemplo de ello durante los años 30. Los más afectados fueron los agricultores que padecían circunstancias muy precarias.

images (4)

’Pasada la novedad de los primeros momentos, la nostalgia se entremezcla.

No eres de aquí ni de allá’ 

***

Una emigración popular y que se ha hecho muy popular es la mexicana hacia EEUU. Muchas de esas personas lo hacen de forma ilegal y algunas deben regresar al extinguirse el contrato de trabajo. Todo ello ha desarrollado una lucrativa mafia en el transporte de esas personas ilegales hacia futuros paraísos. África es otro de esos territorios invadido por las mafias en la búsqueda de una mejor vida en Europa. Señalar todas las causas concretas de las migraciones es empresa difícil. Hay muchas migraciones disfrazadas de actividades turísticas y los datos son difíciles de cuantificar y de especificar. El fondo del asunto es evidente: la búsqueda del ser humano de un mejor lugar para vivir. La fuente de desigualdad más evidente entre la raza humana es el lugar de nacimiento. La migración parece intentar solucionar ese problema aunque no lo consigue.

Las causas políticas derivan de crisis políticas en ciertos países. Miedo a la persecución y a la venganza. Resultado: abandonar el país para vivir en otro o al menos intentarlo. Son los llamados exiliados políticos. Un ejemplo claro de ello ocurre en las guerras civiles. España fue uno de ellos. Las causas culturales son también muy importantes a la hora de migrar. El más habitual es el cambio del medio rural hacia uno urbano, sobre todo entre jóvenes, en busca de nuevas oportunidades que no consiguen en su lugar de nacimiento. Las causas socio económicas son quizá las fundamentales. La mayoría emigra por motivos económicos, buscando un mejor nivel de vida, unas condiciones de trabajo mejores o el simple acceso a un empleo que no existe. Por ahí pasan situaciones alarmantes como el hambre y la miseria y la aventura de ese movimiento puede acarrear perder la vida. Otro factor es el vínculo familiar, debido a unos padres que ya se fueron o para conseguir un mejor nivel para la familia.

Hay factores de expulsión que empujan a los migrantes a dejar sus lugares de origen y factores de atracción (según la necesidad y/o las circunstancias). Un enfoque sociológico del nivel macro en la migración es el que suele llamarse ‘paradigma de la modernización’, que asocia las migraciones con procesos de cambios socioculturales que predisponen a aumentar la movilidad humana.

rutagofio

’La angustia de estar y no estar en el sitio al que perteneces.

La necesidad de tener al otro a tu lado, mirarte, sentirte, necesidad de explicar lo que quieres’ 

***

Los vikingos

Publicado: 8 de agosto de 2013 en Artículos
Etiquetas:,

car-bocati-d-boat-tube-156649

Por vikingos se conocían a todos los pueblos nórdicos originarios de Escandinavia. Se hicieron famosos por sus incursiones y sus pillajes en Europa. De hecho, se sigue haciedo referencia a los pueblos escandinavos relacionados con ellos. Su relevancia y su fama en Europa les llegó en el siglo VIII cuando saquearon el monasterio de Lindisfarne en Gran Bretaña. Eso fue sólo el comienzo de una serie de saqueos a varios monasterios. Los relatos de la época contaban asaltos terroríficos, aterrorizando a las comunidades, que aunque estaban bastante acostumbradas a la guerra, se vieron sorprendidas por este tipo de ataques. No se podía saber cuándo iban a atacar y el factor sorpresa causaba una destrucción casi total.

Los siglos siguientes, los vikingos desempeñaron una gran influencia en la historia europea. Gobernaron en la Islas Británicas durante muchos años hasta que fueron derrotados por los normandos, descendientes de ellos mismos y que se refugiaron en la Normandía (Francia). Navegaron por los ríos del norte de Europa, adentrándose en aguas del Mar Báltico y en Rusia. Algunos apuntan a principios del siglo XI cuando se puso fin a su período, con la caída del rey Harald el Despiadado, muerto en la batalla de Stamford (Inglaterra) en 1066 cuando luchaba por los territorios ingleses. A partir de ahí su influencia no se evaporó pero dejó paso a la normanda y a la francesa en la zona. La cristianización de Escandinavia también contribuyó a su declive.

El origen de la palabra ‘vikingo’ es dudoso, pero todo hace indicar que proviene del pueblo ‘escaldo’ y que hacía referencia a marineros y guerreros que participaban en expediciones en ultramar. No se denotaba como un término despectivo ni negativo. Pero hay muchas más teorías al respecto, como por ejemplo: puede referirse a ‘bahía adentro’, ‘pequeña cala’, ‘pequeña entrada’, ‘batalla’, ‘mover o desviarse’, ‘el que rodea o se desvía’. Para otros el término vikingo sólo identificaba al poblador de unas tierras, en este caso escandinavas. Los primeros usos del término en el inglés antiguo hacía referencia a ‘pirata’. Con el tiempo y la influencia del Romanticismo, el término ya se identificaba como ‘cultura vikinga’. De hecho, el nombre hacía referencia al hecho cultura y a la actividad, y no a su descendencia étnica u origen social. Pero incluso hoy en día, en textos escandinavos, el nombre sigue dándose para identificar a todos los expedicionarios. Y todavía no queda claro si fueron exactamente una cultura o no.

Runas

Lo cierto es que al referirse a ellos se integraban a todos los pueblos escandinavos. Usaban inscripciones en runas, conocido como el ‘futhark joven‘ o ‘runas escandinavas’. Un alfabeto que constaba de 16 caracteres, algo inferior al ‘futhark antiguo‘ que contenía 24. El uso de esta abreviación de caracteres  comenzó a partir del año 800. De esa forma la escritura presentaba carencias de representación del lenguaje oral. El cambio al lenguaje latino data justo al final de la era vikinga, alrededor de 1100 en Escandinavia, aunque su uso siguió vivo hasta entrado el siglo XX, especialmente en la Suecia rural. Fue la colonia vikinga de Islandia la que desarrolló una gran literatura entre los siglos XII y XIV, especialmente rica en poesía.

Étnicamente pertenecían a la familia de los pueblos germanos, y su lengua y cultura eran germánicas, derivadas de religiones animistas (como todos los pueblos escandinavos). Siempre tuvieron muy difícil la comunicación por tierra, lo que les obligó a navegar. Fue el mar su medio de comunicación. El pueblo hérulo fue el antecesor del vikingo, procedentes asimismo de Escandinavia, y también saquearon lugares de la costa atlántica en Europa a bordo de sus embarcaciones.

images

Cuando hablamos de pueblos nórdicos hay que diferenciarlos en tres grupos: 1) Los daneses: también conocidos como ‘danes’. Tenían una organización militar muy fuerte, hacían incursiones muy rápidas, con el único fin del pillaje y de obtener botines. Era el más numeroso. Sus fortificaciones se conocían como ‘trelleborgs‘, eran de forma circular y estaban divididas en cuatro cuadrantes. Su edificación atestigua su gran precisión, gran sentido del sistema y del orden y con grandes conocimientos de geometría; 2) Los noruegos: quienes comenzaron surcando mares y ríos con fines pacíficos y que luego cambiaron por incursiones a gran escala con fines de conquista. Eran grandes navegantes y fue en Noruega donde se conservó una gran tradición naval. Este pueblo dominó el mar del Norte y colonizaron Islandia, Groenlandia y Vinlandia; 3) Los suecos: realizaron grandes viajes a través de los mares entre los siglos VIII y XI. Recorrieron toda la Europa septentrional y meridional, llegando hasta Rusia y otras zonas de la Europa Oriental.

Lo cierto es que todavía no se ha argumentado convenientemente porqué tuvieron el deseo de conquistar más allá de sus fronteras. Quizá a una superpoblación, a recursos insuficientes, sus grandes dotes por la navegación, aunque su largo y extenso territorio hace que no se entiendan todas esas teorías. Quizá el declive de las rutas comerciales a partir de la caída del Imperio romano en 476 hizo que se les abrieran las puertas al comercio exterior. Era habitual su venta de pieles y esclavos de su tierra por plata y especies árabes, que usaban a su vez para comerciar y comprar armas a los francos. Aunque quizá también aprovecharon su fuerza naval y sus grandes capacidades guerreras, unido todo ello al declive de pueblos como el frisio y la entonces división británica. Aprovecharon sus embarcaciones de poco calado para poder navegar por ríos poco profundos, adentrándose así en tierra adentro por vías fluviales. Sus barcos eran de 20 o 25 metros de eslora y de 3 a 6 metros de manga, con una capacidad entre 50 y 100 personas, pero fáciles de manejar y que les daba ventaja debido a su ligereza.

casa-vikinga

Fueron famosos sus primeros asentamientos en Gran Bretaña en el siglo IX. Y llegaron al Mediterráneo a finales de ese siglo quemando Sevilla. Saquearon el Levante ibérico y la Toscana italiana. Remontaron ríos llegando a Alemania y Francia. Por el oeste llegaron por el Volga hasta Rusia y Ucrania. Y trataron sin éxito de llegar a Constantinopla. Pero durante el siglo X varias de sus expediciones tuvieron éxito en el mar Negro y en el Caspio. A finales del siglo XI y comienzos del XII la era vikinga tocaba a su fin. Suecia se convertiría al cristianismo y la cultura escandinava comenzaba una integración a la cultura europea cristiana. De hecho, todos sus territorios en el extranjero se habían mezclado con población local y habían perdido parte de su cultura propia. Se expandieron para perderse en diferentes zonas europeas.

Todos los pueblos vikingos se relacionaron a través del mar. Sus diferencias culturales estaban derivadas de sus costumbres y de su geografía. Sus dos tipos de embarcaciones se llamaban ‘drakkars’ (barcos largos y estrechos y de fácil navegación, muy útiles para el desembarco y para el transporte de tropas)  y ‘knarr’ (barcos veleros cortos y amplios, lentos pero con gran capacidad). Durante toda la época vikinga las guerras en los países nórdicos se sucedieron. La mayoría por rencillas entre caudillos locales para dominar a rivales locales y no verdaderas luchas entre naciones o pueblos. La mayoría de esos pueblos adoraban a un panteón de dioses que personificaban las fuerzas de la naturaleza y otros conceptos.

Entre los vikingos más famosos está Erik el Rojo que colonizó Groenlandia y su hijo Leif Erikson que dicen que descubrió América mucho antes que Colón. Ragnar Lodbrok fue famoso por sus incursiones en Europa y Canuto el Grande, que llegó a Rey de Dinamarca y que logró someter a todo el este de Inglaterra. Otro famoso vikingo fue Harald Haardrade, considerado el último vikingo. Compartió el reino de Noruega con su sobrino Magnus I el Bueno.
asentamiento_vikingo_finlandia

Tras el paso de un tiempo, la palabra vikingo comenzó a tener una connotación romántica. Corría el siglo XVIII. Se utilizó la palabra para idealizar a los guerreros navales, que tuvieron realmente poca realidad con la cultura vikinga histórica. Pero desde Gran Bretaña también se asistió a un interés renovado por el término y su cultura. Se propagaron numerosos poemas nórdicos e islandeses como vestigios de la cultura vikinga. El nacionalismo germano utilizó los mitos nórdicos, así como numerosos partidos fascistas europeos, los cuales usaban símbolos vikingos en su propaganda. Incluso Hitler y su partido Nacional Socialista se adueñó de algunos de esos símbolos, y aunque no eran descendientes directos de los vikingos los consideraban como parte de los pueblos germanos, y por lo tanto, superiores.

Los estereotipos usados para representar o diferenciar a los escandinavos han estado y siguen estando relacionados con los vikingos. A menudo se habla de personas rubias o pelirrojas, de gran altura, piel y ojos claros, un pueblo fuerte y luchador. Pero como la mayoría de los estereotipos son falsos también lo son algunos de los usados comúnmente. Como los cascos con cuernos, algo nada usual y sobre todo para la lucha, un objeto del que nunca se ha tenido constancia de su uso por parte de los vikingos. Quizá la conclusión es que la imagen vikinga que se tiene actualmente es la imagen romántica del pueblo nórdico original. También se ha descubierto que su altura media como pueblo no era tan alta y que iba desde el 1,65 al 1,80 metros. El tópico de seres bárbaros y sanguinarios se debe a las crónicas de la época. Los pueblos sajones, normando y francos de la época llegaron a ser igual de sanguinarios que ellos.

vikingboatvo8

Cuzco

Publicado: 2 de febrero de 2013 en Rincones del Mundo
Etiquetas:, ,

110_-_Cuzco_-_Juillet_2009

“Los viajes son los viajeros.
Lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos”
(Fernando Pessoa)
***
El Cuzco es también conocido como Cusco. Una ciudad situada en el sureste del Perú, en la vertiente oriental de la Cordillera de los Andes. Bordea el río Huatanay, afluente del Vilcanota. Es la capital del Departamento del Cuzco y está declarada por el país andino como la capital histórica del país. Su población aproximada es de casi 400 mil habitantes. Hay que recordar que el Cuzco fue la antigua capital del Imperio Inca y una de las ciudades más importantes del Virreinato del Perú. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1983.
La afluencia de turistas que recorren sus calles y plazas no ha dejado de ascender. De hecho, el turismo se ha convertido en la fuente de ingresos más importante de la zona. Y también es cierto que todo aquel visitante que se adentra por sus callejuelas y por su historia queda completamente satisfecho, además de sorprendido y admirado por la belleza de esta ciudad incomparable. Muchos la conoce como la Roma de América.

Los primeros datos que se tienen de su nombre vienen de los escritos españoles del siglo XVI, y no quedó muy claro del todo su escritura correcta. Tan pronto se utilizaba Cuzco como Cusco. De hecho, en muchos mapas de la época se puede ver el término Cusco hasta muchas décadas después. Incluso algunos autores la denominaron Cozco. Se supone que Cuzco fue el sonido que representaron los españoles cuando lo escucharon por primera vez y de ahí su escritura. Aunque el sonido de la ‘z’ para los indígenas representaba una ‘s’. Y el término Cuzco continuó predominando hasta la mitad del siglo XX cuando la Academia Mayor de la Lengua Quechua cambió la forma oficial del nombre de la ciudad.

***

“Todo viaje es una búsqueda y una fascinación para el universo de los sentidos”

***

La fundación de la ciudad se atribuye a su primer jefe de estado, un personaje llamado Manco Cápac. Cuenta la historia que, debido al colapso que experimentó el reino de Tiahuanaco, se produjo una migración de su pueblo. Eran cerca de 500 habitantes, que se establecieron en el valle del río Huatanay. Ahí fue donde se fundó la ciudad de Cuzco. Aunque no hay datos concretos de la fecha. Pero se sabe que la zona ya estaba habitada hace más de 3.000 años. Como emplazamiento inca, aparece como la ciudad habitada más antigua de toda América. Muchas etnias, como los ‘guallas’, los ‘antasayas’ y los ‘sahuasiray’ habitaron la zona mucho antes que los incas. De hecho, los ‘ayarmacas’ fueron derrotados por los mismos incas, siendo sus principales enemigos.

descarga

Cuzco se convirtió en la ciudad más importante de los Andes y de América del Sur. Consiguió un auge duradero y fue el principal foco cultural y religioso de la zona. Gracias a Pachacútec su importancia como centro espiritual y religioso se acentuó. Llegó al poder en 1438, y tanto él como su hijo Túpac Yupanqui, dedicaron cinco décadas a la organización y conciliación de los diferentes grupos tribales de la zona y que estaban bajo su dominio. Ese dominio llegó incluso hasta Quito (Ecuador). Esa importancia fue reconocida por los primeros conquistadores españoles de la zona, que vieron como una premisa importante tomar la ciudad. Tras conquistar Cajamarca (Perú) iniciaron su marcha hacia Cuzco. Un 23 de marzo de 1534, Francisco Pizarro fundó la ciudad de Cuzco, estableciendo a la Plaza de Armas como el núcleo principal y centro administrativo de la ciudad, que hoy todavía sigue estando vigente.

De todas formas las luchas por el control de la ciudad se alargaron muchos años. La ciudad era un lugar idóneo de paso para el comercio entre norte y sur, desde Lima a Buenos Aires. El Virreinato decidió centralizar la administración en Lima, que fue fundada dos años después que Cuzco, debido a su cercanía con el puerto natural de Callao. La población mayoritaria del Cuzco siempre fue indígena, aunque muchos españoles se ubicaron en la zona. El mestizaje tomó forma y es uno de sus atractivos culturales en la actualidad. Un terremoto en 1650 destruyó buena parte de los edificios coloniales.

Cuando Perú declaró su independencia en 1821 la ciudad de Cuzco conservó su importancia dentro de la organización político administrativa del país. A partir de comienzos del siglo XX su desarrollo urbano prosperó a un muy buen ritmo, y sigue siendo constante hoy en día. La ciudad se extendió por los distritos vecinos de Santiago y Wanchaq. Pero sin duda, el suceso que marcó el desarrollo de la zona lo protagonizó la expedición de Hiram Bingham en 1911. El descubrimiento de Machu Picchu supuso una revolución para la industria del turismo desde entonces, pero sobre todo en las últimas décadas del siglo XX. En la actualidad, la zona de Cuzco es una de las más visitadas de todo el continente americano.

machu-picchu-wider-view


mujer

“Elige una mujer de la cual puedas decir:
Yo hubiera podido buscarla más bella pero no mejor”
(Pitágoras)
***
La tan manida revolución de la mujer de la década de los sesenta y setenta sigue vigente. No comenzó durante esa época y todavía no ha terminado. En algunos países ha avanzado de forma más eficiente y verdadera. En otros ha ido desarrollándose muy lentamente y en algunos parece que ni siquiera ha comenzado. El fenómeno social marcó un antes y un después. Fue un movimiento social revolucionario que marcó a millones de personas de distintas generaciones. Fue, ha sido, es y será un cambio lento, progresivo y, en muchos casos, silencioso. De todos depende de que se convierta en éxito y en algo duradero y global. Aunque se antoje muy difícil sólo el tiempo podrá dar su veredicto al respecto.
Durante toda la historia, las mujeres se han visto ‘sometidas’ a estructuras patriarcales, a la negación de muchos derechos humanos elementales y fundamentales. Las leyes que existían y que todavía existen en muchos lugares, además de los sistemas tradicionales, la educación, la cultura, la familia, la religión, todos han sido factores determinantes para que fuera muy difícil su evolución en la sociedad mundial. Se buscaba desde el origen una dependencia de la mujer en el hombre. Y en cierta forma era una forma de esclavitud. Cuando surgieron los movimientos feministas perseguían una igualdad absoluta de oportunidades y de igualdad de derechos. Pero ese camino no fue fácil, ni lo está siendo ni lo será en el futuro. Muchos factores obstruyen ese camino. Es una combinación de muchos elementos que dificultan el libre desenlace de los acontecimientos.
Basta-de-agresion
Ya en la Edad Media, la conducta de la mujer era pautada de antemano, ya fuera por la sociedad, la familia o la religión. Se le convertía en novia o en esposa según los intereses. La imagen de una mujer soltera, independiente y autosuficiente no era bien vista pues representaba todo lo contrario de lo que se pretendía. Pero es que las mismas mujeres abogaban en su mayoría por esa conducta y se lo inculcaban a sus hijas. No hace tantas décadas que la educación marcaba el designio de las mujeres. Debían casarse y encargarse del hogar, tener hijos y dedicarse a su familia por encima de todo lo demás. Lógicamente, cuando lo analizamos con perspectiva, eso no tenía ningún sentido, ni a nivel individual ni social. La sociedad en sí está compuesta por hombres y mujeres y lo ‘ideal’ sería que cada persona o individuo hiciera o desarrollara las actividades que mejor pudiera realizar. Eso sería lo ideal. Otra cosa es lo que sucede en realidad. Pero no tiene ningún sentido negar la libertad individual de las personas, ya sea por género, raza o religión. Los derechos son de los individuos.
Las mujeres comenzaron su particular lucha por la igualdad hace muchas décadas. Son famosas aquellas imágenes de las mujeres inglesas que salieron a la calle en el siglo XIX pidiendo el voto femenino.  Algo que hoy en día parece natural pero que fue una batalla constante para millones de mujeres de todo el mundo. El hombre, como género humano diferenciado de la mujer, siempre intentó mantener el poder, ya fuera legalmente, mediante leyes que él mismo dictaba, o mediante la fuerza. Para muchos personas, sobre todo hombres, el concepto de poder se relaciona con el grado de fuerza que se tiene. La intimidación ha servido para ello y la mujer tuvo que saber jugar sus armas de otra manera. El primer sufragio femenino se realizó en Nueva Jersey en 1776 aunque se rescindió en 1807. En la mitad del siglo XIX varios países garantizaron el sufragio femenino y el primero en hacerlo fue Australia en 1861. Aunque el primer sufragio sin restricción alguna y donde las mujeres podían presentarse a las elecciones se realizó en Nueva Zelanda en 1893.
voto3-fcc1e
Para cambiar conceptos y mentalidades, lo primero que había que hacer era educar.  Un dato es curioso: en casi todos los países de la Unión Europea el índice de mujeres que terminan sus estudios superiores es mayor que el de los hombres. Antes el trabajo requería de esfuerzo físico y el hombre era ideal, con el avance tecnológico se han creado muchos puestos de trabajo que las mujeres pueden ocupar. La mujer entró en la escuela y en la universidad. Pero también necesitaba independencia económica. Y para eso comenzó a adentrarse en el mundo laboral. No fue fácil. Y no está siendo fácil. Las desigualdades son evidentes todavía. Las relaciones de pareja también cambiaron. El nuevo rol de la mujer les hizo más fuertes y más decisivas. Las familias se adaptaron a los cambios aunque de forma lenta.
Los cambios sociales suelen llevar tiempo y muchas voces en contra. No es fácil. No se trata de que sea fácil sino de que se consiga. Una vez el cambio logra su objetivo todo parece normal. Pero para que se produzcan esos cambios hay que pensar que no sólo es cosa de las propias mujeres. De hecho, muchas mujeres de esas generaciones estaban totalmente en contra de muchos de esos cambios. La educación recibida, la tradición, la religión y la propia mente conservadora hicieron estragos para muchas de ellas, que jamás vieron la posibilidad de cambiar el concepto de vida que les habían impuesto. Pero también había que contar con muchos hombres de otra mentalidad, que impulsaron con su ayuda el cambio. Puesto que si no hubiese sido imposible.
3 conformarse
Parece que Europa sea el ejemplo de la modernización en ese sentido pero la realidad dice que ahí la desigualdad entre el salario de hombres y mujeres sigue estando por encima del 20%. La mujer occidental tiene hoy varios retos básicos: compaginar su vida laboral y su realización profesional con la maternidad. El cambio de rol que ha experimentado el hombre occidental al respecto ha hecho que la cosa cambie. Los países escandinavos fueron los primeros en ver que las tareas de la casa y de los hijos podían repartirse de manera natural y hoy es algo que cada día es más aceptado, sobre todo por hombres. El trabajo y el esfuerzo de la mujer que se quedaba en casa para criar a sus hijos no se vieron recompensados. La mujer de hoy sabe que para que se le reconozca debe salir fuera y no ser sirvienta de nadie. El trabajo la hizo capaz de ser libre, de tener cubiertas sus necesidades económicas y de realizarse personalmente y crearse una carrera profesional.
Pero, curiosamente, la revolución de la mujer vino también relacionada con las crisis económicas. En tiempos de guerra, las mujeres adquirieron roles sociales jamás presenciados simplemente por la necesidad de la sociedad en cuestión. Y el desempeño de nuevos roles en la mujer no ha parado de extenderse. La mujer ya está integrada en la vida laboral, en muchos casos ocupando puestos que antes estaban destinados únicamente a hombres. Ha desarrollado el rol del hogar, puesto que la independencia de la mujer logró el divorcio y vio cómo tenía que hacerse cargo de los hijos de la pareja, en muchos casos sin tener que abandonar sus obligaciones laborales. Entre 1980 y 2000 el aumento de la mujer en el mundo laboral se incrementó en más de un 20%. Actualmente supera el 70%. Hay que recordar que a principios de la década de los 70 ese porcentaje no sobrepasaba el 15%. Pero el cambio también se ha desarrollado dentro de los puestos de trabajo. Ahora, casi el 75% de las mujeres que trabajan, están tituladas o son profesionales, mientras que en el caso de los hombres este porcentaje apenas supera el 50%. Si nos fijamos en las estadísticas en cuanto a titulaciones de educación superior, en los hombres representa el 20% del total, mientras que en las mujeres roza el 40%. El porqué de todo esto sólo puede tener una respuesta: la formación educativa.
Quizá el cambio más significativo desde los años sesenta y setenta ha sido la mentalidad del propio hombre. Aunque no de todos. De hecho, la mentalidad del hombre en casi todo el mundo sigue siendo machista. El machismo se define como el conjunto de actitudes y prácticas sexistas llevadas a cabo en pro del mantenimiento de órdenes sociales en que las mujeres son sometidas o discriminadas. Es el mayor causante de la homofobia. Y se distinguen distintas capas de machismo desde la infancia hasta la edad adulta. El machismo va cogido de la mano de la ignorancia. Cuando la ignorancia domina y gobierna las mentes fenómenos como el machismo campa a sus anchas. Para cambiar esa mentalidad hay que cambiar la educación. Y aún cambiando la educación nunca tenemos la seguridad de que ese pensamiento vaya a cambiar, aunque por lo menos ayudará a no desarrollarlo. El hombre como hombre siempre ha creído ser alguien superior con respecto a la mujer. Tanto a nivel físico como mental. El porqué de todo eso nunca se ha podido explicar del todo porque los argumentos se caen como castillos de naipes. El machismo ha traído consigo comportamientos que se han convertido en lacras para la sociedad, como por ejemplo la violencia doméstica, la violencia sexual y la trata de mujeres.
Los hogares han cambiado. La familia como concepto tradicional ha cambiado. Muchos hogares son monoparentales y en su mayoría con mujeres al frente. Más del 30% de los hogares están gobernados por mujeres. La mujer también se ha dado cuenta de que puede ser madre sin necesidad de tener que ‘aguantar’ a nadie. El número de madres solteras no se ha detenido. Las relaciones de pareja han cambiado porque las mujeres se dieron cuenta de que podían dejar a sus parejas, pero los hombres también evolucionaron en ese sentido, aunque no todos. Para muchos hombres su mujer es suya, es como una propiedad. Perder a su pareja porque ella lo decida no entra en sus planes o en su cabeza, simplemente porque le educaron así. Y muchas veces esa educación vino proporcionada por sus propias madres. El machismo era cosa de hombres y mujeres.
relaciones-modernas
Pero hay un error cuando se identifica al feminismo o al movimiento que engloba el término con la idea única del género humano. El feminismo no es sólo arropado, apoyado y trabajado por mujeres. Para que el movimiento pudiera tener un empuje se tuvo que valer también de muchos hombres, como ahora y como en el futuro. Es necesario un cambio mental en la sociedad global, en su conjunto, en hombres y mujeres para lograrlo. Muchas veces el término ‘feminismo’ ha sido tratado injustamente, siendo criticado más de la cuenta. Pero eso ha sido por parte de los que abogan porque la tradición continúe y los cambios no se vean logrados.

Boxing Day

Publicado: 5 de enero de 2013 en Historia
Etiquetas:, , ,

boxing-day (1)

Para todos aquellos que no han vivido en un país británico y que no tienen relación con gente de esos países es difícil entender qué significa el tan conocido ‘Boxing Day’. Para todo británico que se precie será habitual tener que contestar a la pregunta siempre que un curioso extranjero se lo pregunte.  Pero hay que entender que para un británico es un día muy especial y tan celebrado como el día de Navidad. De hecho se celebra el 26 de diciembre, el día de San Esteban. Se celebra también en países donde el Imperio británico tuvo su hegemonía durante mucho tiempo.

Si le preguntas a un inglés por la calle qué es para él ‘Boxing Day’ lo primero que contesta es que es un día para levantarse temprano e ir a comprar las rebajas que acaban de aparecer, para luego pasar el día en familia y si es muy aficionado al fútbol dedicarse a contemplar la jornada de todas las ligas de todos los campeonatos, porque ya es una tradición durante las fiestas navideñas o a las carreras de caballos y sus apuestas tan conocidas. Aunque también es día de tradiciones, como no podía ser de otra forma en países británicos, y muchas personas aprovechan el día para nadar en las carreras populares a través del canal inglés, además de celebrar miles de eventos dedicados a la caridad. Son tradicionales las obras dedicadas a los más desfavorecidos y a los más necesitados, ya sea con regalos o donaciones.

boxing-day

Se suelen comer las sobras de las comidas de Navidad y es una fiesta contemplada como fiesta nacional tanto en el Reino Unido como en Irlanda. La pregunta más común para el extranjero curioso es porqué se llama así. De qué le viene ese nombre. El término viene originado por el ‘Dia de las Cajas’. Se dice que antiguamente se celebraba fiesta el día después de haber recibido la ‘caja de regalo de Navidad’. Había leyendas que decían que el nombre venía por ser el día que se veían en la calle todas las cajas de regalos de Navidad abandonadas en la calle. Suponía un día de descanso para empleados y funcionarios para estar con sus familias. Otros dicen que viene del origen de poner una caja para recaudar dinero para los pobres que se colocaba en la puerta de las iglesias el día de Navidad y que se abría al día siguiente.

La tradición más antigua era la celebración de la caza del zorro durante ese famoso día. Desde 2004 se prohibió dicha actividad, pero aun así muchos cazadores se reúnen dicho día con sus mejores ropas y hacen uso del sonido del cuerno de caza para celebrar la conmemoración del día de la caza del zorro, utilizando incluso perros cazadores, aunque ya de un modo simbólico y paseando por caminos artificiales y sin pegar un sólo tiro.

pb-121226-boxing-day-nj-03.photoblog900

Pero con el paso de los años, el ‘Boxing Day’ ha confeccionado lentamente otra nueva tradición, y esta es más masiva y duradera. Es el día de las compras por antonomasia. Es el comienzo de las rebajas oficiales, aunque muchas empresas comienzan las rebajas días antes de la Navidad. Es la tradición más habitual y el deporte que todos los británicos están dispuestos a hacer durante esa fecha. Hay que ir de compras. Lo que se consideraba antaño un día de descanso para estar en casa con la familia se ha convertido en un madrugón infernal para intentar conseguir lo mejor de las rebajas. Si preguntas cómo es capaz alguien de levantarse a las 6 de la mañana para ir de compras a un centro comercial la respuesta que se obtiene es sencilla: hay descuentos del 50% en muchos productos y del 70% en bastantes de ellos. Es una ocasión que no se puede dejar de escapar. Y en tiempos de crisis todavía más. Lo que llama la atención es enterarse de que muchos de los establecimientos abren sus puertas a las 5 de la mañana del día 26 porque ya esperan clientes desde esa primera hora. Se dice que el que no madruga y no llega temprano pierde la ocasión de encontrar incluso ropa de su talla.

shoppers-beg-sales-assistants-for-perfume-products-in-selfridges-on-the-morning-of-the-boxing-day-sales-in-london-ay_100382423

En cuanto a la gastronomía especial para celebrar ‘Boxing Day’ no hay mucho que contar. La tradición es montar un bufé con las sobras de los días navideños y aprovechar para terminarlas. Muchas personas todavía tienen la tradición de asar un jamón al horno o saborear las famosas galletas de Navidad.


gran-muralla-china

“Como meta,

la arquitectura debe proponernos

la creación de relaciones nuevas entre el hombre, el espacio y la técnica”

 (Hans Scharoun)

***

Cuenta la historia que después de la unificación de China en el siglo III, el primero emperador de la dinastía Qin unió las murallas aisladas que se encontraban en el norte del país, convirtiéndolas poco a poco en una Gran Muralla. Esa muralla fue reparada con el paso del tiempo y reconstruida por numerosas dinastías posteriores. Hasta hace poco siempre se había dicho que tenía una longitud de más de 8000 kilómetros pero estudios recientes han comprobado que supera los 21000. Para ello se estudiaron todos los tramos de dicha muralla, incluidos todos aquellos en los que sólo quedaban los cimientos. Las medidas que se habían mostrado hasta ahora se identificaban con los tramos levantados durante la dinastía Ming, que abarcó el período entre 1368-1644.

Entre los siglos VII y IV los principados feudales de la antigua China construyeron murallas defensivas en sus respectivas fronteras para protegerse de los posibles ataques de los hunos. Los hunos fueron una confederación de tribus nómadas euroasiáticas de diversos orígenes y que estaban unidas por el uso de la misma lengua túrquica. Su líder más representativo y popular fue Atila. Fueron calificados de bárbaros por los mismos romanos y se caracterizaron por ser fenomenales jinetes, a la vez que estupendos arqueros, muy rápidos y con una táctica siempre impredecible. Por su condición nómada, su forma de ataque preferido era el pillaje en suelo extranjero. De los chinos adaptaron el uso del estribo en el caballo y lo introdujeron en Europa.

italeri-6020-golden-horde

“La arquitectura es el gran libro de la humanidad”

(Víctor Hugo)

***

Está comprobado que lo que hoy podemos observar es sólo un 8,2% de su aspecto original. Un 74% del total sufrió serios daños a lo largo de los siglos pasados. Para China representa uno de los mayores emblemas de su cultura, de su historia, de su pasado y de su arte, por no decir el más importante. Esta obra arquitectónica creada en diferentes tramos de la historia del país fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987.  Se puede contemplar desde el este, a la altura de la ciudad de Shanhaiguan, hasta la ciudad de Jiayuguan en el oeste. Durante todo su recorrido atraviesa seis provincias y distintas regiones autónomas. Se ha dicho que si se levantara una muralla con sólo un metro de grueso y cinco metros de alto utilizando todos los ladrillos, piedras y tierra de esta Gran Muralla probablemente daría la vuelta al mundo. Porque todo el trayecto es una combinación de muros, de pasos, de atalayas y de torres. Uno de los puntos más importantes es el Paso de Juyongguan. Tiene una altura de 7/8 metros y su base es de 5/6 metros de ancho. Se pueden divisar atalayas y torres de señales, además de troneras por donde se disparaban flechas y otros proyectibles. Quizá es uno de los mayores puestos turísticos de toda la muralla. Aunque existen otros pasos muy interesantes y también atractivos para el turista, como por ejemplo: Mutianyu, Simatai, el Paso Huangya (Tianjin), el Paso Shanhaiguan (Hebei) o el Paso Jiayuguan en Gansú.

Para el gobierno popular de la república de China, la Gran Muralla siempre ha significado la grandiosidad de su cultura y de su historia. Se ha intentado rehabilitar constantemente por parte de éste para que siga erigiendo su imponencia. Para los chinos siempre ha sido denominada ‘Chang Cheng’ (Larga fortaleza). La técnica para su construcción fue mayormente utilizando capas de tierra de unos pocos centímetros que se solapaban con juntas de madera una sobre otra para realizar las paredes. El resultado era un sólido muro que podía resistir durante siglos. Indudablemente, fue durante la dinastía Ming, tras la derrota del ejército en la batalla de Tumu en 1449, cuando se decidió que para futuras batallas era necesario mejorar el sistema defensivo y cuando se comenzó su reconstrucción. Pero la diferencia que adoptaron entonces fue que su plan fue hacerla más fuerte y consistente, mucho más elaborada, utilizar ladrillos y piedra en lugar de la tierra original. Los recursos empleados fueron cuantiosos, aunque es imposible determinar cuántas personas se utilizaron y cuántas perecieron en el intento. Tampoco se tiene constancia de haber utilizado esclavos para dicha construcción. Una vez terminada su reconstrucción por dicha dinastía, el enemigo eran los manchúes, un grupo étnico originario de la Manchuria y fundadores de la dinastía Qing. Actualmente tiene una población de más de 10 millones de personas y forman más de 50 minorías étnicas reconocidas por el gobierno popular de China. Los manchúes fueron capaces de cruzar la Gran Muralla en 1644 por el paso de Shanhaiguan y gracias al general Wu Sangui. El avance rápido de los manchúes les hizo ocupar Pekín y derrotar a la dinastía Shun para establecer su dinastía. Fue la época donde Mongolia se anexionó al Imperio. A partir de entonces, las reparaciones y las extensiones de la muralla se paralizaron al no ser necesarias. Los materiales que se utilizaron durante las distintas etapas de construcción son realmente variados. En algunas zonas se encuentra piedra caliza. En otras gratino o ladrillo cocido. Arcilla y arena para rebozar. Pero también se utilizó la grava triturada y las cañas cubiertas de arcilla para protegerlas de la erosión y hacerlas difíciles para su escalada.

“Si se ignora al hombre,

la arquitectura es innecesaria”

(Álvaro Siza)

***

1

Eric Hobsbawn

Publicado: 11 de noviembre de 2012 en Literatura
Etiquetas:, , ,

“Debemos conocer el pasado para entender el presente”
***
La Historia es esa ciencia que tiene como objeto estudiar y analizar el pasado de la Humanidad dentro de las ciencias sociales. Es la narración de un suceso acaecido y que se supone verdadero, aunque muchas narraciones pueden venir de sucesos imaginarios o falsos. Pero el propósito de esta ciencia es fijar los hechos e interpretarlos de manera objetiva, aunque para muchos historiadores consiste en otra cosa. El hecho de tratar a la Historia como una ciencia o no ha creado debate incluso dentro del mismo círculo de historiadores, aunque la mayor parte de los contemporáneos están de acuerdo con esa afirmación.
Eric Hobsbawm nació en Egipto en 1917 y acaba de morir el pasado 1 de octubre de 2012. Historiador británico, considerado por todos como un pensador clave de la historia del siglo XX. Su apellido real era Hobsbaum pero un error administrativo se lo cambió. Se crió entre Viena y Berlín dado que sus padres vivieron en diferentes países de habla germana, aunque siempre le hablaron en inglés. El origen familiar era judío. Tanto su padre como su madre murieron cuando todavía era muy joven y tanto él como su hermana fueron adoptados por su tía materna y su tío paterno. Desde 1933, la familia se trasladó a vivir a Londres. En Inglaterra estudió en el King’s College de Cambridge donde acabó su doctorado. Formó parte de élites culturales e intelectuales y durante la Segunda Guerra Mundial estuvo integrado en el ejército británico.
“Dicen que la historia se repite,
lo cierto es que sus lecciones no se aprovechan”
(Camille Sée)
***
Desde 1947 logró una plaza como profesor de Historia en el Birkbeck College, en la Universidad de Londres. Y fue profesor posteriormente en Stanford durante la década de los 60. A finales de los setenta formó parte de la Academia Británica, retirándose en 1982. Su aportación al mundo de la Historia es muy abundante e importante. Dado que estaba interesado en muchos períodos y en muchas escenas, diversificó mucho su trabajo y trató multitud de temas. Influenciado por las teorías marxistas, todo su trabajo se centró en el análisis de la Revolución Francesa e Industrial. En esas revoluciones, Hobsbawn sintió una fuerza impulsora que predominaba hacia el capitalismo liberal que actualmente impera en casi todo el planeta. También destacó por el tema de los ‘bandidos sociales’, un fenómeno que situó en un contexto social e histórico relevante y que utilizó para enfrentarse con la visión tradicional de considerarlo como una forma espontánea de rebelión.
“La historia es la novela de los hechos,
y la novela es la historia de los sentimientos”
(Claude Helvétius)
***
Intentó también desarrollar el estudio de las tradiciones dentro del contexto estado nación. Argumentó que muchas de esas tradiciones de muchas culturas son ciertamente inventadas por las élites nacionalistas para justificar la existencia y la importancia de sus respectivas naciones. Y además colaboró con revistas de jazz y de la escena intelectual. Sobre todo estaba muy interesado en el ambiente obrero, su movimiento, sus inquietudes y sobre el conflicto entre el anarquismo y el comunismo. Escribió grandes libros que permanecerán como tesoros durante las próximas generaciones y que servirán como estudio para muchos futuros estudiantes. Algunos títulos quedarán como grandes obras: ‘La era de la revolución, 1789-1848’, ‘La era del capitalismo’, ‘La era del Imperio, 1875-1914’ o ‘La historia del siglo XX’. Para muchos que han analizado su obra completa, se le puede considerar como una mente renovadora, inquietante y un apasionado de la historia contemporánea. Su facilidad de palabra y su interés por las lenguas (hablaba más de cinco idiomas) le hizo ser muy considerado con las culturas europeas.
“La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder” 
(Aristóteles)
***
Poder leer a mentes como la de este historiador nos hace creer que vale la pena descubrir nuevos talentos y abrir nuevas puertas que fomenten opiniones críticas y análisis objetivos. Lejos del discurso reverente y manipulador, debemos rodearnos de mentes dispuestas a hacernos pensar más allá de lo que creeríamos necesario. La  historia pone en su lugar a cada uno y una parte de ella queda reservada para este personaje que quedaré siempre a nuestro lado mediante su conocimientos y sus letras. Una gran pérdida que debemos valorar en su justa medida.

La decadencia de la sociedad

Publicado: 8 de noviembre de 2012 en Artículos
Etiquetas:, , , ,

“Enfrentarse,
siempre enfrentarse,
es el modo de resolver el problema.
¡Enfrentarse a él!”
(Joseph Conrad)
***
Desde sus orígenes, la Humanidad ha demostrado tener ambición. Y mucha. Esto no es un secreto y queda ampliamente reflejado y constatado en múltiples facetas y segmentos de la vida del hombre, porque el hombre ha atravesado diferentes épocas y períodos, y ha sabido adaptarse a las circunstancias adversas, aunque muchas de esas circunstancias adversas han sido creadas por él mismo. Pero la adaptación a veces es necesidad, nada más. Y no por adaptarse mejor o más a menudo uno puede alardear de ser más sabio. Las circunstancias mandan y el paso del tiempo consigue lo que otros valores no pueden. E incluso hay momentos que se vuelven a encontrar dentro de esa misma historia. Hay vaivenes y se dice que todo vuelve aunque ya haya desaparecido. Las idas y venidas son realmente habituales. Lo que ocurre es que, para crear y avanzar, se necesitan muchos momentos y muchos y sabios  pensamientos, por no hablar de la participación de muchas personas y de una gran diversidad de factores. Sin embargo, para adentrarse en el terreno de la decadencia el tiempo no es tan necesario y la velocidad se incrementa como por arte de magia.
Hay que tener muy claro que para solucionar un problema primero hay que detectarlo y aceptarlo como problema. Quizá para cuando lo detectemos sea demasiado tarde. Acaso porque se han hecho oídos sordos, o tal vez porque nuestra capacidad de análisis sea cada vez más inquietante. Porque nuestras ambiciones no se detienen y desde su estrado estimulan nuestro futuro, aunque es evidente que nuestras ansias de avanzar nos causan excesos en las medidas y devienen en ciertos retrasos, algunos ocasos y lógicas decadencias. Todo lo que se avanza se retrocede y, en muchas ocasiones, lo que se retrocede es mucho más de lo que se avanzó. Decir que la sociedad actual está en franca decadencia no es nada sorprendente. Muchos sociólogos han detectado el problema hace tiempo y han puesto el dedo en la llaga; otra cosa es analizar qué es lo que hace la sociedad actual con respecto a ese problema.
“Los hombres y pueblos en decadencia
viven acordándose de dónde vienen;
los hombres geniales y pueblos fuertes
sólo necesitan saber a dónde van”
(José Ingenieros)
***
Cuando la decadencia aparece en el horizonte hay un serio riesgo de colapso social o de catástrofe general. Quizá hasta que no llega ese momento la mayoría no quiere interpretar lo que se avecina. Es el hombre un ser que intenta sobre todo relativizar el drama aunque también es capaz de exagerarlo sin venir a cuento. Un colapso social es una quiebra a gran escala de todo lo relacionado con la cultura, con las instituciones, con los organismos y con todas aquellas características principales que almacena y de la que se compone una sociedad o una civilización, ya sea de forma temporal o de manera permanente. Por quebrar no debemos imaginar la desintegración. Muchas pueden seguir funcionando sin que por ello quiera decir que realmente estén vivas o en conexión con la sociedad. Quizá el deterioro de la cultura y de los valores impacta más en la masa, puesto que se identifica más fácilmente y su dolor causa tremenda sensación.
Por supuesto, siempre que esto ocurre, hay segmentos de sociedad más desfavorecidos que son más proclives a ser víctimas de la situación. Muchos otros sectores cubren la escena con un manto de ignorancia o desinterés, quizá porque no les interesa o porque no les viene bien reconocerlo. Los verdaderos culpables de todo ese suceso hay que buscarlos desde arriba de la pirámide, para ir bajando lentamente hacia los siguientes escalones de la escalera y llegar al final de ella. Podríamos identificar mucho culpables pero el que dirige la maquinaria normalmente tiene la responsabilidad de lo que sucede en ella, tanto para lo bueno como para lo malo. Pero reconocer esos errores, ya sea en privado o en público no es algo que sea muy habitual. Se trata de minimizar el daño y mirar para otro lado. Intentar que pocos se den cuenta y tratar de acallar a todas las voces críticas que intenten propagar la noticia.
El asunto queda enquistado, haciéndose con el paso del tiempo en un problema mayor y como un cáncer que se expande, va dejando un rastro evidente y cada vez más difícil de eliminar. Volvemos al punto inicial: si no se desea detectar el problema o encararlo, no se adivinará la solución. La educación ha sido, es y será uno de los objetivos de toda sociedad que se proyecte como moderna. La calidad de la enseñanza en un grupo social demuestra su eficacia con el paso del tiempo. Esa educación, que ha sido una lucha continua entre aquellos que querían impulsarla hacia todos los estratos sociales de todo el mundo, ha caído en evidente decadencia. No se trata de ir a una escuela, se trata de educar bien. Educar bien comienza en el hogar, en la familia, en el entorno, en el grupo de amistades, en el colegio y en la vida misma. El ser humano copia a menudo lo que ve, como lo hacen los niños. La falta de lucidez y de conocimientos degenera en que se deba copiar y, generalmente, se copia a quien no se debe, además de que se copia mal y a destiempo.
Hay muchos factores que provocan y expanden el colapso social. Pueden ser de carácter social, cultural, político, económico o medioambiental. La suma de varios de estos factores provoca el caos social. Y la consecuencia lógica ante tal situación es un cambio social, con todo lo que eso conlleva. Porque el cambio puede llegar a convertirse en masivo. Motivos como la desigualdad entre los individuos puede provocar una tensión aguda que se manifiesta en el ascenso de la irritación y el enfado. Las clases inferiores pueden rebelarse contra lo establecido y puede ser el fin de la clase acomodada. Porque no hay que engañarse: las clases sociales seguirán existiendo queramos o no. En un sistema mayoritario de consumo y de mercado, siempre habrá gente que mejora y gente que empeora. Es el juego. Pero de ahí a provocar la ruptura de la clase social baja hasta límites extremos puede llevar a que la revolución sólo tenga un camino y sea el único sentido claro ante la realidad del momento.
El individualismo ha triunfado por encima de todas las ciencias. Quizá sus defensores ni se lo hubieran imaginado hace unas décadas atrás, pero es bien cierto que domina el motor social en casi todo el planeta. La solidaridad es esa palabra que suena también y que nunca se lleva a la práctica, a no ser para querer quedar bien y ser políticamente correcto. La hipocresía anida en cualquier rincón y girar la cabeza para que nuestra mirada se dirija hacia otro punto es cada vez más usual. La pandemia social de desinterés por muchos factores claves se incrementa de forma alarmante. Las personas son como pequeños robots preparados para sobrevivir y tratar de salir del paso como sea. Y si eso quiere decir que debemos no hacer caso del que se encuentra a nuestro lado pues adelante. La teoría del caos comienza a ejecutarse. Las guerras continúan, el racismo crece, como la violencia, en todas sus formas, las mafias se expanden y logran nuevos adeptos, el hambre es habitual y lo único que preocupa al ciudadano de a pie es simplemente sobrevivir.
La rutina mata y el sosiego también. El hombre necesita valores pero también dinamismo, necesita ideas y necesita proyectarlas. Las ilusiones se deben crear también, sabiendo de antemano que no todas se llevarán a la práctica para que nuestra frustración no nos oscurezca el camino y no nos deje observar lo que verdaderamente es importante. Lo más fácil en estos casos es dejarse llevar, dejarse guiar por la corriente y sin aparente esfuerzo llegar hacia un lugar que sea más ventajoso o cómodo. Lo difícil es luchar contra esa corriente y pretender arreglar todo ante tanta dificultad. Los problemas se multiplican, la complejidad social se evidencia, y un claro ejemplo de que estamos en el pozo de la decadencia es que los responsables públicos, políticos y altos cargos de organismos, evitan a cualquier precio tener que comentar dicho tema. Tocar este tema e introducirse en él para arreglarlo incluye reconocer un error y ellos forman parte del error, y como humanos que son, evitan reconocer su error. Otra peculiaridad humana muy de moda en nuestros tiempos.
La mentira nos acoge en su seno, lo más fácil es mentir y darle la vuelta a la tortilla, esconder el polvo bajo la alfombra y sonreír para decir que aquí no pasa absolutamente nada. Si la sociedad es una gran familia se puede ver claramente que ya no funciona como una familia, sino como grupos que actúan por separado según sus propios intereses. En una familia, como algo genérico, se demuestra empatía, se busca la comunicación, se espera comprensión y apoyo, pero también cariño y ayuda en los momentos más malos. En la sociedad actual ninguno de esos valores son realmente puestos en práctica. La única directriz a seguir es conseguir más dinero, más interés, más beneficio. Lo que no conlleve eso no interesa. El mercado abarca todo, incluida la sociedad. Pero hay que detectar la clara esencia del problema: la violencia juvenil aumenta, como las agresiones verbales, los insultos y las vejaciones. La trata de personas no se detiene tampoco, como el poder de las mafias y el contrabando de armas y de drogas, por no hablar de la esclavitud, que creíamos haber dejado atrás. Se ha perdido la moral y la ética ha tocado fondo. El todo vale se aferra a cualquier esquina. El desempleo ya es el pan nuestro de cada día y la crisis económica está provocando en caos en muchos lugares. La dignidad humana se pierde inexorablemente, la depravación impera. Pocas personas leen o se interesan por lo que hay a su alrededor, cualquier persona triunfa sin mérito ni esfuerzo. La corrupción está dentro de todo y lo va destruyendo desde su interior. ¿Hacia dónde nos dirigimos?, es la pregunta que los sociólogos se preguntan con más frecuencia. Y la respuesta es clara: hacia la decadencia más absoluta, fuera de proyectos, ideas y avances, fuera de la modernidad tan ambicionada. Los resquicios de mejora se diluyen entre las rendijas de la sinrazón, la incomprensión y la ignorancia.
Estamos sin duda sobre la línea descendente, y como si de una montaña rusa se tratara, la velocidad va aumentando y sólo nos dejamos llevar esperando que la inercia nos lleve hacia la línea ascendente de nuevo. El declive social es notorio, el deterioro prácticamente se multiplica a diario. La debilidad de la gente se hace evidente y la sociedad se resquebraja sin tiempo para reaccionar. La decadencia ya está aquí. Bienvenidos a la realidad. Ahora cambiemos el canal y prosigamos con la mentira. Giremos la mirada hacia otro lado y hagamos como que no pasa nada. Sigamos inmersos en la oscuridad. No abramos la puerta. Dejémonos vencer por los acontecimientos y no hagamos nada para solucionarlo. El futuro nos juzgará por nuestra negligencia y nuestra absoluta falta de agallas para revertir esta situación. Tan sólo hace falta interés. Y, sobre todo, querer solucionarlo.

El arte de la relajación

Publicado: 14 de octubre de 2012 en Artículos
Etiquetas:, , ,

“La meditación persistente sugiere siempre argumentos contra las decisiones;

la profunda reflexión acaba a menudo en inercia”

(Auguste Rodin)

***

La meditación es la práctica de un estado de atención concentrada, sobre un objeto externo, pensamiento, la propia consciencia o el propio estado de la concentración. El término viene del latín y significa un tipo de ejercicio intelectual. En Occidente se ha distinguido entre la meditación y la contemplación, dándole al segundo significado un aspecto más religioso o espiritual. En Oriente se dio un nuevo uso a la palabra, refiriéndose a la meditación propia a través del yoga, cuyo origen era la India. En el siglo XIX se adoptó la palabra meditación para referirse a todas esas prácticas de recogimiento interior o contemplación propias del hinduismo, del budismo y de otras religiones orientales. Aunque muchas tribus occidentales ya la practicaban, como por ejemplo los celtas.

En la actualidad existe un sinfín de recetas y de guías para la meditación. Desde las religiosas a las terapéuticas. Todo el mundo necesita a alguien para poder meditar. Necesitamos de la meditación en medio de un mundo de caos. Según los expertos, la concentración, la memoria y el sistema inmunitario ayudan a las técnicas de meditación. La meditación es el camino para el conocimiento del mundo espiritual y requiere de ejercicios especiales. El conocimiento de uno mismo es el camino para comprender lo que nos rodea. Aunque dicho así puede parecer muy sencillo, cuando la realidad demuestra todo lo contrario.

“El hombre perfecto 
usa su mente 
como un espejo. 
No aferra nada. 
No rechaza nada. 
Recibe, pero 
no conserva”

(Zen)

***

 

La escuela zen es una de las escuelas de budismo más conocidas y apreciadas en Occidente. Zen es la pronunciación japonesa de la palabra china ‘chan’, que a su vez deriva de la palabra sánscrita ‘dhiana’, que significa meditación. El zen busca ante todo la experiencia de la sabiduría más allá del discurso racional. Emergió desde distintas escuelas de budismo y se originó en China allá por el siglo VII, para más adelante adentrarse en otros países como Vietnam, Corea y Japón. Y según el zen, meditar es la condición natural de la conciencia humana, capaz de comprender por sí sola el significado de su existencia. Y se pierde y se interrumpe cuando nos sentimos agitados o cuando mostramos interés por asuntos particulares que absorben nuestra atención y nos distraen del objetivo. Para algunos maestros zen meditar es ‘tocar el corazón’ del ser humano por el propio ser humano. Más profundo quizá es difícil imaginárselo. Porque adentrarse hasta tu propio corazón, tocarlo, palparlo, analizarlo y actuar tras ello quizá es la práctica más difícil por la que se puede ver el hombre en su vida. Para la mayoría de las culturas orientales, la meditación es trascendental y muy importante. Hay muchas escuelas de meditación y cada una tiene sus técnicas. Para algunas significa la forma mediante la cual la mente logra alcanzar un plano de realidad y entendimiento más allá de lo sensorial o aprendido.

En el budismo zen la meditación es un estado natural de crecimiento si el ego no lo interrumpe. El término ego o yo es difícil de definir, más que nada porque hay muchas acepciones y muchos significados, además de teorías filosóficas sobre ello. Se le ha relacionado históricamente con otros términos como psique, alma, ser o conciencia. Cuestionarse sobre el ego o sobre el yo es quizá uno de los cuestionamientos claves y fundamentales de la humanidad. En la teoría clásica, el yo era la sustancia, ya fuera un alma o una cosa. Pero otras teorías negaron la sustancialidad del yo, considerándolo simplemente como una función, un conjunto de sensaciones propias y un cúmulo de impresiones particulares. Y han seguido apareciendo teorías diversas al respecto para llegar a la conclusión de que no hay una unanimidad determinada.

En cuanto a técnicas podemos distinguir varias, desde las que se basan en la observación de la respiración, en visualizar algún pensamiento positivo o imagen que pueda inspirar o las que se basan en aspectos más espirituales. Se puede meditar de muchas formas, concentrándose en algo, o perdiendo la concentración en algo concreto, para pasar a ser algo globales y así poder dejar fluir libremente todas las imágenes que nuestra mente es capaz de exponer, ya sean algo claras o algo confusas. Hay que dejar fluir las sensaciones, las emociones y los impulsos, toda la energía que vamos acumulando en nuestro interior. Para muchas religiones la meditación es la base fundamental para mantener una conexión con la divinidad. También en el campo de la psicología muchos expertos han utilizado técnicas de relajación mental como rutina de ayuda a todas esas personas con cuadros de estrés. En lo que sí se está de acuerdo por muchos y parece evidente es que meditar ayuda a reordenar la mente y calmar la ansiedad. Es una ayuda clara y evidente a la hora de de comprender mejor los objetivos y las motivaciones personales de cada uno, al igual que equilibra el organismo y el carácter. Puede establecer emociones o reactivar otras que se habían perdido u olvidado.
“Hay quienes,
en medio del agua,
se lamentan de sentir sed. 
De igual forma,
muchos buscan lejos la verdad,
sin sospechar cuán cerca está”
(Zen)
***
 

Muchas veces la mente humana almacena demasiadas imágenes, emociones y sensaciones que están aparcadas en algún rincón y que gracias a la meditación podemos soltarlas para poder de nuevo analizarlas con detenimiento. Es una forma de abrir todos los cajones y hacer una limpieza general. En muchas escuelas orientales se definen tres tipos básicos de pensamiento: cerebral, de corazón y de tripas. Y es que depende de la persona o la técnica, los cambios en la conciencia pueden ocurrir de diferentes formas. Hay que restar importancia a las experiencias de conciencia alterada o las descripciones que sean demasiado complicadas. Quizá lo más sencillo, lo que tenemos delante de nosotros es la esencia, es la clave para poder entender mejor, ya sea más o menos. Se puede decir que la  meditación se practica por motivos religiosos, intelectuales, espirituales y de salud. Y no hace falta ser creyente para estudiar meditación. Y es que a partir del siglo XX es cuando se extendió su uso al gran público.

El yoga (del sánscrito ioga) se refiere a una tradicional disciplina física y mental que se originó en la India. La palabra se asocia con prácticas de meditación en el hinduismo, el budismo y el jainismo. Dicen sus practicantes que el yoga ofrece como resultado la unión del alma individual con Dios (para aquellos que tienen vertiente religiosa); la percepción de que el yo es espiritual y no material (para los que adoptan la postura espiritualista); el bienestar físico y mental (para los que se decantan por la opción racionalista o atea). Los hinduistas sostienen que el yoga es eterno y que siempre existió. Para el hinduismo el yoga es una de las seis doctrinas ortodoxas. Hay muchos tipos de yoga pero ahí van unos cuantos: Raja Yoga o el rey entre los yogas, que consta de 8 miembros o pasos; Gñana Yoga, se refiere tanto al aprendizaje o conocimiento conceptual y a la más alta sabiduría, visión intuitiva o gnosis, una especie de conocimiento liberador o intuición; Karma Yoga o yoga de la acción, es la dedicación completa de las actividades, las palabras y la mente. Libera al alma y le permite volver con Dios; Hatha Yoga, es el más difundido en el mundo, conocido por sus ásanas o posiciones corporales. Su propósito es lograr que el cuerpo esté apto para la meditación. Las ásanas generan serenidad física y mental; Bhakti Yoga o yoga devocional.

Tal como vemos el mundo que nos rodea y viendo cómo nos sentimos a diario no es mal argumento comenzar a descubrirse de una manera más profunda, intentando alcanzar las entrañas de uno mismo y dejar de mirar tanto al vecino. Ser humilde, escarbar hasta el último lugar de nuestro interior e intentar comprender todo aquello de lo que tanto dudamos, y sin creer que el resultado vaya a ser positivo simplemente con realizarlo. Lo importante es ejercitarlo, dejar a un lado las distracciones, las cosas vanas y futiles, y observar detenidamente lo esencial, lo que verdaderamente vale la pena. Adentrarse en uno mismo puede dar respeto pero es la única vía para intentar comprender lo que nos rodea, y máxime cuando nos damos cuenta de que cada día es más complicado por no decir imposible. Dejar los prejuicios y el orgullo a un lado y desde la sinceridad propia buscar, analizar y corregir lo que no nos gusta, dejar salir a la superficie lo que llevamos escondido, esclarecer ideas y pensamientos y llegar a emocionarse realmente, de una manera verdadera y no superficial. Ejercicios personales que deberíamos inculcarnos desde jóvenes y quizá así podríamos prevenir demasiadas cosas que no entendemos y que se acumulan en todos los rincones.

Ciudad de México

Publicado: 12 de octubre de 2012 en Rincones del Mundo
Etiquetas:, , , , ,

Cuesta imaginar, caminando por todo su asfalto que lo cubre ahora, que esta cuenca del altiplano estuviera formada  por una sucesión de lagos. Y aún cuesta más imaginarse que el centro actual de la ciudad era un islote entrecruzado de canales. Pero tal y como cuentan las crónicas, los españoles que llegaron por primera vez a orillas del lago Texcoco a principios del siglo XVI quedaron asombrados ante tal estampa. Ese lago cubría una gran parte del valle de México cuando los primeros habitantes  llegaron a sus cercanías. Esa época era en el 30000 a.C. Con el paso del tiempo ese lago comenzó a menguar, conseguir comida, en concreto caza, se hizo cada vez más difícil. Hacia el año 200 a.C. un grupo de aldeas ya se habían asentado alrededor del lago. La más grande de la época era Cuicuilco, la cual quedó destruida por una erupción volcánica tres siglos más tarde.

Con el desarrollo de la economía apareció la civilización en Teotihuacán, justo unos 40 kilómetros al noroeste del lago, y durante siglos fue la capital de un imperio cuya influencia se extendió hasta los límites de Guatemala. Pero fue incapaz de sustentar a su población y cayó en el siglo VIII. Los toltecas, que eran descendientes de las tribus nómadas chichimecas se convirtieron en la siguiente potencia. Estos establecieron su capital en Tula, a unos 65 km al norte de lo que hoy se conoce como Ciudad de México. En el siglo XII, Tula también se colapsó y dejó una serie de pequeños  estados que se disputaron el control del valle de México. Pero los aztecas lograron la supremacía finalmente.

Los mexicas, conocidos como aztecas, llegaron un siglo después de la desaparición de los toltecas. Venían de Aztlán, una región mítica situada al noroeste. En su origen eran mercenarios de los tepanecas, que residían en la orilla sur del lago y les permitieron establecerse en el inhóspito terreno de Chapultepec. Cocoxtli, rey de los cohuas, los habitantes de Culhuacan, les envió a luchar contra el vecino Xochimilco. Huyendo de la ira de los clhuas, la tribu erró por las pantanosas riberas del lago hasta llegar a una isla, hacia el año 1325. Y cuenta la leyenda que vieron, posada en un cactus, un águila devorando una serpiente, algo que interpretaron como una señal para detenerse allí y construir una ciudad, que la llamarían Tenochtitlán. Y esta ciudad se convirtió rápidamente en una sofisticada ciudad-estado cuyo poder abarcaría gran parte del centro de México contemporáneo, desde el Pacífico hasta el golfo de México. Los mexicas construyeron la ciudad con un trazado en cuadrícula, surcada por canales que permitían acceder a la orilla del lago. Justo en el centro se encontraba el centro ceremonial con el Templo Mayor. Cuando los españoles aparecieron en Tenochtitlán en 1519 tenía una población que se acercaba a los 300  mil habitantes. Pero en todo el valle de México vivían cerca de un millón y medio de personas, una de las zonas más densamente pobladas del mundo. La toma de esta ciudad fue tan violenta  que quedó completamente arrasada. En la actualidad sólo quedan un puñado de estructuras de aquel período. Pero de esas ruinas apareció una ciudad virreinal repleta de iglesias, monasterios y palacios.

Lo triste es que ese valle descendió su número de habitantes a sólo cien mil en un siglo, pero la ciudad se erigió como la capital de la Nueva España. Se trazaron calles anchas y rectas sobre antiguos canales y pasos elevados. Las obras siguieron durante todo el siglo XVII pero surgieron problemas con las pesadas estructuras y se hundieron en el fondo del lago. El lago Texcoco se desbordada muy a menudo y dañaba edificios, provocando el desplazamiento de miles de personas. Pero en el siglo XVIII, con la construcción de sistemas de alcantarillado y recogida de basuras, se convirtió en la Edad de oro de la Ciudad de México, capital de una clase española y criolla, con minas de plata que daban poder económico. Ciudad de México entró en la edad moderna bajo el poder de Porfirio Díaz. Propició un auge constructor, se inauguraron teatros y mansiones de estilo modernista, los más acaudalados abandonaron el centro de la ciudad para instalarse en nuevos barrios situados al oeste. Se crearon vías de tranvía eléctrico, la industria tomó impulso. En el año 1910 la urbe poseía más de medio millón de habitantes. Pero tras la caída de Díaz en 1911, la revolución mexicana trajo hambre, enfermedades, guerras y depresión. Y tras esa época la ciudad tomó otro impulso, se industrializó, atrajo inversiones externas y más población, lo que produjo un cierto desequilibrio ante tal demanda de viviendas.

Pero el crecimiento de la Ciudad de México fue frenético, sobre todo a partir de los años 60 y 70. Cientos de miles de campesinos que buscaban sustento aparecieron en la ciudad en busca de un futuro. La población pasó de 8,7 millones a 14,5. La ciudad fue incapaz de soportar tal incremento y tuvo que extenderse más allá de los límites del llamado Distrito Federal (DF), con lo cual el llamado Estado de México experimentó un crecimiento increíble. De todos estos cambios tan repentinos se produjo un incremento de la contaminación y de congestión de tráfico que todavía hoy no se han podido solucionar. El metro solucionó el problema durante un tiempo y los intentos por reducir el tráfico también.

El hecho más triste de los últimos tiempos ocurridos en la ciudad fue el terremoto que asoló la urbe el 19 de septiembre de 1985, llegando a alcanzar los 8 grados en la escala de Richter que sacudió toda la ciudad y que provocó la muerte de más de diez mil personas, dejando sin hogar a mucho millares más. En la actualidad, el área metropolitana del valle de México alberga más de veinte millones de habitantes, lo que supone casi un quinto de la población total del país. Ciudad de México es un centro industrial, financiero y de telecomunicaciones. Sus industrias generan una cuarta parte de la riqueza nacional y sus habitantes consumen dos terceras partes de la energía nacional. Quizá el nivel de vida del país es el más alto. Desde 1997 consiguió la autonomía política. El Distrito Federal abarca 16 delegaciones (municipios) a su vez divididas en 1800 colonias (barrios).

Timidez contra desfachatez

Publicado: 30 de septiembre de 2012 en Artículos
Etiquetas:, ,

      “La timidez es una condición ajena al corazón,

una categoría,

 una dimensión que desemboca en la soledad”

(Pablo Neruda)

***

Conviven en este mundo dos conceptos, dos caracteres completamente diferentes que interactúan a diario. Me estoy refiriendo a la timidez y a la desfachatez. Ambos son habituales y mayoritarios, no sorprenden a nadie. Ambos deambulan en el entramado social con relativa naturalidad y ambos son interesantes de analizar. La timidez muestra muchas características aunque las causas pueden ser múltiples. La timidez dicen que es un estado anímico que afecta al individuo que la sufre en sus relaciones personales, familiares, sociales y laborales. Muchas personas que acentúan esta actitud o este comportamiento limitan indudablemente su posible desarrollo social en su rutina habitual. No está considerada como una enfermedad sino como una forma de ser. Tiene identidad propia y está asociada a millones de personas. Muchos son los teoremas publicados y orientados a superar tal sentimiento, pero parece ser que va en cierta forma intrínseco en el individuo que lo demuestra. Uno puede ser tímido por naturaleza o desarrollar ese comportamiento con el tiempo. Quizá las vicisitudes de la vida puedan hacer que se agudice esa inseguridad y que la timidez aflore como un escudo anti inconvenientes. Una forma de asegurarse el no aparecer para no sufrir. Porque da la sensación de que al tímido lo que le da pavor es mostrarse. Es una forma de inseguridad y de miedo. Un miedo que provoca la mente y que con el tiempo va atesorando poder dentro de la maquinaria del comportamiento. Una incomodidad permanente que limita la acción. Un pensamiento negativo que trae consecuencias negativas. Puede ser de naturaleza psicológica o social. Va asociada a las expectativas y a su evaluación. Con la timidez se pierde naturalidad y se pierden argumentos, se dejan de sentir multitud de sensaciones y de vivencias. La timidez aleja, persigue la soledad y permite que el miedo aumente. Combatirla es duro para quien la padece, puesto que aunque la mente ordene uno se da cuenta perfectamente de que algo dentro de sí mismo está reprimido. La timidez no permite ser uno mismo puesto que cohíbe comportamientos casi vitales. La timidez es una simple limitación que muchos individuos llevan con valentía. Muchos intentan ocultarla hasta que el momento les delata. Otros lo pregonan a los mil vientos para intentar no hacer caer las expectativas puestos en ellos de antemano. Los comportamientos humanos individuales pertenecen también al mundo social, puesto que el ser humano actúa en su medio social, sea éste como sea. Mostrarse o no tal y como uno es puede representar ciertas ventajas y ciertos beneficios pero tampoco es una apuesta segura y muchas pruebas de ello aparecen cuando personas muy tímidas consiguen aquello que se propusieron en su día. Todo ello demuestra que la naturalidad de ser tímido puede ser cierta también. La timidez como naturalidad, aunque suene un tanto incoherente puede resultar certero.

***

Desfachatez: el descaro, la desvergüenza…  

Para buscar definiciones adecuadas acerca de la desfachatez resulta complicado. En cada país se pondrían diferente sinónimos para dar a entender lo que se quiere decir cuando se nombra dicho término. La desfachatez también nos acompaña de forma natural en nuestra vida diaria. Estamos acostumbrados a vivirla en primera persona, a aguantarla, a soportarla y casi casi a resignarnos con su presencia. La desfachatez puede ser el antónimo de la timidez, pero con un efecto contrario. Cuando alguien se pasa de de anti tímido se convierte fácilmente en un descarado. El descaro está mal visto por regla general. Es una forma de perder las formas y la insolencia y el atrevimiento están muy cerca de ese comportamiento. Hay gente que no tiene reparos en comportarse descaradamente. Su desfachatez está incorporada a su carácter de forma natural como le pasa al tímido con su timidez. Al descarado no le importan las apariencias, ni la vergüenza ni el qué dirán. Actúa tal y como comprende que es natural, aunque puede ser también de forma provocativa, ya sea para que hablen de él o para acumular un protagonismo del que carecería de no actuar de tal forma. El insolente suele serlo por carácter. Puede controlarse y serlo menos de vez en cuando pero en cualquier momento podrá mostrarse así porque está en sus genes. Aunque veamos varios sinónimos en la desfachatez, vemos que cada uno tiene unos parámetros distintos. No pensamos lo mismo del descarado que del insolente, ni del sinvergüenza que del cínico. Actuar con desfachatez está muy de moda en los últimos tiempos. Y la desfachatez puede ir acompaña de otros recursos o aderezos, ya sean mentiras, medias verdades, cinismo, sarcasmo o una falta absoluta de vergüenza por lo que se dice o por lo que se hace, sin miedo a nada, actuando como si no pasara nada. Porque quizá esa es la esencia de todo ello: no pasa absolutamente nada por actuar con desfachatez. Te pueden calificar de lo que sea pero tú seguirás actuando de la misma manera puesto que no está penado ni castigado, y como muchos han visto una mina de oro en ese comportamiento continúan y mejoran sus tácticas para llegar a convertirse en auténticos profesionales de la desfachatez. Uno podría pensar que en determinados momentos y cruzando ciertos límites uno puede llegar a detenerse quizá no con algo de vergüenza pero sí quizá con miedo a que demasiada ambición le trastoque los planes que tenía previamente establecidos y preparados. Todos reconocemos palabras que están relacionadas con este tipo de comportamiento: desplante, impertinencia, osadía, impudicia, descompostura, etc. Todas indican un grado de valentía a la hora de encarar cualquier cosa en la vida pero también, si se pasan aquellos límites anteriormente citados, puede convertirse todo ese comportamiento en un arma contra el que lo utiliza. Porque no está nada mal tener empaque en la vida, adelantarse, deslenguarse si es preciso, decir lo que se piensa y en cualquier momento, pero si todo eso no se hace en su justa medida puede ser que sobrepasemos la línea de seguridad, esa en la que el interlocutor pasa a la defensiva y aborta nuestros objetivos.

“Cuando se nos pregunte en la vejez,

¿qué es la conducta?

responderemos: tres cuartos de nuestra existencia”

(Matthew Arnold)

***

Si a cada uno de nosotros nos tocara elegir entre ser tímido o descarado optaríamos por una de las dos. Cada uno se engloba en las características de cada ejemplo y cada uno es capaz de fijarse en sí mismo hacia una u otra dirección. Hay algunos que dirían que en determinados momentos son muy tímidos y que en determinados momentos son muy descarados. El punto medio entre sentirse tímido o descarado puede ser muy relativo. También habría que analizar porqué en algunos casos o secuencias de la vida uno se demuestra muy valiente y dice lo que piensa y en otras circunstancias se lo piensa más de una vez. Puede ser que los factores sean momentáneos y que no haya un patrón de comportamiento. La mente actúa y nos arrastra irremediablemente hacia la naturalidad, sea como sea. La timidez puede ser una actitud a tener en cuenta en determinados momentos, aunque no sea natural. Puede salvarnos de algún que otro problema siempre y cuando sepamos administrarla. Se dice que todos somos un poco tímidos y un poco descarados. A veces solemos disimular la timidez, quizá porque depende del momento podemos vernos inferiores, inseguros o menos competentes que los que nos rodean. Aunque no hay que confundir la timidez con la precaución. Lo que está claro es que tenemos que relacionarnos de una forma u otra y quizá el atreverse o no a según qué puede definirnos como personas. Algunos atacan los conflictos y otros los contemplan desde la lejanía. Para descubrirnos realmente a nosotros mismos deberíamos lanzarnos al vacío de vez en cuando para ver nuestras reacciones más naturales y para comprendernos mejor, para darnos cuenta de que todo no es negro ni blando y que las tonalidades siguen apareciendo día a día. Sorpresas y malas experiencias aparecerán igual porque forman parte de la vida. No podemos amedrentarnos por ello. Debemos ser fieles a nuestras propias sensaciones y actuar de acuerdo a ellas. No es tanto hablar de valor sino de personalidad. Pensar y actuar. Reaccionar y analizar. Secuencias básicas para otorgarnos el beneficio de la duda. Nada es lo parece ni mucho menos.

Fiestas de Gracia (Barcelona)

Publicado: 15 de agosto de 2012 en Historia
Etiquetas:, ,

El distrito de Gracia es uno de los diez distritos en que se divide administrativamente la ciudad metropolitana de Barcelona. Es el sexto distrito de la ciudad y comprende desde el territorio de la antigua Villa de Gracia, a partir de la parroquia de 1628 y la población independiente de Barcelona desde 1856 hasta que se volvió a agregar a la ciudad de Barcelona en 1897. Por extensión, es el distrito más pequeño de la capital catalana con sólo 4,19 km2, pero es el segundo en densidad demográfica con 30 mil habitantes por km2. Su población total es de más de 120 mil habitantes.

Dentro de su territorio se encuentran atractivos culturales y turísticos, destacando por encima de todos el Parque Güell, la admirada obra de Antoni Gaudí. Pero si por algo destaca este barrio barcelonés es por sus gentes, sus calles, sus plazas, sus bares, sus restaurantes, sus comercios, su vida en general. Conserva ante todo su independencia, su aroma particular y su carácter personal. Y aunque lleve más de cien años unido a la ciudad sigue deslumbrando por su diferente forma de mostrarse. Y también es un barrio conocido por sus fiestas populares. La denominada ‘Fiesta Mayor de Gracia’, que tiene lugar a mediados de agosto, es el mejor ejemplo de la vivacidad del barrio, del carácter de sus gentes y del ambiente cosmopolita y abierto de sus tradiciones, donde todo el mundo es bienvenido y donde cualquier puede disfrutar de los eventos que se celebran.

Son fiestas que atraen a todos los barceloneses, y cada año más, pero también a los turistas que visitan la ciudad durante esos días. Fecha señalada para disfrutar de una Barcelona totalmente diferente y alternativa, lejos de las modernidades, escenas esnobistas y parafernalias televisivas. Aquí la sencillez se une con la tradición, para crear, para representar la belleza más simple, aquella que es creada por los mismos vecinos, trabajando durante el resto del año, con el uso de su imaginación y el reciclado de múltiples materiales para dar forma y decoración a sus calles. Gracia representa cultura por todas sus esquinas, representa vanguardismo y tolerancia, integrismo multicultural, donde las razas que habitan la ciudad pueden mezclarse de manera armónica.

Un detalle de esa armonía es el nombre de muchas de sus calles: Fraternidad, Legalidad, Libertad, Igualdad, Plaza de la Revolución, y sin olvidar su zona dedicada a las joyas donde multitud de joyeros y del gremio concentraban sus negocios no hace muchas décadas: Zafiro, Platino, Plata, Rubí, la Plaza del Diamante. Es este el terreno y el alma de la rumba catalana, expresada por medio de varios artistas y grupos. Para hacer un poco de historia hay que recordar que este barrio se fundó en 1626, por un noviciado de carmelitas, el cual estableció un convento llamado ‘Nostra Senyora de Gràcia’ (Nuestra Señora de Gracia). La expansión del conocido Eixample (Ensanche) condujo a la expansión de la ciudad de Barcelona hacia el norte, con lo que anexió el barrio de Gracia.

Sus plazas demuestran la vida de un barrio de Barcelona, pero en medio de la singularidad del lugar, y esas plazas, llámense Rius i Taulet, Plaza del Sol, Plaza de la Virreina, Plaza de la Revolución o Plaza del Diamante, son las almas de las fiestas, sin olvidarnos de la plaza del Ayuntamiento de Gracia  o Plaza del Reloj, donde se celebra el pregón de las fiestas desde el balcón del Ayuntamiento,  y donde la actividad no se detiene desde la mañana hasta la madrugada. Es una fiesta joven en su espíritu, pero alberga a todo tipo de edades y de público. Nacieron dentro de un pequeño núcleo de población campesina que ya entrado el siglo XIX experimenta una mutación extraordinaria como villa de artesanos, de obreros y pequeños comerciantes.

Las actividades que proponen estas fiestas son muy diversas: talleres para niños y mayores, actividades deportivas, desfiles, actuaciones musicales y teatrales, danza, pintura, desfiles, exposiciones, etc. Los conciertos de música son también muy variados, desde el jazz al blues, pasando por el rock, el pop y la música clásica. La gastronomía es un espectáculo en este barrio integrado por restaurantes que ofrecen cocina de más de 100 países del mundo en un territorio tan pequeño. Miles de personas pasean desde primeras horas de la mañana hasta casi el amanecer, bailando, bebiendo, sacando fotografías de las calles engalanadas, una diversión multitudinaria ya señalada en el calendario de actividades de la ciudad condal por muchos visitantes.

El color, las luces de las calles decoradas, el ambiente, las familias y los grupos de amigos paseando arriba y abajo, buscando todas las calles que han sido  decoradas ese año y viendo los premios concedidos por el jurado, que se congrega cada año para reconocer el arte y la imaginación de los vecinos. dan una recreación de lo que es y ha sido durante décadas una fiesta popular que continúa su leyenda y su tradición, a pesar de los escasos recursos y presupuestos, con tan sólo imaginación, ganas e interés en provocar la sorpresa y la admiración de todo aquel que quiera pasear por sus calles. Para todo aquel que ha vivido en ese barrio y que ha experimentado en primera persona lo que se siente en esas estrechas calles, llenas de historia, de animación y de creatividad, es un placer poder presentar al resto del mundo una fiesta distinta, llena de diversión y de cultura. Un ambiente genuino donde soltar más de una sonrisa y más de un baile.

Fiestas de San Lorenzo (Huesca)

Publicado: 10 de agosto de 2012 en Historia
Etiquetas:, ,

Para aquellos que no están muy al día de la historia santoral hay que comenzar diciendo que San Lorenzo era uno de los siete diáconos de Roma, ciudad en la cual fue martirizado en una parilla en 258. La tradición le sitúa en Huesca, en la época de la Hispania Tarraconensis, aunque hay dudas de que también pudiera ser originario de Valencia, donde sus padres habían residido por un corto período de tiempo. En 257, con Sixto como Papa, fue ordenado diácono y encargado de administrar los bienes de la Iglesia y el cuidado de los pobres. Es considerado uno de los primeros archivistas y tesoreros de la Iglesia, y es el patrón de los bibliotecarios.

El emperador Valeriano proclamó un edicto de persecución en el que prohibía el culto cristiano y las reuniones en el cementerio. Muchos sacerdotes y obispos fueron condenados a la muerte. El Papa San Esteban I fue degollado, Sixto II decapitado, al igual que el obispo Cipriano de Cartago. San Lorenzo fue otra de sus víctimas. Dice la leyenda que entre los tesoros confiados a San Lorenzo destacaba el Santo Grial y que consiguió enviarlo a Huesca, donde fue escondido y olvidado durante siglos. Lorenzo fue quemado vivo en la hoguera, concretamente en una parrilla y su santo se celebra el 10 de agosto. Es uno de los santos más venerados por la Iglesia Católica. Distintas fiestas se celebran en España en su honor: en el Monasterio de San Lorenzo del Escorial en Madrid; en Ezcaray (La Rioja), patrón de la localidad; en Ibahernando (Cáceres), igualmente patrón; y en Huesca, en las populares fiestas conocidas como Fiestas de San Lorenzo, desde el 9 al 15 de agosto.

Hay que continuar conociendo un poco la ciudad de Huesca, una gran desconocida para muchos. Es capital de provincia, perteneciente a la comunidad autónoma de Aragón. Sobrepasa por poco los 50 mil habitantes, una de las capitales de provincia con menor número de habitantes de toda España. En la ciudad vive casi un cuarto de la población total de la provincia. Sus fiestas de San Lorenzo son su mayor tarjeta de bienvenida y una gran ocasión para conocer la ciudad. Por la ciudad pasa el río Isuela y por sus alrededores el río Flumen. Es un buen lugar para comenzar cualquier excursión hacia los Pirineos aragoneses en busca de aventura, naturaleza y tranquilidad. Es conocida como la puerta de los Pirineos.

La ciudad se asienta en un amplio cerro ovalado, con una altitud de 488 metros sobre el nivel del mar, cerrada por pequeñas elevaciones, conocida como la Hoya o la Plana. Cerca de la ciudad se encuentra la Sierra de Guara, una de las principales sierras exteriores del Pirineo, destacando su cima, el Pico de Guara de 2077 metros. Dentro de la ciudad destacan la Catedral y la Iglesia de San Lorenzo. Parece ser que la Catedral está construida sobre lo que quizás fue un templo romano y la antigua mezquita mayor musulmana. Comenzó a edificarse en 1273 y fue terminada en 1515. Está situada en el denominado ‘casco antiguo’ en lo alto de una colina. Es curioso que una ciudad como Huesca, que es capital de una de las provincias más ricas en arte románico no posea una catedral de ese estilo, sino que sea gótica. Justo en la plaza donde se encuentra la Catedral es donde se celebra el lanzamiento del chupinazo que da por comenzadas las fiestas de San Lorenzo.

Quizá el momento más inolvidable de esas fiestas, aparte de concentrarse en la plaza de la Catedral para celebrar el comienzo de las mismas, sea seguir la tradición de aguantar sin dormir la primera noche de fiestas hasta que se hagan las 8 de la mañana para reunirse junto a los demás de cientos que caben en la plaza de San Lorenzo, donde está ubicada la Iglesia del mismo nombre para ver la actuación de los danzantes. Para todos aquellos que tengan curiosidad les invito a visitar la página siguiente http://www.danzantesdehuesca.es/ donde se podrán empapar de todo lo necesario para conocer algo más sobre esta bella tradición. “Representan una de las tradiciones más antiguas y queridas por los oscenses. El dance forma parte del grupo de dances altoaragoneses, tan interesante y variado, y que ha evolucionado constantemente. Lo que ha podido perder de primitivismo y de rigor folflórico, lo ha ganado en dimensión humana y popularidad”. (Federico Balaguer) .

Pero hay muchos momentos inolvidables en estas fiestas, puesto que se celebran en una ciudad pequeña, la cual se puede cruzar de este a oeste y de norte a sur tantas veces como nos apetezca, para poder ir conociendo y respirando el color y el aroma de sus calles, de sus gentes, el calor del mes de agosto, refrescado en litros de alcohol y en música que sale de cualquier bar o de cualquier esquina, una fiesta popular donde las haya, encantadora, donde se concentra el paseo de familias enteras vestidas con los tradicionales colores blancos adornados de cintas y pañuelos verdes y donde San Lorenzo es la excusa perfecta para disfrutar de unos días entre amigos y familiares. Donde la comida tradicional es el pollo al chilindrón y el melocotón con vino. Altamente recomendables.

Fiestas de San Fermín (Pamplona)

Publicado: 11 de julio de 2012 en Historia
Etiquetas:, ,

España, si por algo se ha caracterizado a nivel nacional tanto dentro como fuera de sus fronteras es por su carácter festivo. Nunca falta una excusa para provocar una fiesta en cualquier rincón, en cualquier hogar, en cualquier localidad. Y es que precisamente en cualquier localidad se forma una fiesta popular de la nada, ya sea con la excusa de la tradición, de la historia, de la necesidad, vete tú a saber. El caso es que el motivo festivo es lo de menos, el caso es festejar. Y esos festejos se esparcen por todos los pueblos del país y durante todo el calendario anual.

Hoy toca hablar ineludiblemente de San Fermín. Porque el culto a este santo en Pamplona (Navarra) es muy anterior a la misma celebración de los famosos ‘Sanfermines’. Su imagen sigue siendo el centro principal sobre el que gira esta fiesta popular y universalmente conocida. Dice la tradición que el presbítero Honesto llegó a la Pamplona romana del siglo III enviado por San Saturnino para evangelizarla,  y que el senador Firmo se convirtió al cristianismo junto con toda su familia. Su hijo Fermín fue bautizado por el mismo San Saturnino en el lugar que hoy se conoce como el ‘pocico de San Cernín’ y ordenado sacerdote en Toulouse (Francia). Volvió a Pamplona ya como obispo y murió decapitado en Amiens, lugar en el cual bautizó a más de 3 mil personas.

Y cuenta la tradición que San Fermín fue el primer obispo de Pamplona, aunque su culto no consta documentalmente hasta el siglo XII, importado de Amiens en cuyas letanías figuraba desde el siglo VIII. En la actualidad no es el único patrón de Pamplona, puesto que ese honor lo comparte con San Francisco Javier. Las fiestas que llevan su nombre son las fiestas populares de la ciudad de Pamplona. Comienzan el 6 de julio con el lanzamiento del famoso ‘chupinazo’ (cohete) desde el balcón del Ayuntamiento de la ciudad a las 12,00 h. del mediodía y terminan a las 00,00 del 14 de julio entonando el clásico ‘Pobre de mí’, la canción que despide a San Fermín.

Son mundialmente famosos y, según las encuestas, las fiestas más populares de España, adelantando a otras mundialmente conocidas también, como las Fallas valencianas, la Feria de Abril de Sevilla, los Carnavales de Cádiz o de Tenerife, por poner sólo unos ejemplos. Y si por algo se conoce alrededor del mundo es por sus famosos ‘encierros’, que consiste en un recorrido de casi mil metros por una vía urbana justo delante de los toros que van a ser toreados esa misma tarde en la plaza. Tienen lugar desde el día 7 al 14 de julio. Pero hay que recordar que la fama de este festejo tiene varios siglos, aunque bien es cierto que su fama mundial es reciente, sobre todo desde que el escritor Ernest Hemingway les dio difusión.

Sí es cierto que son unas fiestas muy singulares y, por supuesto, es el acontecimiento por el cual se conoce Pamplona alrededor del mundo. Tiene condicionantes modernos, clásicos, cosmopolitas, multitudinarios y es el resultado de un lento proceso histórico cuyo origen se remonta a  la Edad Media. Hay varias celebraciones en su origen: por un lado, los actos religiosos en honor al patrón San Fermín. Y es que debido a las inclemencias climatológicas, el mismo Ayuntamiento de la ciudad pidió al obispo en 1591 trasladar las celebraciones al 7 de julio, a lo que accedió. Como ocurrió que en esas fechas se celebraban ferias en la ciudad con corridas de toros coincidieron ambas celebraciones. Y las fiestas están consideradas como una de las mejores del mundo.

Para todos aquellos que hemos tenido la oportunidad de vivirlas de cerca, desde justo debajo del balcón del Ayuntamiento, desde el bullicio de sus callejuelas, desde el interior de las risas y alegrías de los mismos pamplonicas, con sus ganas de festejar, de compartir esa fiesta junto a todos los extranjeros y no residentes en la ciudad que cada año se acercan aunque sea un sólo día para gozar, para beber, para reír, para cantar. No es fácil olvidar esas calles engalanadas, esos colores blanco y rojo por toda la ciudad, esos niños y niñas paseando, vestidos como manda la tradición, de la mano de sus padres, recorriendo y viviendo de cerca todas esas riadas de personas de calle en calle, abarrotando el casco antiguo de la ciudad, desafiando el calor, el sudor, los bares atestados de gente, para tan sólo olvidarse de todo y disfrutar, bailar, cantar y reír. Fiestas populares donde todo vale, donde un segundo de esa celebración se conserva durante años. No se pueden olvidar todas esas horas en Pamplona, en esos días especiales, porque el haberlos disfrutado en directo es un tesoro a conservar. Una fiesta altamente recomendable por todo lo que abarca, por todo el significado, la historia, la tradición que atesora. Una fiesta inolvidable para cualquier persona que ha tenido la posibilidad de vivirla desde dentro, desde las entrañas de sus habitantes, desde el aroma de sus balcones decorados y desde la luz que iluminan sus avenidas. Una orgía de placer y de color, de ruido y festejos al alcance de cualquiera, puesto que esa es la esencia de la fiesta, una fiesta universal apta para todos los públicos.

La llegada de los españoles a México

Publicado: 28 de junio de 2012 en Historia
Etiquetas:, ,

Unos descubriendo mundo, o al menos, eso decían. Otros anclados en culturas tribales, orgullosos de sus rituales. Una mezcla extraña que un día se vio agitada cuando un grupo de soldados españoles vencieron al Imperio azteca, dejaron atrás más de 3000 años de historia, destrozaron una civilización milenaria, implantaron un nuevo sistema religioso y social, cambiando su organización política y cultural. Para los historiadores es un hecho fuera de todo ámbito, dado que nunca se vio como una historia de una sociedad podía sufrir una transformación tan radical en un período tan corto.

Muchas razones se pueden interpretar para tratar de entender primeramente cómo un grupo de soldados fueron capaces de osar combatir con un ejército que les superaba enormemente; y cómo fueron capaces de someter a un pueblo ancestral con tanta facilidad, así como las consecuencias de que su llegada tuviera un efecto tan devastador. Pero si queremos ser honestos con la historia quizá la palabra azar sería la correcta. Aunque hubieron otros factores, como por ejemplo, los propios caracteres de los protagonistas de la contienda, un genio implacable y maquiavélico llamado Hernán Cortés, y el indeciso y superticioso emperador Moctezuma II Xocoyotzin.

Hay que comenzar imaginando lo diferentes que eran los recién llegados, además de hacerlo a un lugar donde los propios indígenas dudaban de su propia condición humana. Lo que hoy puede ser México muy bien podría ser definido por el cruce que se hizo en esa época. La mayoría de mexicanos son mestizos, mezcla de sangre indígena y europea, descendientes lógicamente de las dos culturas. Pero para los mexicanos, Cuauhtémoc, el último emperador azteca es un héroe nacional, Hernán Cortés es considerado un villano y los indígenas que se aliaron con él, los tlaxcaltecas, unos traidores. La realidad, como suele ocurrir generalmente, es mucho más compleja, más rica, más fascinante y más cruel.

La España de 1492 podría ser tratada en varios capítulos y en unas frases se hace breve y escasa para comprender semejante sociedad. Pero la sociedad había librado una batalla interna entre las tropas cristianas y las musulmanas. Casi 700 años de luchas sin cuartel, ambiciones sin depurar, pobreza, miseria, ansias de poder por parte de cuatro y un futuro desalentador para el resto. Todos esos conquistadores españoles que ambicionaban territorios en América eran descendientes directos y naturales de los caballeros de la Reconquista. Tras desembarcar en el Caribe y establecer bases en varias islas, como La Española (Haití y República Dominicana) y Cuba, la cultura de esos militares era promover un colonialismo rozando la esclavitud, explotando a los nativos en la extracción de oro, además de los propios recursos naturales de cada zona. El siguiente paso era adentrarse en el continente, sobre todo por las historias que se contaban de oro y plata. La tentación de riquezas eran superiores al temor, a los ejércitos locales y a las condiciones del lugar.

Diego Velázquez, gobernador de Cuba, ordenó a Hernán Cortés que fuera con una expedición hacia el oeste. Y mientras éste preparaba el viaje Velázquez comenzó a albergar dudas sobre los costes de la misión, y también sobre la lealtad de Cortés. Todo eso le llevó a cancelar la expedición. Pero la ambición de Cortés era tan grande y despiadada que hizo caso omiso de las órdenes y zarpó un 15 de febrero de 1519 con 11 naves, 550 hombres y 16 caballos. Y esa expedición arribó primero a las costas de Cozumel, para más adelante seguir hacia la costa de Tabasco derrotando a los que se iban encontrando por el camino. La mezcla del vestuario de los caballeros, con sus armaduras y encima de esos caballos fueron suficientes para que muchos de los nativos salieran corriendo despavoridos, asustados, creyendo que ese aspecto correspondía a una bestia inhumana.

Cortés siempre tenía un discurso preparado para los nativos, aunque se hace difícil imaginar cómo podían comprender sus palabras. Aún así aprovechaba para comunicarles la importancia del cristianismo y la grandeza del emperador Carlos V. Esos lugareños, entregados, le ofrecieron 20 doncellas, entre las que se encontraba doña Marina (La Malinche), que a la postre se convertiría en su intérprete, compañera, colaboradora y amante. Muchas de las ciudades de la costa dieron la bienvenida a los españoles siendo el pueblo más aliado de ellos el de los tlaxcaltecas, simplemente porque vieron una oportunidad de derrotar a sus enemigos históricos los aztecas.

Pero para comprender el conjunto de la historia hay que conocer también el carácter de emperador Moctezuma. Era un personaje muy peculiar, absorto en un carácter muy indeciso e inseguro, acomplejado por las historias, las leyendas y las creencias aztecas. Cuando comenzó a escuchar esas historias que hablaban de ‘torres que se elevaban sobre las aguas del mar’, repletos de hombres de tez blanca, armados como bestias y envueltos en acero, no pudo evitar recordar lo que contaba la leyenda azteca sobre su calendario, donde preconizaba que en 1519 se produciría el regreso del legendario dios-rey tolteca Quetzalcóatl. Si Cortés era ese individuo o no seguiría siendo la duda de Moctezuma durante todo el proceso. Lo que hizo fue esperara a que llegara. Pero, curiosamente, los augurios se sucedieron, y casualmente un rayo cayó sobre un templo, un cometa surcó la noche y un pájaro con un espejo en la cabeza fue llevado ante Moctezuma, que vio guerreros reflejados en él.

Lo que todo eso provocó fue que los españoles fueran invitados el 8 de noviembre de 1519, junto a sus 6000 aliados indígenas, a entrar en Tenochtitlán, la mayor ciudad que cualquier ciudadano español de la época hubiese podido imaginar.  Y aunque se les trató con toda clase de lujos y honores, no dejaban de ser prisioneros y estar atrapados en el corazón de un imperio que los sobrepasaba en número en una proporción descomunal. Entonces fue que los españoles dudaron de las intenciones reales del emperados azteca y lo hicieron prisionero, y como el propio Moctezuma no tenía muy claro quién era realmente Cortés, contó a su propio pueblo que su reclusión era voluntaria. Y mientras todo esto ocurría otra expedición española había desembarcado en Veracruz, enviada por Velázquez y liderada por Pánfilo de Narváez, con el objetivo de detener a Cortés y devolverlo a Cuba. La reacción de Cortés no se hizo esperar y organizó un grupo de soldados para encabezarlos hasta la costa, dejando el mando en Tenochtitlán a Pedro de Alvarado. 

Alvarado carecía de las dotes frías y calculadoras de Cortés y se puso tan nervioso creyendo que se preveía un ataque sorpresa en cualquier momento que ejecutó a más de doscientos nobles aztecas para asustar a la población. Al regreso victorioso de Cortés (quien hizo huir a Narváez) se encontró con un panorama desolador. Consiguió convencer al emperador azteca de que calmara a su pueblo, éste aceptó y cuando gritaba y se dirigía a la multitud recibió pedradas de los enfurecidos súbditos y murió. Y ahí sucedió otro gran suceso inexplicable, puesto que Cortés, los españoles y sus aliados lograron escapar la noche del 30 de junio de 1520 del palacio totalmente cercado de enemigos y escapar de la ciudad. Y aunque fueron perseguidos y sitiados por un ejército de unos cuarenta mil mexicas, y siendo éstos no más de 500 españoles y 2000 indígenas, con la derrota ya en el zurrón y preparados para ser eliminados, a Cortés se le ocurrió una idea, gracias a las indicaciones de doña Marina, quien le invitó a cargar contra el tepuchtlato, el portaestandarte, para arrebatárselo, mientras otros le clavaban varias espadas. Todos los mexicas fueron poseídos por el horror y el temor que huyeron en desbandada.

Los españoles se refugiaron entonces en Tlaxcala para atacar Tenochtitlán de nuevo en mayo de 1521, acompañados de más de cien mil indígenas. La batalla no fue fácil. Los defensores de la ciudad lucharon y resistieron durante más de tres meses. Cuando pasó ese tiempo, la ciudad estaba completamente arrasada, los cadáveres eran miles y Cuauhtémoc, el último emperador azteca, había sido capturado.

La caja de Pandora

Publicado: 20 de junio de 2012 en Artículos
Etiquetas:, , ,

La historia de Pandora es curiosa. Zeus, el padre de los dioses, ordenó a Hefesto, que era el Dios del Fuego y muy famoso por sus habilidades, que realizara una estatua de una hermosa doncella. Realmente, crear a Pandora era un castigo de Zeus a Prometeo por haber revelado a la humanidad el secreto del fuego. El objetivo de crear a Pandora era introducir los males en la vida de los hombres. Ya fuera por castigo o por maldad, el objetivo no contenía bondad por ningún costado. Prometeo robó el fuego de los dioses para entregárselo a los hombres, según la mitología griega.

Zeus ordenó modelar a Hefesto una imagen con arcilla, de una encantadora doncella, que debería poseer la belleza de los inmortales y a la cual le debía infundir vida. Mientras que a Afrodita se le mandó tener gracia y sensualidad, y a Atenea se le concedió el dominio de las artes relacionadas con el telar, adornándola con diversos ropajes. A Hermes se le encargó sembrar en el ánimo mentiras, seducción y un carácter inconstante. La idea era configurar un ‘bello mal’, un don tal que los hombres se alegraran de recibirlo, aceptando sin saber un buen número de desgracias.

“Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar”
(Proverbio japonés)
***

La sabiduría de Zeus había creado un engañoso mal, al que llamaría Pandora, la omnidotada, pues cada uno de los inmortales había entregado a la doncella algún nefasto obsequio para los hombres. Y la condujo de camino a la Tierra, donde los mortales vagaban mezclándose entre dioses, y tanto unos como otros se pasmaron ante esa figura incomparable. Ella se dirigió hacia Epimeteo, el mismo hermano de Prometeo, dándole una caja de regalo procedente del mismo Zeus. Y aunque su hermano siempre le había advertido que no aceptase ningún obsequio venido del gran Dios puesto que podía suponer un daño irreparable para los hombres y que debía rechazarlo inmediatamente, lo aceptó sin pensar. No se dio cuenta del mal que había aceptado hasta que ya lo tuvo en sus manos.

Hasta ese momento, todas las familias de los hombres, gracias a los consejos de Prometeo, habían vivido libres de todo mal, sin estar sujetos a un trabajo gravoso, exentos de enfermedades. Ese regalo de Pandora era una caja misteriosa provista de una tapadera, y en cuanto Epimeteo abrió la tapa enseguida volaron innumerables males que se desparramaron por toda la Tierra con la velocidad de un rayo. Pero en el fondo de esa caja había un único bien: la esperanza. Pero, guiada por el consejo de Zeus, Pandora dejó caer la cubierta antes de que aquella pudiera echar a volar, con lo cual permaneció encerrada para siempre en la caja.

Las desgracias se multiplicaron, por tierra, mar y aire. Las enfermedades se extendieron entre los humanos, la muerte se olía en todas las esquinas. Se consolidó la vejez, la fatiga, la locura, la tristeza, la pobreza, el crimen y el vicio se impregnaron alrededor de la tierra y solamente la esperanza quedó oculta. Solemos utilizar la frase ‘abrir la caja de Pandora’ cuando queremos decir que alguno de los actos que realizamos en la vida nos van a traer nuevos males o nuevas desgracias. El ser humano parece no admitir que en la vida existen esos males y esas desgracias e intenta desesperadamente escapar de ellos. Y, obviamente, no lo consigue.

Pandora, tanto el símbolo como la palabra misma, ha dado multitud de interpretaciones. Algunos lo han considerado como ‘un regalo para todos’; para otros, representaba la figura que lo daba todo. Algunos incluso la comparan con la Eva bíblica y bien podría ser la precursora de la desgracia de la misma humanidad. El mito en cuestión habla de la justificación teológica de la presencia de fuerzas oscuras dentro del territorio humano. El ansia de Prometeo de obtener mayores ventajas y beneficios para los seres humanos, arrastra a todos ellos a la desgracia. Bien podría decirse que la avaricia rompió el saco. El mismo Zeus catalogaba a los humanos como una mezcla del bien y del mal. Para distraer su realidad, se inventa un engaño vestido de belleza y de amor, una seducción perfecta para lograr el objetivo.

“La esperanza es el peor de los males,
pues prolonga el tormento del hombre”
(Friedrich Nietzsche)
***

Pandora nos sirve de ejemplo para comunicarnos lo leves que somos. Nuestra debilidad manifiesta, la que no queremos reconocer en la mayoría de los casos, nos derrumba sin dificultad cada vez que se lo propone. Los males se extienden y quizá son obra del mismo hombre. No debemos achacar a los dioses la culpa de todo. El hombre sigue sin aprender de sus propios errores, la ambición le hace presa fácil para sus propias desgracias. No acostumbramos a aprender de nuestros errores puesto que eso no va unido con la naturaleza humana. La ignorancia se desborda por los ríos de la tierra; llorar es el deporte universal y encarar los problemas no suele ser el pasatiempo favorito. La esperanza nos queda lejos aunque siempre la mentemos. La esperanza nos hará libres siempre que creamos que somos esclavos. La esperanza habita a nuestro alrededor y no está oculta.

“Es necesario esperar,
aunque la esperanza haya de verse siempre frustrada,
pues la esperanza misma constituye una dicha,
y sus fracasos,
por frecuentes que sean,
son menos horribles que su extinción”
(Samuel Johnson)
***

Aztecas

Publicado: 14 de junio de 2012 en Historia
Etiquetas:, ,

Según las leyendas aztecas, este pueblo era el elegido de Huitzilopochtli, su dios tribal en forma de colibrí, quien les condujo desde Atlán (su lugar mítico) hasta el altiplano central. Los aztecas eran una de las muchas tribus chichimecas que vagaron durante mucho tiempo por todo altiplano hasta que, finalmente, se instalaron  en las islas del valle de México. Los aztecas, también conocidos como mexicas, ostentaban un ímpetu guerrero muy característico desde el siglo XV, y se convirtieron en el pueblo más poderoso de la zona, consolidando Tenochtitlán como su capital, en lo que hoy está emplazada la Ciudad de México.

Cuenta la leyenda que se eligió esta ubicación por mandato y deseo del propio Huitzilopochtli, el cual indicó a sus sacerdotes detener la peregrinación de su pueblo en el lugar donde vieran a un águila devorando a una serpiente sobre un nopal. Y de esa historia precisamente procede el actual escudo de la República de México. En ese mismo siglo XV los aztecas, siendo el pueblo más poderoso del valle, formaron la Triple Alianza junto a otros dos estados nahuas del valle, Texcoco y Tlacopan, para unidos poder hacer frente a Tlaxcala y Huejotzingo, unos señoríos que se encontraban al este del valle. Los prisioneros de esa época formaban parte de la dieta que el voraz Huitzilopochtli exigía para hacer que el sol saliera cada día para su pueblo.

Esa Triple Alianza pudo controlar casi todo el centro de México, desde la costa del Golfo hasta el Pacífico. Un imperio que contaba 38 provincias y casi 5 millones de habitantes. Su forma de gobierno era una teocracia militarista, orientado a obtener los recursos necesarios en forma de tributos. Esos tributos podían ser joyas, como turquesas, jades,  u otros tipos de materiales u objetos, como por ejemplo, algodón, papel o tabaco, como también fruta y verdura. Todo era necesario para la glorificación de la élite azteca y para el sustento de los numerosos sirvientes.

Tenochtitlán y Tlatelolco casi llegaron a contar más de 200 mil habitantes. Si contáramos todo el valle la población alcanzó el millón de habitantes. La forma de vida para los aztecas, gracias a sus herramientas de piedra y madera, era principalmente mediante métodos de agricultura intensiva, como el regadío, los cultivos en chinampas y la recuperación de terrenos pantanosos. El poder, aunque en su mayor parte estaba ostentado por el emperador, también tenía representación en los miembros de la pilli (nobleza).

Los jefes militares solían ser tecuhtli, soldados profesionales de élite. Otro grupo característico era el de los pochteca, comerciantes militarizados que contribuían a ampliar el imperio, traían mercancías  a la capital y organizaban grandes mercados en las poblaciones más importantes. En la parte más baja del escalafón social se encontraban los peones, que eran realmente los pobres, que se podían vender a sí mismos por un período de tiempo determinado, además de los siervos y los mismos esclavos.

Uno de los rasgos de Tenochtitlán-Tlatelolco es que había centenares de templos. El mayor, conocido como el Templo Mayor, era el centro del mundo para todos los aztecas y estaba dedicado a Huitzilopochtli y Tláloc, el dios de la lluvia. Gran parte de toda la cultura azteca provenía de civilizaciones mexicanas anteriores. Poseían escritura, libros con papel de corteza y el Calendario Redondo, un sistema particular de 52 años utilizado también por mayas, olmecas y zapotecas. Los aztecas también eran asiduos a observar el cielo para sus propios astrológicos. Los sacerdotes, que conservaban celibato, oficiaban ceremonias que incluían sacrificios y bailes con máscaras.

El pueblo azteca creía vivir en el quinto sol (mundo) y que los cuatro anteriores habían sido destruidos por la muerte del sol. Los sacrificios humanos tenían por objeto mantener el movimiento del sol. Para ellos el Universo tenía 4 direcciones, 13 cielos y 9 infiernos.

Once were warriors

Publicado: 7 de junio de 2012 en Cine
Etiquetas:, ,

Riwia Brown creció en Wellington (Nueva Zelanda), hija de padre diplomático y de madre maorí, con el tiempo combinó su vida entre Nueva Zelanda y Londres. Desde niña fue aficionada al teatro y sus hermanos se dedicaron a ello como profesionales. En 1988 publicó ‘Roimata’, una obra que se adaptó para la televisión pero en la que ya comenzó a incluir la historia del pueblo maorí. A partir de ahí escribió para el teatro e incluso actuó. Conoció al director Lee Tamahori quien le propuso trabajar con él para una adaptación para el cine de la novela de Alan Duff ‘Once were warriors’.

“Me siento muy conectada con la película,

por su gran corazón y por su alma”

***

Alan Duff es un escritor neozelandés nacido en 1950 y famoso en su país y en los países de habla inglesa por sus novelas, entre las que destacan: ‘What becomes of the broken hearted?’ (1996) también llevada al cine; ‘One night out stealing’ (1991) o ‘Szabad’ (2003), entre otras. En la novela ‘Once were warriors’, Duff intentó describir la temática de la violencia doméstica dentro de las familias, combinada con otros problemas sociales que se evidencian en el núcleo del hogar familiar, como el alcoholismo o la pobreza. El abuso sexual quedaba marcado en la historia, al igual que la vida de las pandillas callejeras y la violencia urbana, todo ello enclavado en el ambiente decadente de la periferia de Wellington, la capital de Nueva Zelanda.

Narraba el ambiente en el que vive Beth (Rena Owen) y su familia. Un hogar decadente, con precariedad económica y cercano a la pobreza, ubicado en un barrio marginal donde se aglutinan pandillas juveniles y demasiados vicios. Esa mujer debe sacar adelante a sus dos hijos menores, una hija adolescente y un hijo demasiado tentado de comenzar la vida en pandilla y de recoger todos los vicios posibles a su alcance.

Su marido Jake (Temuera Morrison) está ausente la mayor parte del día, casi siempre borracho, sin tener el más absoluto interés en sus hijos. Además es violento con su familia. Lee Tamahori, director de cine y de televisión neozelandés, nacido en 1950 se afincó hace mucho en EEUU. Dirigió películas desde joven pero recogió fama con esta y con la siguiente que presentó en 1996 ‘Mullholand Falls’. Su padre era maorí y su madre inglesa. Comenzó su carrera en la década de los 70. En esta cinta mostró su lado más duro y más crudo. La historia merecía ese trabajo y esa actitud.

Cuando los problemas son reales y serios no se puede ser sensible para decorar otro escenario. Hace falta mostrar la crudeza de la realidad con intensidad, con emoción y con sentimiento. Y Tamahori lo consiguió y además con excelentes críticas al respecto. El elenco de jóvenes actores y actrices tampoco defraudó, todo eso unido a los dos protagonistas adultos que ya tenían un cierto cartel en el cine neozelandés.

Hay escenas inolvidables pero algunas son de una dureza extrema, bien ambientada, mejor fotografiada. La esencia de la cultura maorí, en medio de un marco urbano caótico y fuera de control, donde el futuro no llega a pesar de que se tenga una gran cultura proveniente de los ancestros. Una parte de marginalidad social criticada de forma metódica y sutil, que pone en evidencia que los estratos periféricos de casi todas las ciudades del mundo poseen en sus entrañas rémoras y problemas muy graves que pasan un tanto desapercibidos puesto que no se les presta la debida atención.

Una película inolvidable y necesaria, que parte de unos recursos escasos pero que tiene lo básico, intriga, acción, guión y realidad. Un buen manual para conocer un poco mejor la cultura original neozelandesa, de la mano de estas tribus urbanas de origen maorí, que ‘una vez fueron guerreros’ y ahora se ven atrapados entre las redes inseguras y con poco futuro de las ciudades modernas. Una gran historia y una gran película.


Mérida (México)

Publicado: 6 de junio de 2012 en Rincones del Mundo
Etiquetas:, , ,

La península de Yucatán tienes alberga muchos tesoros. Aparte de poseer una gran red hotelera alrededor de sus costas de arena blanca y un clima envidiable, Yucatán posee unas tradiciones que ha conservado celosamente, tradiciones de origen maya, dentro de una belleza absoluta, un paisaje inolvidable, una naturaleza enorme. Hay presente y pasado, ambos se unen para dar una sobredimensión de su muestra.

Cerca de las ruinas mayas de Chichen Itzá y Uxmal serpentean caminos de camino a la costa. Por estas tierras se han vivido guerras, batallas, intrigas, gloria y poder. Sangre de muchas razas y de muchas épocas. Pero a lo lejos se puede encontrar una belleza como Mérida, la mayor ciudad del estado de Yucatán, con casi un millón de habitantes, si no los ha superado ya, y situada al nivel del mar. Mérida representa la capital cultural de la península de Yucatán desde la llegada de los españoles.

Mérida representa muchas cosas y todas ellas perfectamente combinadas. Nos muestra una faceta provinciana, otra cosmopolita, una ciudad que se nos revela repleta de historia virreinal, con estrechas callejuelas, anchas plazas centrales y los mejores museos de la región. Es un punto de partida ideal para recorrer el estado y adentrarse en sus tesoros. Una aventura de sentidos. Un sinfín de emociones esparcidas por un extenso territorio.

Mérida no es una joya desconocida, al contrario, muchos turistas la visitan a pesar de estar rodeada de innumerables riquezas culturales, históricas y turísticas. Fue Francisco de Montejo el Joven quien fundó una colonia española en Campeche, a unos 160 km al suroeste de Mérida en 1540. Aprovechando los conflictos internos entre los mayas conquistó la ciudad de T’ho en 1542. Cuando las tropas de Montejo entraron en la ciudad y contemplaron un importante asentamiento maya de piedras les recordó inmediatamente la arquitectura romana de Mérida en España.

Y no tardaron en rebautizarla, convirtiéndola en capital regional, desmantelando las estructuras mayas y usando todos esos materiales para construir la catedral  y otros edificios señoriales. Desde entonces Mérida siempre recibió órdenes directas de España y no de la capital de México. Y desde entonces Yucatán tuvo siempre una identidad política  cultural bien diferenciada. Hoy en día, Mérida representa el núcleo comercial de la península, una bulliciosa ciudad muy beneficiada por las maquiladoras que comenzaron a producir en la década de los 80 y 90, y por supuesto, de la industria turística que se desarrolló al mismo instante.

La Plaza Grande como llaman los lugareños a su plaza principal, ha sido y es el corazón de la ciudad desde los tiempos mayas. De hecho, casi todos los puntos de interés se hallan en un radio de cinco manzanas alrededor de ella. Otro punto interesante es la Catedral de San Ildefonso, terminada de construir en 1598. También destaca el Museo de Arte Contemporáneo, el cual presenta exposiciones permanentes de los pintores y escultores más famosos de Yucatán. La Casa de Montejo se remonta a 1549, en su origen era un cuartel pero pronto se convirtió en una mansión donde residieron los miembros de la familia Montejo hasta 1970.

El Paseo de Montejo fue un intento de los planificadores urbanos de la ciudad en el siglo XIX de crear un ancho bulevar parecido al paseo de la Reforma de la capital mexicana o los Campos Elíseos de París. La influencia arquitectónica y social de Europa puede observarse en las magníficas mansiones del paseo, construidas por familias acomodadas hacia finales del XIX.

El chovinismo

Publicado: 18 de mayo de 2012 en Artículos
Etiquetas:, , , ,

“El chauvinismo es un producto casi natural del concepto de nación 

en la medida en que proviene directamente de la vieja idea de la misión nacional.

 Mientras este concepto de chauvinismo no se desarrolló en la ideología y permaneció en el reino bastante vago del orgullo nacional

o incluso nacionalista,

con frecuencia causó un alto sentido de responsabilidad por el bienestar de los pueblos atrasados”

(Hannah Arendt) 

***

A muchos la palabra le suena a chino, aunque viene del francés. Muchos no conocen el origen de la palabra pero son acérrimos defensores de su utilización, aunque ni lo saben. Como ocurre muchísimas veces en la vida, uno está metido y fomentando una forma de acción sin darse cuenta de lo que hace. Le podríamos denominar ignorancia pero muchos se ofenderían. Pero le vamos a llamar ignorancia, puesto que es su calificación más perfecta. Como ignorante es el uso que se hace demasiado frecuente de esta creencia. Porque así más o menos está considerada esta costumbre de origen francés, más bien originaria de un personajes histórico francés, condecorado durante las guerras napoleónicas. Me estoy refiriendo a Nicolas Chauvin. 

A menudo este comportamiento es conocido también con el término ‘patriotismo’, esa creencia absurda y narcisista próxima a la paranoia y a la mitomanía que lo propio del país de origen o de la región a la que pertenecemos es lo mejor en cualquier aspecto que se nos ofrezca. Descrito así ya resulta de imbéciles pero, su uso es tan usual, que no sabes si pensar que el número de imbéciles es demasiado alto como para ser tomado en cuenta como algo empírico. Sea como fuere, lo cierto es que sin proponérselo (deducimos), un tal Chauvin, nacido posiblemente en Rochefort (Francia) sobre 1790, y que sirvió el Primer Ejército de la República Francesa y, posteriormente, al Ejército de Napoleón Bonaparte, creo que ‘chovinismo’. La historia sería increíble si no fuera porque parece ser real.

Parece ser que el tal Chauvin se alistó desde muy joven y resultó herido casi veinte veces, siempre dando su vida por la nación, siendo el resultado una desfiguración bastante reconocible y mutilación. El mismo Napoleón le condecoró con el Sable de Honor y una pensión de 200 francos. Fue famoso por su heroísmo pero también por su falta de modestia. Un ejemplo para todos los que decían llamarse ‘patriotas’ o ‘defensores de la patria’. Curiosamente, el mismo que fue idolatrado y querido por muchos, fue objeto de burla y de ridículo por sus compatriotas cuando el régimen de Napoleón se vino abajo, y por ser él una figura de su pasado histórico. Una obra de teatro posterior le inmortalizó como un símbolo y el ‘chovinismo’ se estableció como expresión del nacionalismo y de las maneras exageradas.

Si nos referimos al término como se entiende en la actualidad, podríamos asociarlo al sentimiento más ultranacionalista de ciertos grupos o de ciertas personas, que ineludiblemente, les dirige a odiar a ciertos grupos étnicos o minorías extranjeras, fomentando la xenofobia y exaltando valores ridículos o de escasa consideración, tanto a nivel humano como social. Es la expresión de la ignorancia más ridícula situada en mentes incluso que se hacen llamar ‘intelectuales’. Pero el chauvinismo como tal resulta un tanto paradójico. Constituye uno de esos argumentos falsos que sirven para persuadir a la población o a determinados segmentos de población, utilizando de manera fría y calculadora sus sentimientos, o los sentimientos naturales y generales, para exaltar pasiones y la defensa a ultranza de motivos nacionalistas, sin  ni siquiera argumentarlos.

Muchos pueden abogar por el uso manipulador que han llevado a cabo muchos gobiernos populistas en todas las generaciones de muchísimos países del primer mundo para llevar a cabo esta maniobra de dirección masiva de mentes hacia un determinado camino, pero no es menos cierto, que ese uso se ve agrandado por la falta de opinión crítica, en una palabra, por el mero hecho de contar con una población demasiado carente de conocimiento. Manipular a las masas siempre ha sido un objetivo para muchos tipos de gobiernos, y tocar la fibra de miles de conciudadanos con el mero hecho de decir o creer que lo propio es mejor que nada ya casi parece un argumento tibio e ineficaz como para meditar seriamente en que pueda salir airoso y victorioso.

Sin embargo, la realidad siempre supera la ficción y a nuestra propia imaginación. Y la realidad nos dice que el número de ‘chauvinistas’ en todo el mundo por metro cuadrado sigue aumentando como aumenta la ignorancia. Van de la mano y parece que ese es, en definitiva, el verdadero objetivo de la mayoría de los gobiernos; no tanto elevar el número de chauvinistas sino el de ignorantes. La razón, la ética, la racionalidad, son argumentos que están fuera de juego, parecen poco fiables y poco usados por la mayoría de políticos y organismos internacionales. Más vale alentar con románticos valores anclados en el pasado, cuando las cosas van mal, cuando todo parece que se hunde, usando el alfiler de la palabra para pinchar las nalgas de los ignorantes del mundo y rápidamente estallan los gritos, los olés, los vivas, los alborozos y la tontería más abismal para juntarse todos en un mismo núcleo, el de la falta absoluta de argumentos.

Cuando cualquier persona en cualquier parte del mundo asegura y reasegura que una cosa propia es la mejor del mundo puede deberse en la mayoría de los casos a que no conoce demasiado del resto del mundo. La frase que dice: ‘cuanto más sé más me doy cuenta de lo poco que sé’, demuestra a las claras que siempre estamos descubriendo, aprendiendo y conociendo. Creer que se sabe algo por encima del resto por ser propio ya parte en desventaja en cuanto a argumentos, puesto que cualquier persona con dos dedos de frente rebatirá fácilmente dicho precepto. Creer que existe una idiosincrasia, una personalidad única, un temperamento inequívoco y distinto para cada tribu, etnia, pueblo, raza, región o país, poseer un espíritu de pueblo específico, al cual sus miembros le deben adoración y servidumbre parece extraído de cualquier libro de la Edad Media pero nunca del siglo XXI.

Como dicen muchos, parece un sistema delirante que esconde un sentimiento neurótico de inferioridad en forma paranoica y con delirios de grandeza. Tan fácil y sencillo como esa descripción para enarbolar banderas al viento, pegar gritos a diestro y siniestro, lanzar proclamas contra el ‘diferente’ y creerse único por ser de un determinado lugar. Vivimos tiempos de racistas, xenófobos e intolerantes. Pero, ¿cuándo ha habido un tiempo en la historia del hombre que no haya sido así? Ya poco nos pilla por sorpresa puesto que ya estamos vacunados ante tanta enfermedad que nos rodea, venga de donde venga. Mientras muchos siguen alimentándose de mentiras y falacias para saciar su hambre de conocimiento, otros intentamos por todos los medios escapar de las garras de la ignorancia sin poder lograrlo del todo, aunque con la esperanza de que algún día impere la razón. Misión imposible.

***


Cualquier lugar que descubres en una nueva ciudad trae consigo sorpresas. Paseando por el centro del D.F., justo al norte de la Alameda, y siguiendo por la avenida Hidalgo, se llega a la Plaza de la Santa Veracruz. Su nombre se debe a la escultura del mismo nombre, que está inclinada y que se encuentra al lado derecho de la misma. Una fuente y varios bancos son complementos perfectos para sentarse un rato y observar el ajetreado movimiento de la acera y la cotidianidad de los habitantes de la capital en un día de fin de semana. A pesar de estar en pleno centro de la ciudad, sentado en uno de estos bancos se respira tranquilidad.

Si miro al otro lado me encuentro con la Iglesia de la Santa Veracruz. Sobre todo destacan sus pilares muy tallados de la entrada que le dan un talante especial. La construcción data del siglo XVIII y se encuentra justo al otro lado de la plaza. Junto a esa iglesia está situada la entrada principal del Museo Franz Mayer. El edificio que lo alberga es un antiguo hospicio de la orden de San Juan de Dios, el cual, durante el breve reinado de Maximiliano, se conviritó en un centro de reinserción social para prositutas.

Este museo es fruto de todos los esfuerzos de Franz Mayer, un alemán nacido en Mannheim  en 1882. Vivió y prosperó en México gracias a sus negocios financieros y fue reuniendo una gran colección de  objetos de plata, textiles, cerámica y mobiliario en una magnífica exposición permanente. Unida a gran colección de pinturas tanto del siglo XVII español como francés y holandés. El repaso por todos los rincones del edificio es una pequeña joya por descubrir. Muebles de todo tipo, arcones, arcas, joyeros, vajillas, ropas, cuadros, un sinfín de elementos que recorren una época que va desde el siglo XVI hasta el XIX.

Un paseo agradable por las dos plantas que completan el museo y una parte muy interesante donde se puede conocer cómo las sociedades de esas épocas buscaron embellecer los objetos de uso cotidiano, así como las modas y los gustos de los distintos siglos. Pero destaca también una exposición temporal de ‘Evocacion Ming’. Un conjunto de 40 piezas que oscilan entre lo escultórico y lo utilitario pertenecientes a Eduardo Olbés. Un artista de origen filipino que se afincó en México hace ya más de 30 años y que ha trabajado principalmente como escultor, aunque también ha trabajado en esta colección de su mobiliario, una mezcla perfectamente diseñada entre madera y piedra. Un conjunto sencillamente fantástico. Una verdadera sorpresa.

Pero sin duda el mayor descubrimiento es el patio interior del edificio. Jardín con porches ideal para sentarse, relajarse, leer, escuchar el sonido de los pájaros, tomar un té y deleitarse con el tranquilo sosiego de visitantes que recorren con relax contagioso los rincones de este lugar.

Mayas

Publicado: 3 de mayo de 2012 en Historia
Etiquetas:, ,

Para muchos historiadores, el período de la civilización maya fue la más brillante de la América prehispánica. Y esta cultura floreció en tres zonas muy definidas:

Norte: todas las tierras bajas dela península mexicana de Yucatán

Centro: toda la selva del Petén, justo al norte de la actual Guatemala, y todas las tierras bajas limítrofes de Chiapas y Tabasco en México, al oeste, y de Belice a este.

Sur: toda la zona de altiplanos de Guatemala y una pequeña porción de Honduras.

Donde los mayas florecieron con mayor esplendor y donde alcanzaron unos altos niveles de expresión artística y arquitectónica fue en la región central. Este pueblo tenía conocimientos en muchos campos y destacaban en astronomía, matemáticas y astrología, y no fueron superados por ninguna otra civilización prehispánica.

La ciudad maya prototípica funcionaba como centro religioso, político y comercial para aldeas agrícolas. Existía un centro ceremonial que se ubicaba en las plazas rodeadas de altas pirámides. Los altares llevaban grabadas fechas, episodios históricos y figuras humanas y divinas. Los principales centro mayas en Chipas son Yaxchilán, Bonampak, Toniná y Palenque. Palenque cobró importancia durante el reinado de Pakal, en el siglo VII, cuya tumba fue descubierta en el interior del bello templo de las Inscripciones en 1952. En el sur de Yucatán se encuentran las zonas de Río Bec y Chenes, conocidas por sus famosas tallas de monstruos y serpientes en sus edificios. Los yacimientos de esta zona incluyen Calakmul, Becán, Xpuhil y el propio Río Bec.

La tercera concentración de la cultura maya clásica se encuentra en la península de Yucatán y lleva el nombre de zona Puuc. Su ciudad más importante es Uxmal, al sur de Mérida. La decoración de esta zona alcanzó su máximo esplendor en el palacio del Gobernador de Uxmal y se caracteriza por sus intrincados mosaicos de piedra, que a menudo incluyen los rostros de Chac, la versión maya de Tláloc, el dios de la lluvia.

Los mayas desarrollaron un complejo sistema de escritura, a la vez pictórico y fonético, que contenía entre 300 y 500 símbolos. También perfeccionaron un calendario utilizado por otros pueblos prehispánicos, y lo convirtieron en una herramienta para registrar y prever acontecimientos terrenales y celestiales. Los mayas medían el tiempo en varios ciclos entrelazados, que iban desde semanas de 13 días hsata el ‘Gran Ciclo’ de 1872000 días. Creían que el mundo en el que vivían no era más que uno de una sucesión de mundos, y este carácter cícilio permitía predecir el futuro basándose en el pasado.

El 21 de diciembre de 2012 marca el final del 13º bak’tun del antiguo calendario maya. Un bak’tun representa 400 años. En principio, los antiguos textos dejaban muy claro que la creación anterior a la nuestra sólo duró 13 bak’tun, y que luego se iniciaba una nueva cuenta larga o bak’tun. No queda muy claro entonces todo ese catastrofismo que abunda alrededor del fin de ese calendario, puesto que se supone que comenzaría uno nuevo. De todas formas, este hecho ha servido para filmar películas, escribir libros, realizar programas de televisión al respecto. Realmente, lo que creían los escritos mayas al respecto es que al final de los grandes ciclos se avecinaban momentos de transformación y renovación. Nunca dijeron que el 13º fuera el fin. Para ellos significaría más bien una celebración, un gran cumpleaños. Además, los mayas modernos no utilizan ese calendario para nada y tampoco significa nada en especial para ellos.

Los mayas creían vivir en un universo plano, con un centro y cuatro esquinas, cada una de ellas asociada a un color: el este era rojo, el norte blanco, el oeste negro y el sur amarillo. El centro era verde. Los dioses más importantes de la cultura maya eran: Itzamná, el dios del fuego y creador; Ah Puch, dios de la muerte; Chac, el dios de la lluvia; Yum Kaax, el dios del maíz y de la vegetación.

La religión impregnaba todos los aspectos de la vida maya. Eran muy creyentes de la predestinación y seguían una astrología muy compleja. Elaboraban rituales para ganarse el favor de los dioses, donde se incluían danzas, fiestas, sacrificios, consumo de alcohol llamado ‘balche’ y la práctica habitual de sangrías en orejas, penes y lengua. El método más habitual de sacrificio era la decapitación.

En la segunda mitad del siglo VIII empezaron a aumentar los conflictos entre las ciudades-estado mayas. Y a principios del siglo X, los varios millones de habitantes mayas ya habían desaparecido y con ello el fin del período clásico. Se atribuye a un cataclismo por una serie de sequías y la presión demográfica. Se cree que muchos de esos mayas emigraron a la región de Yucatán  o  a las tierras altas de Chiapas, donde hoy viven sus descendientes. La misma selva se apoderó de nuevo de esas antiguas ciudades de tierras bajas y recientemente se volvió a talar.

El jardinero fiel

Publicado: 2 de mayo de 2012 en Cine
Etiquetas:, , , ,

Fernando Meirelles, brasileño, director de cine, siempre se interesó por la arquitectura y de hecho la estudió. Y mientras estudiaba comenzó su carrera cinematográfica en plan aficionado. Con la película ‘Ciudad de Dios’ (2002) le llegó el éxito y la fama. El reconocimiento mundial. Pero ahí no se detuvo. Volvió a sumergirse en oscuras tramas, identificando el cine de drama y de tensión. Amparado por la novela del gran  John le Carré (Inglaterra, 1931), y apoyado en el guión adaptado por Jeffrey Caine, Meirelles bucea en el mundo de las farmacéuticas y en el mundo africano. Atravesando, gracias a una magnífica fotografía de César Charlone, paisajes inolvidables del continente negro, se transpira pobreza, se transpira la esclavitud del siglo XXI, se transpira la opresión y la injusticia.

Es una de esas películas que, visión tras visión, sigues descubriendo detalles escondidos, detalles en los que no te habías detenido. Sin duda, es una gran obra de arte del cine contemporáneo. Una película apasionante, perfecta, conmovedora. Un historia que describe la realidad del ser humano como máquina de engendrar violencia, odio, ambición y poder. Una película que se introduce en la mente de todos aquellos que hacen lo que sea necesario para saciar su codicia, su ambición más desbordada. Hay talento, hay pasión, hay amor y hay amistad.

Meirelles vuelve a saber describir un panorama siniestro, una escena brutal pero real, de la mejor manera. Una forma creíble de ver los rincones escondidos de las multinacionales. Un ejemplo sensato y verídico de lo que algunos (millones) seres humanos tienen que soportar a diario. Un homenaje con mayúsculas hacia ese continente tan olvidado, tan devastado y tan explotado. Pero la historia cuenta cosas reales, hechos que suceden día a día, ante los cuales el espectador reacciona de forma indignada y resume sus reacciones en un asco general por la condición humana.

La acción transcurre en Kenia, donde asesinan a Tessa, papel magistralmente clavado por Rachel Weisz. Tessa es una activista que ha investigado y buscado información para denunciar el trabajo de una multinacional farmacéutica en el país africano. Un médico que le acompaña ha huido y todo hace pensar hacia un crimen pasional. Todos los diplomáticos británicos creen que el asunto será resuelto por su marido, interpretado también de forma fantástica por Ralph Fiennes. Este es un diplomático de perfil bajo, donde busca el equilibrio entre perder a la mujer que ama o ajustar su posición profesional. Juntos protagonizan una pareja fuera del uso, dos seres de personalidades diferentes unidos por el amor, felices en su matrimonio y esperando un hijo. Perseguido por las sospechas de infidelidad decide investigar. Eso le llevará a descubrir la verdad y a salvar el buen nombre de su mujer. Pero para conseguir eso debe aprender sobre la marcha cómo funciona un mundo del cual siente pavor y odio al mismo tiempo, mientras lo descubre lentamente.

Sin duda la película es una crítica directa. Cuenta unos hechos. Pero Meirelles sabe intercalar escenas de amor, de matrimonio, junto a la pobreza del lugar, junto a la realidad de la situación. Mundos paralelos unidos por un territorio, por un lugar. Se habla de sida, se habla de enfermedades, de supuestas mafias farmacéuticas, se habla de infidelidad o de celos, pero se encuentra la lealtad hacia el otro, hacia la pareja, el saber salvaguardar y proteger la situación y la posición del otro. Un refinado placer de saber callar para no desenmascarar antes de tiempo. Destacan los dos protagonistas, de hecho Weisz consiguió el Oscar de reparto, pero Fiennes interpreta a su protagonista de manera sublime, con delicadeza, pasando de ser un personaje secundario a liderar la acción para luego dejarse vencer por los acontecimientos de forma muy natural.

Destaca asimismo en la película el acierto y la profesionalidad de Charlone con una fotografía que plasma verdaderamente la realidad de la luz africana, y la música del español Alberto Iglesias, uno de los mejores músicos de cine del mundo en la actualidad. La aventura africana se nos hace inolvidable y la joya que nos deja Meirelles es difícil de superar. Una historia muy triste, deprimente tal vez, pero la realidad supera siempre la ficción. No debemos olvidar eso. Hay muchas escenas que recordar y que permanecerán en nuestra memoria. Casi todas ellas tristes. Casi todas sintiendo que algo de humano hemos dejado en muchos sitios y sin poder arreglarlo. Suspense, drama, romance, intriga, fascinación, un cúmulo de adjetivos inolvidables que revolucionan nuestra mente y que nos hace meditar profundamente sobre el planeta que vivimos y que compartimos. Una historia poderosa que no se puede olvidar.


Tepotzotán es uno de los pueblos con categoría conocida como de ‘pueblo mágico de México’. Localizado a 43 km al noreste del centro de la ciudad de México, es uno de los destinos más típicos para escaparse del ruido capitalino y poder disfrutar de unas horas de relax, paseando por sus calles y contagiándose del ritmo tranquilo de sus vecinos. Es uno de los destinos más fáciles y cercanos que poseen los habitantes del D.F. y con sólo 40 mil habitantes es el lugar perfecto para encontrar todo aquello de lo que se carece en una gran ciudad. Sobre todo porque esta pequeña localidad irradia tranquilidad. Enclavado en el Valle de México, este lugar ofrece un gusto estético envidiable e invita a moverse a pie por todas sus plazas y lugares de interés.

Su principal atractivo es el Museo Nacional del Virreinato, situado en el que fue en su día el colegio jesuita de San Martín y San Francisco Javier, así como el templo de San Pedro Apóstol. Pero si uno prefiere comenzar su paseo por cualquiera de sus calles se dará cuenta de que casi todas ellas van orientadas hacia el centro, donde resplandece su enorme plaza rodeada de portales, restaurantes y tiendas de artesanía. La naturaleza es otro de sus bellezas, puesto que hay buenos ejemplos de ella, como el Parque Estatal Sierra de Tepotzotlán, dedicado a la protección y conservación ecológica que posee como tesoro el monumental Acueducto de Xalpa, de 440 metros de longitud y que es conocido popularmente como Arcos del Sitio. Toda esa área ha sido invadida por un turismo ecológico y ha creado una escuela dedicada a la Educación Ambiental para entretenimiento del visitante.

Sus fiestas más populares son las ‘pastorelas‘ que se celebran en diciembre como representación teatral del nacimiento de Cristo. Otro atractivo turístico es La Concepción, construida por los jesuitas a unos 15 km del pueblo. Adquirida en 1780 por Pedro Romero de Terreros y que en 1993 fue restaurada, conservando y respetando la arquitectura original, una obra que finalizó en 1997 y de la que se puede disfrutar actualmente.

Tepotzotlán fue poblado por los otomíes, quienes posteriormente fueron sometidos al Señorío de Cuautitlán. Después de la Conquista, se convirtió en una dependencia del Convento de San Francisco de Cuautitlán. Más adelante, en 1580, Tepotzotlán fue cedido a los jesuitas para continuar la evangelización. Pero sin duda, el visitante quedará prendado por el Museo del Virreinato. Gran parte del arte popular y sacro que se expone proviene de la gran colección de la catedral de Ciudad de México y su nivel artístico es elevadísimo.

Destacan los cálices de plata y oro, las imágenes de marquetería, la porcelana, los muebles, las pinturas y las estaturas religiosas. Todo el recinto se remonta al año 1606. Durante los siguientes 150 años se añadieron otros elementos, que crearon una fascinante muestra de los estilos arquitectónicos desarrollados en Nueva España. Es esencial visitar la Capilla Doméstica, cuyo retablo mayor de estilo churrigueresco está repleto de espejos. La fachada está compuesta por una fantasmagórica selección de tallas de santos, ángeles, plantas y personas, mientras que los muros interiores y el camarín de la Virgen, junto al altar, están abigarrados de adornos dorados.

Visitar esta localidad en fin de semana permite saborear todos los pequeños puestos del mercado ambulante por todo el centro. Infinidad de variedad de dulces típicos se mezclan con artesanía, bisutería, ropa y, por supuesto, comida. No puede faltar todo tipo de ‘antojitos mexicanos‘ en cualquier esquina para apagar el hambre.



Visitar el Museo de Antropología es casi obligatorio cuando uno empieza a descubrir la capital mexicana.  El complejo que lo alberga fue construido en la década de los 60 por el arquitecto mexicano Pedro Ramírez Vázquez y está situado dentro del bosque de Chapultepec. Es visita habitual para grupos de niños de colegios de todas las edades, visita cultural por excelencia tanto para adultos como para pequeños.

Tan sólo entrar el visitante se encuentra con una inmensa fuente de piedra justo en el centro del recinto. Es un patio rectangular que está rodeado en tres de sus lados por salas de exposición en dos niveles. Las primeras 12 salas, las que se encuentran en la planta baja están dedicadas al México prehispánico. En la planta superior hay muestras de las distintas culturas amerindias más contemporáneas. En la planta baja están situados también numerosos jardines donde se alzan réplicas de los templos más conocidos del país.

Lo cierto es que la organización y la distribución son magníficas. Uno va adentrándose entre siglos de historia con una facilidad asombrosa. Muestras de huesos, de animales prehistóricos, ejemplos de casas indígenas, telas, objetos de caza, de cocina, un número infinito de la artesanía más popular, más clásica. Una visita puede durar todo el día pero, aún así, será insuficiente. Es enorme, y además contiene demasiada información. No obstante, se puede degustar un poco de cada sala y conocer de primera mano algo más de todo lo que encierran sus paredes.

Sin duda una visita que merece la pena, en un lugar precioso y que invita a recorrer todos sus rincones. Una visita que debe repetirse para poder englobar todo su contenido.


Fundada por colones españoles en 1531 con el nombre de Puebla de los Angeles. Puebla posee 1,5 millones de habitantes y está situada a 2160 metros de altitud. Ya por sí sola merece una visita pues ostenta más de 70 iglesias de todos los estilos alrededor de su centro histórico, más de mil edificios virreinales adornados con azulejos y una larga y particular historia gastronómica.

Puebla se encuentra a poca distancia del centro prehispánico de Cholula. Se desarrolló rápidamente para convertirse en un importante centro del virreinato. Era típica de la zona la cerámica que llegó a convertirse en arte y en industria. También se creó un gran centro de producción de vidrio y tejidos. Un terremoto ocurrido en 1999 con 6,9 grados en la escala de Richter provocó la conservación y restauración del centro histórico. A pesar de lo que se pueda imaginar, Puebla es un lugar muy relajante, poco bullicioso y lugar ideal para pasear por sus calles encantadoras.

Antiguo baluarte del conservadurismo, catolicismo y tradición, ha evolucionado para que los jóvenes puedan disfrutar de una vida nocturna muy dinámica y artística. Los centros comerciales se han ido multiplicando y la modernidad ha llegado a sus barrios alejados del centro. De todas formas, las distancias en Puebla son cortas. Las escapadas de los ‘chilangos’ (habitantes del DF) siguen llenando sus calles los fines de semana. Los hoteles siguen abriendo sus puertas, desde los más clásicos hasta los más modernos. Las terrazas de sus plazas le dan una belleza y un ambiente únicos.

En 1811, los 50 mil habitantes la hacían la segunda ciudad más poblada de México hasta que Guadalajara la sobrepasó en el mismo siglo XIX. En 1862, el general Ignacio de Zaragoza fortificó el cerro de Guadalupe contra los invasores franceses y el 5 de mayo de ese mismo año se produjo un hecho histórico, cuando 2000 soldados frenaron el ataque de 6000 franceses, casi todos ellos aquejados de diarrea. Ese éxito militar produjo la celebración nacional anual y para nombrar a cientos de calles de todo el país como 5 de mayo. Lo que ocurrió el año siguiente ya no se recuerda tanto, cuando los mismos franceses tomaron Puebla y la ocuparon hasta 1867.

La vida cotidiana de los ‘poblanos’ sigue girando alrededor de su casco antiguo, cuyo núcleo es el zócalo franqueado por la catedral en uno de sus extremos. Casi todas las zonas históricas y de interés turístico están alrededor de esta zona. El Zócalo es la plaza mayor de Puebla y en su origen era un mercado donde se celebraban corridas de toros, obras de teatro y ejecuciones públicas en la horca, para años después convertirse en jardín botánico (1854). Los vendedores ambulantes, los vendedores de globos se entremezclan entre las familias que pasean apaciblemente.

Hay una infinidad de museos como el Museo Amparo, un museo privado que posiblemente sea la mejor atracción de la ciudad, distribuido en dos edificios virreinales conectados de los siglos XVI y XVII. Su colección es asombrosa, repleta de piezas prehispánicas bien expuestas con información exhaustiva. También están el Museo Poblano de Arte Virreinal, el Museo del Ferrocarril, el Museo de la Revolución, el Museo Casa del Alfeñique o el Museo Bello.

Entre sus monumentos destacan el Templo de Santo Domingo, el Templo de San Francisco y la Iglesia de la Compañía. Justo al lado está Cholula, una pequeña ciudad de más de 80 mil habitantes que casi parece un barrio alejado de Puebla. Se distingue por su historia y su ambiente peculiar. En su interior se encuentra situada la pirámide más ancha del mundo (Tepanapa), aunque casi es una desconocida dado su gran deterioro y su abandono. En sus orígenes, Cholula era un importante centro religioso. En la actualidad existen 39 iglesias, un número increíble para una ciudad tan pequeña.

Años después de mi primera visita a este lugar su encanto ha seguido embriagándome. Sus calles empedradas, sus balcones, sus fachadas de colores, su tranquilidad, la delicadeza de sus museos, sus gentes paseando, el aroma de sus platos, el sonido de las terrazas de los bares en las plazas, un conjunto bellísimo para recordarlo siempre y para saborearlo sin duda alguna. Un lugar exquisito para vivir y para visitar. Uno de esos lugares que enamoran fácilmente al viajero, venga de donde venga.

La inercia del caos

Publicado: 25 de febrero de 2012 en Artículos
Etiquetas:, ,

Dice la física que la inercia es la propiedad que tienen los cuerpos de permanecer en su estado de reposo o movimiento, mientras no se aplique sobre ellos alguna fuerza, o la resistencia que opone la materia al modificar su estado de reposo o movimiento. Por caos podemos entender desorden general, aunque en su origen la palabra representaba más a lo ‘hueco’, a ‘lo muy abierto’. Hay sociedades que parecen abonadas al caos constante, una inercia natural y continuada que permite establecer las fronteras del todo va bien o el todo va mal en un pequeño  fragmento de segundo. Con este tipo de sociedades nunca puedes planear nada, aunque planear sea un verbo difícil de conjugar para cualquier sociedad.

Abocadas a la necesidad diaria, al sufrimiento como herramienta habitual, muchas sociedades se han acostumbrado a vivir en esa esfera del caos total sin llegar incluso a percatarse de ello. Cualquier que haya viajado por algunos países sabrá de qué estoy hablando. Ese caos que parece que va a bloquear  todo lo que se mueve y que, curiosamente, hace que todo funcione, aunque nadie sepa cómo. A veces ese caos advertido por unos no es sufrido por otros. Lo que parece un caos general algunos lo interpretan como algo natural, normal y fácil de llevar. Hay sociedades condenadas a sufrir de lujo y de exageración. Y con exageración me refiero a derroche, a malgastar necesidades sin otro objetivo que el deseo de malgastar. Otras viven en constante inercia del caos. Todo funciona pero nadie sabe cómo.

Hay inercia de movimiento, desde el amanecer al anochecer, un trasiego de acciones y reacciones, innumerables, miles de momentos que se juntan en el mismo momento para no permitir comprender nada, o para comprenderlo todo, o simplemente para preguntar y no hallar respuesta. El movimiento no se detiene, puesto que si se detuviera la inercia pararía y el caos no llegaría. Una sucesión de sucesos que convergen en un mismo punto: continuar. Y en ese continuo ajetreo, en ese caos que nunca se detiene, nace la auténtica vida, la más ágil y veloz, la que da color y calor al día y a la noche.

Cuando uno pasea por las grandes ciudad de un país como Indonesia por ejemplo, se percata de que algo no parece funcionar, pero que, al mismo tiempo, todo funciona. Es el caos convertido en naturalidad. Tráfico que se desborda, gentes que ni miran al cruzar, caballos que se mezclan con burros y motocicletas, niños jugando en el borde de la acera mientras el autobús pasa a toda velocidad. Uno contempla el panorama y sufre en cada esquina, en cada nueva escena, pero no ocurre nada, al menos nada por lo que se pueda temer. Uno teme demasiadas cosas cuando se encuentra en medio del caos y, sin embargo, el caos no es letal, acaso sólo la sensación de que va a pasar algo es el problema. El problema puede ser de uno mismo.

Cuando uno pasea por estas ciudades cree que todo puede ser peor de lo que es, o de lo que era. Cree uno que esas familias humildes sufren ese caos. Y en el caos sobreviven, sin faltarles de nada, o casi nada, el miedo es el sustento diario, el mañana no se planea, llegará sin duda, pero no es el momento, el ahora es lo importante. Cuando crees que todos viven en el caos caes en la cuenta de que una familia humilde que te acoge tiene un coche ranchera 4×4, son propietarios de un hostal en pleno centro de la ciudad, mueven dinero efectivo cada día y su sencillez aparente los hace parecer tremendamente felices. No hace falta mucho para serlo, y entre el caos se manejan con gran habilidad. El arte radica en saber  andar por la cuerda. Y la cuerda se mueve según el viento. Y el viento va cambiando y nunca se sabe por dónde va a soplar.

Priorizar en lo que verdaderamente se necesita no frena el consumo, incrementa el consumo inteligente, el práctico. Hace del caos la rutina y ese caos deviene en vida. La vida merece disfrutarse a cada hora, no esperar a mañana, no pretender planear lo que no se puede. El aquí y el ahora mandan sobre todo el resto. Las pequeñas cosas aumentan el placer, el mínimo detalle engrandece el momento. Cuando parece que nada está controlado es cuando todo es perfecto. Con la perfección, o supuesta perfección, puede ocurrir exactamente lo contrario, que no tenga nada de perfecta y en cambio se encuentre sumida en la más profunda crisis. El caos aparente va y viene, aparece y desaparece con la rapidez de la mirada. Todo lo aparente engaña. El caos quizá no lo es. El mundo gira de forma diferente según el rincón desde donde se observe. El mundo acorrala a sus presas cuando éstas se entregan a la dejadez. La alerta diaria emana del impulso y la necesidad, y la necesidad es la prioridad. Con esa premisa el caos sale derrotado frente a los presagios más pesimistas. Ya no vemos caos donde veíamos desastre. Ya sólo vemos vida donde se suponía infierno.

Cuando todo parece estar en la peor situación posible quizá la salida más sencilla está frente a nosotros. Lo aparente engaña. Démosle a la apariencia un poco menos de seriedad y de credibilidad. Alcémonos contra lo que parece para abrazar la esencia de las cosas, lo que es ciertamente. Lo importante. El caos no es tan fundamental cuando no le damos tanta importancia. El resto permanece y con ello nuestra esencia. Lo elemental se desvanece ante tal hecho. Adornemos el día a día con pequeñas dosis de intuición y habremos colaborado en borrar malos presagios. La inercia nos iluminará para transportarnos hacia donde sea. Porque da igual hacia dónde sea. Lo importante es mantenernos en la inercia, en esa bella y real inercia del caos.


 

Rajás y sultanes

Publicado: 20 de febrero de 2012 en Historia
Etiquetas:, ,

Los estados hindúes, budistas y musulmanes de Indonesia no eran amantes de dedicar tiempo y dinero al bienestar de sus súbditos. La gran mayoría eran monarquías absolutas o sultanatos cuyos gobernantes aseguraban ser en parte divinos. Digamos que la teoría decía que los súbditos estaban principalmente para producir alimentos y bienes, acaso para desempeñar negocios con los que pagar impuestos al soberano, o bien para luchar o para ocupar puestos en la corte real como poetas, astrólogos, recaudador de impuestos.

La tierra en cualquier caso pertenecía al soberano, quien permitía los cultivos a sus súbditos a cambio de impuestos y tributos. Los esclavos eran parte intrínseca del panorama hasta bien entrado el siglo XIX.

Los reinos o sultanatos más extensos, como el indo-budista Majapahit (1294-1478) en Java, o el musulmán de Mataram (1581-1755), erigieron imperios comerciales gracias a los tributos satisfechos por otros pueblos a quienes mantenían a raya bajo la amenaza de una intervención militar. Las historias personales de sultanes y soberanos se suceden a lo largo de la historia, algunas son más atractivas y curiosas que otras, pero todas tienen un denominador común.

Por ejemplo, Majapahit estuvo siempre en la memoria de los lugareños y de los futuros estados indonesios por sus buenos modales, la ceremonia y las artes de su corte, y porque algunos de sus príncipes y princesas habían contraído matrimonio con las familias gobernantes de los sultanatos musulmanes.

Otro ejemplo es el del sultán Agung de Mataram que no tuvo reparos en conquistar estados musulmanes vecinos en la década de 1620, cuando deseaba estrechar el control sobre las rutas de exportación del arroz, el azúcar y la teca de Mataram. Aquí no contaban las alianzas pasadas, ni los vínculos de sangre eran garantías para evitar una matanza o para garantizar un trato de favor.

El sucesor de Agung, Amangkurat I, en su primer año de mandato, ejecutó al menos a 6 mil súbditos, incluidos a los consejeros de su padre y a sus propios hermanastros y sus familias para eliminar cualquier posible disputa a su autoridad. Otro ejemplo de racionalidad.

En los siglos XVI y XVII los estados indonesios se sirvieron de los europeos como socios comerciales, mercenarios o aliados según se conveniencia, pretendiendo deshacerse de ellos si se volvían demasiado fuertes o exigentes. Precisamente en Malaca, el pequeño sultanato de Ternate, rico en clavo, expulsó a los portugueses, socios hasta 1575. Y más tarde otorgó a los holandeses el monopolio sobre la venta de sus especias, utilizando esos ingresos para construir su flota de guerra y cobrar tributos de otros pequeños estados. Ternate llegó a controlar 72 estados en Malaca y en Sulawesi que pagaban impuestos.

Todos esos contratos, alianzas y conquistas transfirieron a los holandeses el control sobre gran parte del comercio y el territorio de Indonesia. Provocaron muchos conflictos internos, y esas interminables luchas internas del reino de Mataram en Java les brindó tal poder que incluso el casi muerto rey Pakubuwono II les cedió el control de su reino. También en 1755 provocaron un nuevo conflicto sucesorio en Mataram, dividiéndolo en dos reinos con dos capitales distintas; Solo y Yogyakarta.

Nusa Tenggara (Indonesia)

Publicado: 17 de febrero de 2012 en Rincones del Mundo
Etiquetas:, ,

La diversidad cultural de este estado no tiene réplica en el resto de Indonesia. Por un lado, Lombok y Sumbawa son mayoritariamente islámicas; Flores, es más bien católica; y Timor y los archipiélagos remotos de Alor y Solor son protestantes. Aquí  se mezclan los rituales animistas con las oraciones musulmanas junto a templos hindúes y capillas católicas. El idioma nacional, el bahasa indonesia, sigue siendo predominante, pero cada una de las islas tiene al menos un idioma autóctono.

Nusa Tenggara guarda tesoros todavía por descubrir. Los amantes de las playas de fina arena blanca y aguas transparentes disfrutan aquí de su pequeño paraíso. Pero hay que añadir más cosas puesto que su riqueza natural no se queda sólo en eso. Es aquí donde se puede gozar del mejor submarinismo del mundo, a tenor de lo que dicen los especialistas. Es donde los surfistas marcan con una x como uno de sus destinos favoritos. Es donde se encuentran los más preciosos manantiales naturales de todo el país y más de un lago volcánico.

Un territorio repleto de tiburones y de peces raya. Un lugar donde habita el lagarto más grande del mundo: el dragón de Komodo. Pero además están las islas Gili, cada vez más visitadas, de un atractivo enorme. Y para los amantes de  la montaña siempre queda la visita al fascinante volcán Gunung Rinjani (3726 m) y todo lo que le rodea.

Antes del siglo XV los únicos extranjeros que se acercaron a sus costas fueron comerciantes chinos y árabes en busca de especias. En 1512 los portugueses arribaron a las costas de Flores y más tarde a Timor y a Solor donde implantaron el cristianismo. En el siglo XVII los holandeses entraron en acción y se hicieron con el control de Kupang en 1653, pero como solía ocurrir a menudo los holandeses no prestaron demasiada atención hacia Nusa Tenggara y por lo tanto no llegaron a controlarla del todo hasta el siglo XX mediante alianzas con rajás tribales.

Aquí fue frecuente el robo de coronas y tanto ha sido así que ha tenido un efecto duradero en la política regional. Tras la Segunda Guerra Mundial la inmensa mayoría de la población seguía viviendo de la pesca o de la agricultura. Hay que añadir que las sequías eran abundantes y continuas con lo cual perjudicaban en exceso el desarrollo de toda la zona. Sólo un dato es esclarecedor: en 1966 murieron más de 50 mil personas de hambre. El gobierno tomó medidas e hizo emigrar a muchas familias.

Hoy en día la industria es mínima. Muchos habitantes emigraron a Java o a Bali en busca de poder salir adelante. Gobiernos extranjeros han invertido últimamente en la zona, como por ejemplo el gobierno de Dubai, que ha invertido en el sur del estado. Muchas empresas han invertido en turismo y muchas zonas han desarrollado esa industria de una forma bastante sostenible. Mucho turismo que viene derivado de Bali ha comenzado a conocer y a descubrir la isla de Lombok y eso parece que ha hecho revivir todo el panorama económico. Se están desarrollando nuevas estructuras con las que poder avanzar en esa industria y se ha apostado por ello. Nuevas carreteras y nuevos servicios y estructuras ayudarán a que en el futuro el turismo sea una costumbre y ayude a salir adelante a miles de personas.

Religiones en Indonesia

Publicado: 11 de febrero de 2012 en Historia
Etiquetas:, , ,

Según la Constitución indonesia, el estado se basa en la creencia de un solo Dios. Dicho esto, garantiza la libertad de cada individuo en elegir al Dios que más le guste. La liberta de culto es un hecho. Y es un hecho significativo del país, puesto que se combinan y habitan entre sí multitud de religiones, habiendo oficialmente 6 que se practican de una manera definida.

Islam

El islamismo es la religión predominante en el país. Más del 85% lo practica. El islamismo llegó a Indonesia de la mano de los comerciantes musulmanes de la península Arábiga y de la India principalmente en el siglo VII, décadas después de que el profeta Mahoma escuchara la palabra de Alá en la Meca. Los primeros gobernantes indonesios convertidos al islamismo fueron los de los pequeños puertos del norte de Sumatra, Lamreh y Pasai en el siglo XIII. Y durante los dos siglos posteriores la conversión de otros estados fue progresiva y muy rápida. La difusión de la religión fue gracias a la ruta del comercio. Y aunque el origen de la conversión de los primeros gobernantes  fue por el contacto con comunidades extranjeras, en otros casos la conversión fue consecuencia de alguna conquista.

Los primeros dirigentes islamistas de Java han sido venerados y mitificados y se denominan walis (santos), son culto y protagonistas de numerosas leyendas. Es curioso observar como los peregrinos visitan sus sepulcros a pesar de que el islamismo prohíbe oficialmente el culto a los santos. Indonesia posee la mayor comunidad musulmana del mundo aunque la principal corriente islamista del país es moderada, las mujeres no están marginadas y en la mayor parte del país no están obligadas a usar el jilbad (tocado) a pesar de que su uso se está extendiendo en los últimos años. Los hombres musulmanes pueden casarse con dos mujeres pero obteniendo primero el consentimiento de la primera mujer.

El islamismo requiere la circuncisión de los jóvenes, que se practica entre los 6 y los 11 años. Una ley que ha provocado muchas discusiones en los últimos tiempos en Indonesia es la llamada ‘Ley de la Decencia’ aprobada en 2008. Una ley que impulsaron los partidos islamistas y que contiene una legislación muy amplia contra la pornografía y que cubre toda una sucesión de detalles sobre la comunicación, conversaciones, gestos que puedan ser motivo de obscenidad o explotación sexual o que violen o puedan violar la ética moral. Los oponentes a esta ley temen que constituya el primer paso para imponer la ley sharia (ley religiosa islámica) en el futuro.

Cristianismo

Fueron los portugueses los que introdujeron la fe católica en Indonesia en el siglo XVI aunque su influencia nunca fue fuerte y eso que lo intentaron en varias zonas. Los holandeses por su parte introdujeron el protestantismo pero no se preocuparon de expandirlo. Numerosos indonesios se convirtieron al cristianismo en la época de gobierno de Suharto. Los protestantes representan un 6% del total de la población y superan al número de católicos gracias a las misiones del calvinismo y del luteranismo holandeses y por los movimientos evangélicos más recientes.

Hinduismo y budismo

Las dos religiones tienen su origen en la India y desempeñaron un papel clave en la historia indonesia. Hoy en día su práctica está muy reducida. Tanto el hinduismo como el budismo llegaron con los comerciantes indios hacia el siglo V y fueron adoptados por muchos reinos de la época, sobre todo en la zona más occidental del país. El hinduismo indonesio tiende a enfatizar el culto al dios Siva, el destructor, acaso por la similitud con el culto previo a la fertilidad y también para apaciguar a los espíritus malignos. El budismo, más próximo a la filosofía que a la religión, rechaza el panteón de los dioses hindúes con el objetivo de eludir las tentaciones. Es cierto que el islamismo relegó y reemplazó a estas dos religiones en casi todo el territorio pero ambos dejaron una huella muy importante en la cultura y la espiritualidad de muchas zonas. Bali es el centro del hinduismo indonesio porque los nobles y la inteligencia del reino de Majapahit se congregaron allí después de que este fuera conquistado por el islam en el siglo XV. De hecho, casi todos los budistas de la actual Indonesia son chinos. Y se calcula que superan los dos millones de creyentes aunque podría ser menor tras la reinstauración del confucionismo como religión oficial en 2006. Una religión que fue suprimida en la época de Suharto y que obligó a muchos chinos a convertirse al budismo o al cristianismo.

La dictadura de Suharto trajo consigo conflictos religiosos. Éste mantuvo a raya a la militancia religiosa, pero cuando concluyó su mandato en 1998 las tensiones interregionales antes contenidas a la fuerza se desataron y dieron lugar a horribles estallidos de violencia, especialmente entre musulmanes y cristianos. Tras esos hechos, la violencia ha amainado mucho, aunque se producen algunos incidentes de vez en cuando. La inmensa mayoría de indonesios valoran mucho la Constitución pluralista de su país, donde se garantiza la libertad de culto y porque no desean una vuelta al pasado más horroroso.

Animismo (Filosofía indonesia)

Publicado: 10 de febrero de 2012 en Artículos
Etiquetas:, , ,

Cuando hablamos del alma nos referimos al término de origen latino que se refiere a un principio o entidad inmaterial e invisible que poseen o poseerían los seres vivos y cuyas propiedades y características varían según diferentes tradiciones y perspectivas tanto filosóficas como religiosas. La filosofía diferencia entre el espíritu subjetivo (el sujeto, la personalidad y/o el individuo) que llevaría al idealismo;  y el espíritu objetivo (la conciencia social, la objetivización de las facultades humanas) que conduciría al idealismo.

Pero la filosofía choca con la religión, como ocurre casi siempre, y para la segunda el espíritu es Dios una esencia sobrenatural, susceptible de ser únicamente objeto de la fe. La filosofía clásica alemana subrayaba el carácter activo del espíritu, lo veía como actividad de la autoconciencia. Hegel, por ejemplo, concebía el espíritu como la unidad de la autoconciencia y de la conciencia, que se realizaba en la razón. Es decir, para Hegel, el espíritu supera lo natural y se eleva hasta sí mismo en el proceso del autonocimiento. Otra versión es la que ofrecen los materialistas afirmando que el espíritu era una variedad del conocimiento sensorial. En muchos casos, la vida espiritual de la sociedad aparece como reflejo del ser social. Influye de manera activa en éste y sobre la actividad práctica de la humanidad.

Cuando hablamos del alma, hablamos del componente espiritual de los seres vivos. El alma pasa a incorporar el principio vital o esencial de la parte interna de esos seres vivos. Y gracias a ello tienen una determinada identidad pero inexplicable para la realidad material. Pero durante los siglos de historia, el concepto de alma ha pasado por diversos intentos de explicación sin llegar nunca a un punto determinado. Porque el alma aunque se defina de cualquier forma seguirá siendo indefinida y relativa.

Los primeros habitantes de Indonesia eran animistas. El animismo es un concepto que engloba diversas creencias, donde los objetos, tanto los de uso cotidiano como los reservados a ocasiones especiales, y cualquier elemento del mundo natural, ya sea un río, la tierra, una roca, una planta, etc, están dotados de alma y son venerados o temidos como si fuesen dioses.

El término viene del latín anima (alma); el alma por encima de todas las cosas. El alma predomina y sin ella no somos nada. Aquellos primeros habitantes de Indonesia creían que todos esos objetos, animados o no, tenían su propio espíritu y podían influir en el devenir de los acontecimientos tanto con ofrendas, como con rituales o magia. El animismo se basa en sí mismo en la creencia de la existencia de una fuerza vital y sustancial presente en todos los seres y que sostiene la interrelación entre el mundo de los vivos y el de los muertos, reconociendo la existencia de múltiples dioses con los que se puede interactuar, o bien con un solo Dios único aunque inaccesible en una época más moderna.

El animismo sigue siendo junto al chamanismo una de las creencias más antiguas de la Humanidad. Incluso la religión del antiguo Egipto estaba fundada en base a argumentos animistas. Los restos que se encontraron en muchísimos yacimientos de Indonesia explican y demuestran la existencia de creencias basadas en vida eterna, en los poderes sobrenaturales y en la influencia de los espíritus de los muertos.

En este capítulo entrarían muchas variantes y muchos tipos, la creencia en seres espirituales, incluidas las almas humanas, puede extenderse en la práctica a que seres sobrenaturales personificados, bien dotados de razón, de inteligencia y de voluntad, habitan en esos objetos inanimados y gobiernan su existencia. Podríamos decir que todo está vivo, todo puede ser consciente y todo puede tener alma. Todo es vida, todo es alma.

En definitiva, todos los sistemas de creencias animistas sostienen que el alma existente sobrevive tanto al hombre como al resto de objetos, sobrevive incluso a la muerte del cuerpo. El alma se transforma, se transporta, hacia una nueva dimensión, hacia un mundo más cómodo, de abundantes juegos, con una fertilidad fuera de lo normal, donde todos los seres evocan su felicidad y su eternidad. Es pensar que nada muere, que todo vive incluso después de muerto. Todo, exactamente todo vive de una manera u otra, gracias a su alma, todo está relacionado con la heterogeneidad de la humanidad.

Otras culturas ancestrales, como los navajos americanos también incluyen el alma entre sus dioses, pasando a ser ésta un fantasma que habita la tierra de forma natural, pudiendo convertirse en malvada. Otras culturas escapan un poco de ese concepto para combinarlo con otras creencias, donde se afirma que el alma debe escapar de ese plano y no perderse en el camino, dado que si lo hiciera sería malvada, se convertiría en fantasma y vagaría durante mucho tiempo sin rumbo fijo. Para que todo esto se lleve a buen término, los creyentes afirman que el éxito de esta tarea sea efectivo los sobrevivientes del muerto deben realizar funerales de duelo y adoración a los ancestros. Estos rituales en culturas animistas a veces no son realizados por los particulares sino por sacerdotes o chamanes, quienes se supone que poseen poderes espirituales más grandes o diferentes a la experiencia human normal.

Algunas prácticas demuestran comportamientos animistas, como por ejemplo la reducción de cabezas que se realizaban en América del Sur y que derivaba de la creencia en que el alma del enemigo puede escapar si no se atrapa dentro de su cráneo. De no realizarlo el enemigo podría trasportarse o emigrar al útero de una hembra de animal depredador, de donde nacería para vengarse del asesino.

En Africa también hay versiones del animismo, aunque son más complejas y donde se incluye el concepto de magara o fuerza vital universal, que conecta a todos los seres animados, y una creencia en la relación estrecha entre las almas de los vivos y los muertos. También existen creencias en que el animismo se toma como el argumento por el cual los objetos, ya sean animales, herramientas o cualquier fenómeno, poseen expresiones de vida inteligente. Aquí sería una totalidad de ellos.

Bali (Un poco de historia)

Publicado: 10 de febrero de 2012 en Historia
Etiquetas:,

Aunque se sabe que estaba poblada desde épocas prehistóricas los utensilios humanos más antiguos que se han encontrado datan de unos 3000 años. De la época cuando los indios llevaron el hinduismo al país indonesio no se sabe o no se habla de Bali. La Java hindú comenzó a extenderse creando una influencia que llegaría a Bali durante el reinado de Airlangga en el siglo XI. En aquella época, la realeza de Bali comenzó a emplear la lengua de la corte de Java, el kawi. Y tras la muerte de Airlangga, Bali siguió siendo medio independiente hasta que dos siglos después, Kertanagara fue coronado rey de Java y conquistó Bali en 1284. Un poder que solo duró 8 años hasta su asesinato y su reino cayó con él. Eso hizo que bali recuperara su autonomía y la dinastía Pejeng consiguió un poder enorme en la zona.

En 1343 Gajah Mada, ministro del reino de Majapahit derrotó al rey Pejeng y volvió a situar a Bali bajo influencia javanesa. El propio reino Majapahit se dividió en varios reinos y sultanatos enfrentados entre sí. Los primeros europeos en alcanzar esta zona del país fueron marinos holandeses en 1597. Instauraron una tradición que pervive en la actualidad, se quedaron fascinados con la isla y varios marinos decidieron no regresar a su tierra. Era una época de gran actividad y prosperidad, aunque la llegada años después de los holandeses tan sólo era por intereses comerciales y no culturales. En 1710 la capital Gelgel se trasladó a Klungkung (Semarapura) pero el descontento crecía y pequeños gobiernos decidieron escindirse lo que provocó que los holandeses se introdujeran por toda la isla usando la política de dividir para vencer.

En 1904 un barco chino que naufragó frente a Sanur fue saqueado por los balineses, y provocó que los holandeses exigieran un precio por daños y perjuicios pero el rajá de Bandung (sur de Bali) se negó. Eso no hizo más que provocar la ira holandesa y en 1906 varios buques de guerra holandeses atacaron Sanur. Los tres rajás de Bandung aún sabiendo que la derrota era inevitable decidieron continuar la lucha hasta la muerte, a pesar de las múltiples peticiones de los holandeses para que se rindieran hicieron caso omiso. En total cerca de 5 mil balineses murieron. Los holandeses acabaron por controlar  toda la isla y pasó a formar parte de las Indias Orientales Holandesas. Ese dominio holandés duró poco hasta que los japoneses invadieron el país en la Segunda Guerra Mundial.

El turismo fue el estímulo que necesitaba Bali para transformarse. Este fenómeno comenzó a principios de los 70 y trajo consigo muchos cambios, tanto estructurales, en carreteras, aeropuertos, etc. hasta en telecomunicaciones, educación y salud. Lógicamente el turismo también ha provocado cambios medioambientales y hay grupos locales contrarios a la construcción de más complejos hoteleros y recintos privados y cerrados. Los acontecimientos ocurridos en 2002 con dos explosiones de bomba simultáneas en Kuta (zona preferente para turistas) provocaron una masacre que contrajo las visitas a la zona. En 2005 sufrió otro golpe con la explosión de más bombas que provocaron nuevas muertes y doblegaron el auge del turismo. Pero desde entonces Bali ha podido mantenerse al margen de nuevos acontecimientos y ha experimentado un gran crecimiento de turistas, consiguiendo en 2008 batir un récord de visitantes (más de dos millones) lo que ha provocado un gran desarrollo que es perceptible en todos sus rincones.


A unos 17 km de Yogyakarta y en una ruta muy accesible se llega bordeando la carretera hasta este precioso recinto al aire libre donde se encuentran los templos de Prambanan. Es quizá el mejor ejemplo que todavía existe de la época de desarrollo cultural hindú de toda la isla de Java. No sólo constituye el complejo más grande de templos hindúes de toda Java, sino que la riqueza de su detalle escultural del impresionante templo de Siva lo convierte en el ejemplo más destacado del arte hindú.

Todos los templos de Prambanan se construyeron entre los siglos VIII y X d.C. en tiempos cuando en Java gobernaba el budista Sailendras en el sur y el hindú Sanjayas de Mataram en el norte. Es posible que estas dos dinastías se unieran en el siglo IX por medio de algún matrimonio pero nunca ha quedado convenientemente demostrado. Lo que está claro es que el complejo muestra tanto obras sivaistas como budistas en su arquitectura y en sus esculturas.

Tras los años de dominación y de apogeo creativo, todo el recinto de Prambanan quedó abandonado cuando los reyes hindúes y javaneses se trasladaron al lado oriental de la isla. Se habla de que hubo un terremoto que destrozó muchos edificios y muchos templos. Y esa destrucción se aceleró en los siglos sucesivos a causa de los buscadores de tesoros escondidos y de curiosos lugareños en busca de materiales para la construcción propia.

En la actualidad se están restaurando muchos templos y el complejo fue declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 1991. Sí que es cierto que en el terremoto de 2006 sí sufrió daños considerables, y a pesar de que los templos quedaron en pie, centenares de bloques de piedra se derrumbaron o agrietaron. Hoy algunas zonas están valladas y algunos templos cubiertos con andamios. La labor que queda por delante será ardua y costosa, pasarán muchos años hasta conseguir tener un complejo como debería.

La visita es deslumbrante desde la misma entrada. Desde la misma carretera principal por donde circulan miles de vehículos  y motocicletas ya es posible vislumbrar algunos de los templos. Es curioso que los visitantes extranjeros tengan una tarifa de acceso diferente (11 euros) y una entrada totalmente diferenciada, una zona acondicionada con aire acondicionado, un bufé con agua, café y té gratis, al igual que una zona de aseos, televisión y de acceso a internet. Nunca sabes si es para justificar los 11 euros o para diferenciar o adornar el acceso al visitante extranjero. Semejante diferenciaciones son las que te hacen sentir incómodo y crean malestar alrededor del mundo. No sé a quién se debe la idea pero si la eliminaran no pasaría nada. La anécdota de la entrada queda en eso. El acceso al recinto principal muestra el Candi Shiva Mahadeva, el templo más grande y más bonito. Cerrado y vallado no es posible su acceso debido a su reconstrucción, pero se fija uno en los leones que ocupan unos nichos flanqueados por árboles del paraíso (kalpatura) y una serie de seres estilizados (kinnara).

La lista de templos es larga y deslumbra por todos los rincones. La visita sigue excitando a medida que se recorren los 5 km cuadrados del recinto. El Candi Vishnu, de magníficos relieves cuentan la historia de Krisna, un héroe de la época. Es posible ascender  por la escalera de piedra y contemplar la imagen de Visnú con cuatro brazos. El Candi Brahma, es un templo gemelo al Vishnu y está esculpido con las escenas finales del Ramayana. El Candi Sewu (el Mil Templos), que data del 850 d.C. constaba originalmente de un gran templo budista central rodeado por cuatro anillos de 240 templos guardianes más pequeños.

Entre los Templos de Plaosan se encuentran el Candi Sajiwan, a 1,5 km de Prambanan, unas ruinas de templo budista. Dentro del recinto se encuentra el Kraton Ratu Boko, situado en lo alto de una colina. En la población de Kalasan se encuentran tres templos: el Candi Kalasan, el Candi Sari y el Candi Sambisari.

Yogyakarta (Indonesia)

Publicado: 8 de febrero de 2012 en Rincones del Mundo
Etiquetas:, , ,

Yogyakarta poco tiene que ver con Yakarta. Quizá que el nombre es parecido. Nada más. Si la capital destaca por su poder financiero e industrial, la ciudad de Yogyakarta destaca por otros ámbitos, ya sean culturales, tradicionales o espirituales. Hablar de esta ciudad es hablar de emociones, de historia, de filosofía, de sensaciones, de cultura, del alma de un pueblo, del núcleo del verdadero sentido nacional y de una identidad propia que destaca profundamente.

Esta ciudad no alcanza el millón de habitantes pero eso no quiere decir que su actividad sea menor. No es lo mismo transitar por sus calles que hacerlo en Bandung, por poner un ejemplo, eso es cierto, pero se nota que la masificación no es su característica más destacada. Es esta la cuna del idioma javanés, de su cultura más profunda y de su historia más verdadera. Tierra de arte y de artistas, de tradiciones visibles e invisibles que dejan huella en el viajero más exigente.

Aunque está profundamente orgullosa de su riqueza cultural y social, a pesar de ser tradicionalista, conservadora y un tanto independiente, la zona no deja de mostrar su arte y su cultura a cualquiera que esté interesado en ello. Anclados en el devenir del poder de su sultán, continúan adorándole y de mostrarlo orgullosos. Su kraton sigue siendo la piedra angular del centro de la ciudad y continúa siendo el centro cultural y tradicional de sus habitantes. Y aunque no cierran los ojos a la modernidad no desean perder nada de lo que para ellos significa lo auténtico y sagrado: su origen y su tradición.

La ciudad no deja de ser visitada, es uno de los lugares más turísticos de la isla de Java y todo tiene un porqué. En sus alrededores se conservan vestigios de otras civilizaciones que dieron origen a muchas de las filosofías de vida de los javaneses y que definen el carácter de sus gentes. Los templos de Borobudur y de Prambanan ya merecen por sí solos una visita a la zona. O una visita al volcán todavía activo Gunung Merapi (Montaña de Fuego) de 2911m garantiza el espectáculo. Playas cercanas y una costa con un excelente pescado y marisco le hacen ser un paraíso para sus propios habitantes  y para los miles de turistas nacionales que se dejan caer cada fin de semana y en época de vacaciones para degustar un buen rato en medio de las tradiciones y la naturaleza más placenteras.

La ciudad de Yogyakarta fue fundada por el príncipe Mangkubumi, que en 1755 regresó a Mataram y construyó el kraton de la ciudad. A partir de ahí adoptó el título de sultán, cambió su nombre por el poético nombre de Hamengkubuwono (el universo en el regazo del rey) y creó el estado más poderoso de la isla de Java en el siglo XVII.

Si por algo se ha caracterizado este estado javanés ha sido por ser un símbolo de la resistencia al gobierno colonial. Llegó a ser capital de la república entre 1946 y 1949. Cuando los holandeses ocuparon Yogya en 1948, el sultán se encerró en su kraton y permitió a los rebeldes utilizar su palacio como cuartel general. El miedo de los holandeses a actuar contra un sultán y poder  verse a una masa de javaneses en contra por verle como a un Dios hizo posible que se le concediera a Yogya un estatus especial cuando finalmente se consiguió la independencia.

El centro de la ciudad vive alrededor del kraton. El kraton es un inmenso terreno donde está situado el palacio del sultán y donde residen más de 25 mil personas. Personas que tienen el privilegio de vivir en ese recinto por trabajar para el sultán. Todas esas familias de alguna manera están relacionadas con la vida del sultán. Es una ciudad amurallada dentro de otra ciudad. Aquí no existe el tráfico, sus callejones lo impiden, la tranquilidad es un placer entre árboles, pequeños comercios y algunos jardines perfectamente cuidados.

La arquitectura del recinto es una muestra visible de la palaciega javanesa, con lujosos vestíbulos, espaciosos patios y grandes pabellones. El terremoto de 2006 dañó gravemente algunos edificios y otros destrozos fueron causados por los japoneses cuando invadieron la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial. El sultán no vive permanentemente dentro de su palacio porque tiene otras residencias tanto en la costa como en el interior pero sí que habita en él a menudo y sus sirvientes siguen ejerciendo sus labores a pesar de su ausencia. De hecho conservan sus propios uniformes oficiales. Y muchos de ellos ya son ancianos que siguen orgullosos atendiendo sus tareas como bien marca la tradición.

El centro del kraton es el Bangsal Kencana (pabellón dorado) que tiene suelo de mármol, techo muy decorado y vidrieras estilo holandés, junto a unas columnas de teca tallada. Buena parte del recinto se usa como museo. Hablando de museos hay unos cuantos interesantes dentro del kraton como el Museo Kareta Kraton o el Museo Sono-Budoyo, pero alrededor de la ciudad se pueden visitar más como el Affandi Museum, que posee una gran colección de pinturas y autorretratos. La obra de este artista se exhibe en dos edificios que él mismo diseño; también está el Museum Sasana Wiratama que honra el heroico príncipe Diponegoro, quien capitaneó la sangrienta rebelión contra los holandeses entre 1825-1830.

Java (Indonesia)

Publicado: 5 de febrero de 2012 en Rincones del Mundo
Etiquetas:, , ,

La historia de Java es casi eterna. Se tiene constancia de asentamientos es esta zona hace 1,7 millones de años. Las olas migratorias hacia la isla no se han detenido jamás. Es una isla que está bendecida por su fertilidad y frondosidad y es rica en minerales, con una gran agricultura. Siempre cohabitaron en su territorio pequeños principados o reinados, algunos hindúes como el reino de Mataram, fundado por el soberano Sanjaya en el XVIII. Su Dios era Siva y de ahí la existencia de algunos templos en su honor.

Después vendría la dinastía de Sailendra, pero el hinduismo y el budismo continuaron coexistiendo. Con la caída de Mataram el renacimiento javanés empezó en el 1019 d.C. con el rey Airlangga, quien constituyó el primer vínculo con Bali y dividió su territorio en dos reinos. Apareció una nueva potencia, el célebre reino de Majapahit, que se convirtió en el primer reino comercial javanés, con puertos y rutas de navegación. Con el declive de este reino creció la influencia islámica.

Java en la actualidad es un puzle de megaciudades, de una belleza natural fascinante y muchas y arraigadas tradiciones culturales, religiosas y artesanales. Lo cierto es que sus ciudades, por regla general, son poco atractivas, por no decir nada. Tienen problemas serios de contaminación y de medioambiente.

De todas formas todavía es seguro caminar por sus calles, la amabilidad y la hospitalidad javanesas son muy bien conocidas y respetadas. Pero cuando se sale de las grandes ciudades es cuando se ve realmente el carácter del javanés. Afable, sencillo, humilde y trabajador. Un territorio repleto de paisajes con magia, de arrozales que se agolpan junto a los caminos, aldeas de casas construidas con terracota, colinas cubiertas de espesa jungla. Se dice que Java es una de las regiones más fértiles del planeta y con razón. En algunas zonas, por ejemplo,  hay posibilidad de 3 cosechas al año. Además, se dice que los javaneses son los más cultos y sofisticados de toda Indonesia.

Java es el motor industrial y económico del país. Tanto en lo que se refiere a la actividad política como financiera el centro neurálgico es este. Además ha sido el centro de inversión extranjera durante muchos años, por lo que no es de extrañar que la mayoría de la industria nacional esté concentrada ahí. Es cierto que existen contrastes y grandes. Los modernos y enormes centros comerciales resplandecen en grandes ciudades junto a barrios de chabolas y de gente que sobrevive con dos euros al día.

Junto a Bali, Java es la isla más abierta de todo el país y la más occidentalizada, pero llama la atención los pocos habitantes que se defienden en inglés, incluso en zonas turísticas. La influencia holandesa sólo permanece en gente mayor que estudió la cultura y el idioma, pero ya sólo son residuos. La gente joven en general no acostumbra a hablar idiomas extranjeros y eso se nota. La educación es todavía una asignatura pendiente de revisión, puede y debe ser mejorada en el futuro para que sea un país con posibilidades de desarrollo. Eso no quita para reconocer que la población javanesa es de las más instruidas del país, por no decir la que más.

Aunque su gran mayoría son musulmanes moderados, hay que reconocer que una parte de ese islamismo se ha vuelto más conservador y desafiante ante la influencia extranjera. No debemos olvidar los atentados en Yakarta y en Bali. Todos los terroristas procedían de Java.

Para el viajero, Java se convierte en una sorpresa continua, y puede pasar de las montañas volcánicas a las costas o a las ciudades con una gran facilidad. La historia javanesa le sumergirá en una continua visita a templos, museos y culturas diferentes. Descubrirá una naturaleza deslumbrante que le fascinará como el Parque Nacional de Ujung Kulon, el de Baluran, el de Meru Betiri o el de Alas Purwo, por sólo nombrar los más conocidos. Pero el viajero también descubrirá la esencia cultura e histórica paseando por las calles de Yogyakarta o Solo, o bañándose en alguna de sus maravillosas playas, un lugar que ya se ha convertido en culto para muchos surfistas venidos de todo el mundo. El viajero se saciará la sed con cerveza Bintang mientras recorre las calles de Yakarta, pasea por entre los muchos jardines botánicos (Bogor) o subir cimas como el del Gunung Gede (2958 m); podrá inundarse de actividad urbana en ciudades como Bandung, relajarse en sus costas (Pangandaran) o visitar algunos de sus todavía activos volcanes.

Quizá el mayor problema de Java es su densidad de población. Habitan más de 130 millones de personas concentradas en un territorio de 130 mil km cuadrados, lo que le convierten en uno de los lugares más densamente poblados del planeta con más de mil personas por km cuadrado, que es 2,6 veces la densidad de población del Reino Unido, que es un país del  mismo tamaño. Y aunque la pobreza en los suburbios y en el centro de las grandes ciudades es evidente, y aunque la modernidad no ha llegado en muchos enclaves rurales y el desarrollo y las posibilidades son bastante ínfimas para la mayoría de los habitantes de la isla, no es menos cierto que la sonrisa de un javanés siempre surge espontánea, siempre aparecen un buen gesto y una mirada amable, y eso siempre es de agradecer.

Indonesia (Un poco de historia)

Publicado: 4 de febrero de 2012 en Historia
Etiquetas:,

Ante todo se puede decir que Indonesia representa un país joven. Solamente la idea de agrupar en una única nación todo el territorio que la engloba nació hace menos de cien años. Incluso la misma palabra ‘Indonesia’ era poco conocida hasta la década de 1920 cuando súbditos coloniales de las Indias holandesas la denominaron así por primera vez para designar la nación independiente con la que soñaban y que no vería la luz hasta 1949.

La historia de este país está repleta de episodios, pero también de individuos, una larga lista de emigrantes, invasores, religiosos, rebeldes, piratas, reinos e imperios, guerreros, héroes, muertos y vencedores. Todo ello rodeado de una naturaleza insular en un emplazamiento único entre medio de rutas comerciales asiáticas. Indonesia ya era zona navegable para muchos asiáticos hace más de dos mil años. Y durante todo ese tiempo el comercio su base y su razón de vida y el motor de todos sus cambios. No se he detenido nunca en descubrir nueva gente, nuevas ideas, nuevos cultivos, nuevas tecnologías, religiones, guerras y gobernantes.

La primera gran influencia que recibió fue de la India en el 600 a.C. La calidad textil aumentó en la India cuando barcos procedentes de sus islas trajeron consigo algodón. Eso produjo que muchos indios ocupasen parte de sus costas. Lo que trajeron esos indios fue una cultura hindú y una budista. Los primeros comerciantes de la península Arábiga aparecieron décadas después de la muerte del profeta Mahoma (año 632). En el siglo XIII Sulaiman al-Basir, gobernante del pequeño puerto de Lamreh, al norte de Sumatra, fue el primer gobernante indonesio en adoptar el islam y el título de sultán.

Y mientras el Islam se iba esparciendo por todo el archipiélago llegaron los primeros europeos. Los primeros en arribar fueron los portugueses, atraídos por el clavo, la nuez moscada y el macis, plantas autóctonas de las islas Molucas y muy  apreciadas en Europa.

Los estados hindúes, budistas y musulmanes de Indonesia eran en su gran mayoría monarquías absolutas o sultanatos cuyos gobernantes aseguraban ser en parte divinos. Y la tierra pertenecía al soberano. En los siglos XVI y XVII los estados indonesios se sirvieron de los europeos como socios comerciales, mercenarios o aliados según la conveniencia. Y con todos esos contratos y alianzas, los holandeses llegaron a hacerse con el control de gran parte del comercio y del territorio de Indonesia. Las luchas internas les brindó el poder cuando el reino de Mataram (Java) les cedió todo el poder sobre la isla. Los holandeses no dejaron de provocar conflictos sucesorios y a comienzos del siglo XIX existían simultáneamente hasta cuatro casas reales y rivales en Java central. Las condiciones de los holandeses eran claras; mientras los gobernantes y aristócratas del lugar cooperasen, ellos estarían dispuestos a dejarles en paz.

Los holandeses llegaron por primera vez en 1595 y fundaron la Compañía Holandesa de las Indias Orientales. Su deseo no era gobernar toda la extensión de islas sino expulsar a otras potencias europeas que querían hacerse con el control del territorio y del comercio. A lo largo del siglo XIX se redujo el Sistema de Cultivo fomentándose la agricultura de exportación. Y en 1901 se puso en marcha la Política Ética, una idea para aumentar el bienestar y el poder adquisitivo de los indonesios. Pero las consecuencias de esa política fueron revolucionarias.

Para los indonesios, 1908 representa el inicio de su movimiento de independencia con la creación de la fundación de Budi Utomo (El Glorioso Empeño), una organización creada y liderada por hombres indonesios de clase alta, educados por los mismos holandeses, que deseaban reavivar la monarquía y modernizar la cultura de Java para el siglo XX. Ese movimiento fue seguido por más grupos y más radicales, como la Unión Islámica, creada en 1912, que empezó como un grupo de ayuda económica musulmana en Java llegando a convertirse en un grupo con más de un millón de afiliados y con ideas meramente anticolonialistas.

En 1920 el Partido Comunista Indonesio (PKI) adoptó entidad propia  como partido independentista apoyado por trabajadores urbanos. Las revueltas no se hicieron esperar. En 1928 se proclamó el histórico Compromiso de la Juventud, basado en los objetivos de una única identidad nacional, un solo país (Indonesia) y una sola lengua (una versión del malayo llamado bahasa indonesio). Y aunque el sentimiento independentista fue en aumento el gobierno colonialista holandés no se apeó del poder. Pero todo cambió cuando Japón invadió el territorio en 1942 y expulsó a los holandeses de la zona. Al principio, muchos indonesios saludaron la llegada de los japoneses pero su pensamiento cambió cuando se vieron reducidos a trabajos forzosos. Los casi cuatro años de invasión japonesa solo sirvieron para que el movimiento nacionalista fuera en aumento y cogiera forma.

Con la caída de los japoneses, Sukarno y sus seguidores anunciaron la independencia del país. La revolución que devino trajo caos y multitud de masacres. En 1946, llegaron más de 50 mil soldados holandeses para ocupar y controlar de nuevo grande ciudades de Java y Sumatra y ejecutaron a más de 6000 indonesios. También las diferencias entre grupos nacionales trajeron  consigo nuevas guerra internas con el saldo de más víctimas. Pero los independentistas no detuvieron su guerra de guerrillas contra el gobierno holandés hasta que la opinión internacional pesó demasiado. Holanda reconoció la república de Indonesia el 27 de diciembre de 1949. Más de 70 mil indonesios habían perdido la vida.

Filosofía ‘Kiasu’ (Singapur)

Publicado: 30 de enero de 2012 en Artículos
Etiquetas:, , ,

Lee Hsien Loong, sigue dirigiendo con eficacia a Singapur, aunque quizá no de forma tan autocrática como su padre. En lugar de encarcelar a disidentes políticos ahora se les denuncia por difamación y la libertad de expresión y la prensa continúan todavía muy controladas. Es una sociedad tremendamente conservadora y algunos ejemplos son evidentes como las muestras de afecto en público, todavía hoy una pareja besándose ‘escandalosamente’ en la vía pública puede ser portada de un  periódico. Ya no se controla tanto la vida de sus habitantes. Los viajeros con el pelo largo ya no corren el riesgo de ser llamados ‘SHIT’ (sospechoso de hippie en tránsito) en el pasaporte. Ya se han legalizado casinos, y las go-gos ya pueden bailar en las tarimas de las discotecas. Ya se puede vender y comprar alcohol, aunque caro, lo que ha contribuido a que la noche de Singapur se haya llenado de vida y a que los lugareños tengan la opción de poder gastarse su brillante sueldo en algunas cervezas. Lo más complicado es convencer a la juventud actual, que ha vivido de una seguridad económica envidiable, de que el mantenimiento de las restricciones sobre la libertad de expresión son todavía hoy adecuadas cuando la era de la información global y de la comunicación libre en el mundo manda en su mayoría.

Muchos asiáticos, sobre todo los malayos, describen a los singapureses como ‘kiasu’. Esta palabra viene del chino hokkien y significa literalmente ‘temeroso de perder’. La filosofía ‘kiasu’ comprende toda una gama de comportamientos egoístas y avasalladores por los que el individuo debe evitar perder a toda costa. ¿Son así realmente? La mayoría dice que ciertamente son muy competitivos. Pero también son directos y francos. Hay comportamientos que se consideran ‘kiasu’ como la acumulación de demasiada comida en el plato durante un almuerzo tipo bufé en el caso de que no haya comida más tarde o la acción de unirse a un cola con un día de antelación sólo para asegurarse el éxito en conseguir entradas gratuitas para un determinado evento, una promoción o una muestra de lo que sea en Singapur.

Hay otras manifestaciones como no dar las gracias cuando alguien les abre una puerta o cuando alguien espera que otro pase antes. Normalmente se irrumpe sin ni siquiera mirar a la otra persona, con lo cual se evita encontrarse con la contrariada mirada de la otra persona o permite evitar la mirada culpable del que lo ha cometido. Según el análisis de los propios habitantes de este país, todo ello tiene un argumento que defiende su actuación y que el gobierno trató de repetir durante la década de los 70. Para sacar el país adelante se necesitaba de un trabajo duro, y ese trabajo duro debía ser realizado por el ciudadano. El Estado no puede hacerse cargo del ciudadano y éste debe ser suficientemente duro y apto para salir airoso de todas sus necesidades.

Aunque en muchos aspectos todas estos pensamientos han cambiado y el gobierno ha querido también introducir cambios, como poner señales en ascensores o en las puertas del metro para recordar a la gente que primero deben dejar salir a los que están dentro antes de comenzar a andar y no tropezar con el que estará en frente de ellos. A todo esto lo han denominado ‘campañas de cortesía’. Una nueva manera de actuar. Digamos que la urbanidad se está empezando a notar. Aunque sea de forma lenta. Lo que está claro es que los ciudadanos de Singapur no desean perder bajo cualquier concepto, sobre todo porque han nacido y han crecido en una sociedad altamente competitiva y sus padres les inculcaron que el estudio y el trabajo deben ser tareas duras y que deben ser los mejores en lo que hacen. Todo ello ha provocado que esos hijos se hayan convertido en empresarios ambiciosos, muy ambiciosos, con sólo deseos de atesorar riqueza y prestigio, dejando a un lado sus verdaderas capacidades como personas.

Kiasu ya es una palabra aceptada incluso en diccionarios como el Inglés de Oxford. Y el término ‘kiasuismo’ se refiere a la toma de medidas extremas para lograr el éxito o evitar el fracaso.

Todo lo que demuestra esta mentalidad es que las sociedades siguen ancladas en el desequilibrio, el miedo a perder, a no querer ser el peor, a desear ser el mejor siempre, a ser más que otro, a ser alguien. La fuerza global del individualismo por encima de todo provoca el egoísmo extremo, donde tiene un valor, el que se posee. El dinero manda y lo que se tiene es lo que se vale. Todo demuestra que para lograr según qué, se necesita muy a menudo desprenderse o tirar a la basura determinados valores que deberían ser salvaguardados por encima de todo. Pero no es así. Se cree que la felicidad (que es el fin humano) se va a lograr por esos medios pero a veces una sonrisa alentadora, un gesto amable, una educada acción determina el valor del ser humano, da resultado frente a la acción inhumana del atropello generalizado y a la tan manida expresión del ‘todo vale’ por encima de todo.

Todo esto es resultado de una educación y todo ello tendrá unas consecuencias. No es así porque sí. Y más nos valdría invertir tiempo en otro tipo de educación. Porque está muy bien señalar que el ser humano debe ser fuerte tanto física como mentalmente para lograr salir de sus apuros, pero eso no quiere decir que lo tenga que conseguir a costa de pisotear o avasallar a otro individuo. No es el camino. A veces el grupo consigue metas mucho más interesantes e importantes. No es descabellado imaginar qué ocurrirá en la mente de toda esa juventud que ha crecido con ese pensamiento cuando las cosas no salgan como pensaban, cuando todo se cruce y el éxito no aparezca, cuando la sensación de pérdida y de fracaso acuda a sus vidas, sus caídas serán todavía más duras, puesto que nadie les enseñó a que forman parte de la vida del ser humano y que debemos también saber afrontarlas.

Singapur (Un poco de historia)

Publicado: 30 de enero de 2012 en Historia
Etiquetas:

La isla, anteriormente llamada “Temasek”, fue bautizada como “Singapura” por el príncipe Parameswara en el siglo XIV. En 1819, el teniente gobernador británico de Java, Stamford Raffles, desembarcó en Singapur. En esa época, ese territorio estaba en manos del imperio de Johore, que se encontraba sumido en luchas sucesorias y estaba gobernado por un jefe local. Al morir el sultán proclamaron al hijo menor dado que los holandeses tenían un acuerdo que así lo certificaba. Pero Raffles intervino dando el apoyo británico y reconociendo al hijo mayor como heredero legítimo. Eso permitió al gobernador firmar un tratado con el nuevo sultán por el cual adquiría en exclusividad el derecho de construir un asentamiento comercial. Ya en 1824 otro tratado concedía la cesión de Singapur a Gran Bretaña a perpetuidad a cambio de dinero y una pensión vitalicia para el sultán y el jefe local.

Raffles salió encantado con el trato y no era para menos. De hecho escribió lo siguiente: ‘Es imposible imaginarse un lugar que combine más ventajas’. El tiempo le daría la razón. Un gran visionario que adviritó antes que nadie todas las posibilidades que atesoraba esta extensión de terreno, estratégicamente colocado en un mapa comercial de auténtica magnitud. En esa época no dejaba de ser un pantano rodeado de densa jungla. Con otro tratado con los holandeses, los británicos lograron calmar sus protestas y concedieron una parte de la actual Indonesia. Gran Bretaña logró unir sus colonias en el estrecho (Penang, Malaca y Singapur).

Raffles dejó instrucciones al nuevo gobernador sobre el crecimiento de Singapur, el coronel William Farquhar. La idea era que debía ser un puerto franco y construir un fuerte. La población que habita la zona en esos momentos no pasaba de 150 pescadores y unos cuantos granjeros chinos pero a partir de entonces se multiplicó. Llegaron más chinos, malayos, indonesios e indios, todos atraídos por las oportunidades que ofrecía un puerto franco y por la estabilidad que ofrecía el gobierno británico. Ya en 1821 la población ya superaba los 10 mil habitantes. El comercio se disparó de una forma veloz. La estructura de Singapur fue creciendo, instalando nuevas estructuras, construyendo nuevas calles, astilleros, iglesias y un jardín botánico, todo con la idea de que fuera algún día un lugar de magnitud e importancia considerables. Otra idea genial de Raffles fue la de separar las distintas poblaciones en barrios según su raza.

En 1926 se creó la Unión Malaya-Singapur pero ya antes de la Segunda Guerra Mundial, Malasia ya reclamaba la independencia. No obstante, durante esa guerra, los japoneses invadieron ambos territorios llegando a rebautizar a Singapur como Syonan (Luz del sur) y fue precisamente ahí donde se rindieron ante los británicos en 1945. De todas formas era evidente que la influencia y el poder los británicos en la zona estaba destinada a desaparecer. En 1959, Lee Kuan Yew fue elegido Primer Ministro. Su partido, el Partido de Acción del Pueblo, PAP (People’s Action Party) propuso entonces la integración en la Federación de Malasia y se consiguió en 1963, pero poco después, en 1964, las diferencias eran demasiadas y la secesión se convirtió en una realidad, pasando a ser República de Singapur el 9 de agosto de 1965.

En Singapur se siguen celebrando elecciones pero en realidad se sabe el resultado de antemano. El PAP se ha mantenido en el poder por todos los medios, legítimos o no, desde que consiguió esa primera victoria. Su líder dejó el cargo en 1990 pero dirigió el gobierno desde la sombra para luego darle el relevo a su hijo mayor Lee Hsien Loong que lo dirige desde 2004. Entre sus méritos se encuentra la estabilización económica del país, la salida de la crisis económica a comienzos de la década de 2000 y haber mantenido al país a salvo de la corrupción. Además, el país goza de un PNB per cápita de los más altos del mundo (39º) y al nivel de grandes países de Europa occidental. La tasa de paro no sobrepasa nunca el 5%. De todas formas algunos expertos califican el sistema de gobierno de Singapur como un régimen híbrido, con rasgos democráticos y autoritarios a la vez. Algunos lo consideran un país ‘parcialmente libre’.

Es un país que ha permanecido fiel a sus reticencias en muchos aspectos y que, a pesar de que se han superado muchos obstáculos, sigue teniendo la pena de muerte vigente como en casos de tráfico de drogas. La permisividad con el alcohol se ha allanado un poco, así como la actividad de los casinos, dejando un poco de relativa manga ancha a sus ciudadanos para que puedan ir gozando de toda esa actividad laboral frenética durante más de 40 años de esfuerzo colectivo y todo con vistas a la inversión extranjera y a la visita de turistas. La población goza de una esperanza de vida de más de 80 años para sus 4,5 millones de habitantes, donde la densidad de población es la mayor del mundo después de Mónaco. La población china representa más del 75%, los malayos más del 12% y los indios no superan el 7%. El resto de la población proviene de distintos países occidentales.

Malasia (Tribus, idiomas y religiones)

Publicado: 29 de enero de 2012 en Historia
Etiquetas:, ,

Si miramos el mapa sociológico de la actual Malasia vemos que los chinos representan la población mayoritaria con más del 75% del total. Los malayos sólo representan un 14% y los indios un 8%, el resto pertenecen a otras etnias.

Según los datos que maneja el gobierno de Malasia, en 2005 sólo quedaban 150 mil ‘orang asli’, el pueblo original del país, digamos que los originarios o nativos. Entre ellos existían tres grupos: los negritos, los senoi y los protomalayos. Y dentro de estas tres divisiones se podrían hacer más grupos hasta 18 etnias diferentes. La más pequeña de esas tribus serían los ‘orang kanak’ que no alcanzarían los 100 miembros y la mayor quizá sería la ‘semai’ que llegaría a más de 40 mil miembros. Son de religión animista aunque se ha intentado con el paso de los siglos a que se conviertan al islamismo, sin éxito hasta el momento.

Hay que recordar que los ‘orang asli’ desempeñaron un fuerte e importante papel en el inicio del comercio nacional cuando los productos demandados procedían de la jungla. Cuando esos productos pasaron a ser más sofisticados perdieron su influencia. Curiosamente, en la década de los 50 y cuando las guerrillas comunistas libraban una batalla en la jungla, los ‘orang asli’ se convirtieron en parte esencial dado que eran perfectos para suministrar alimentos, medicamentos e información. Los británicos se dieron cuenta rápidamente de ello y vieron que si querían ganar esa guerra los necesitaban. Cómo se ganaron su confianza, pues sencillo, levantando fuertes en la jungla, junto a sus asentamientos, con lo cual la tribu se vio provista de atención médica, alimentos y todo lo más prioritario.

Otro dato curioso dentro del mapa poblacional malayo es la casta de los ‘peranakan’, o quizá deberíamos decir media casta puesto que es lo que verdaderamente son. De hecho, son descendientes de inmigrantes chinos que se establecieron sucesivamente en Singapur, Penang y Malaca a partir del siglo XVI y que se unieron a mujeres malayas. Su cultura y su idioma es una interesante mezcla de tradiciones chinas y malayas. Y eso les hace especiales. Adaptaron el nombre y la religión de sus padres chinos, pero en cambio, adoptaron las costumbres, el idioma y el modo  de vestir de sus madres malayas. Muchos les apodaron ‘chinos del estrecho’. Aunque a veces son conocidos como ‘baba-nonya‘, una combinación de palabras que traducidas significan respectivamente varón y mujer. Su origen económico era fuerte debido a su facilidad con el comercio y era habitual que se permitieran presumir de joyas y de muebles caros y únicos. Otra característica de esta población eran los colores vivos con los que pintaban sus casas e incluso decoradas con coloreados azulejos. Estaban fascinados por los muebles de calidad y por los tallados por ebanistas, los que eran únicos y muy deseados. Su lengua era un dialecto del malayo con mezcla de hokkien, un idioma que se hace difícil de entender para la mayoría de malayos. De todas formas adaptaron a su dialecto multitud de expresiones y palabras provenientes del francés y del inglés e incluso utilizaban un malayo que invertía el orden de las palabras y que solamente utilizaron ellos.

Si nos referimos a los idiomas que se hablan en el país vemos que es un país de gran facilidad con los idiomas, dado que es fácil encontrarse con que cualquier persona domina dos idiomas como mínimo, además de defenderse en un inglés que le viene determinado por la historia y por el colonialismo. El idioma nacional del país se conoce con el nombre de ‘bahasa malaysia’, que no se debe traducir literalmente como idioma malasio, pues la correcta denominación sería idioma malayo. Pero hay muchos idiomas que se hablan por todo el país; como el tamil, el cantonés, el mandarín, el hokkien, muchísimos dialectos chinos, otros idiomas indios, algunas formas del portugués que viene del origen del siglo XVI y que se conoce con el nombre de ‘kristang’. Hay que recordar, no obstante, que todos los malayos hablan malayo, por encima de su idioma de origen y que dominan otro idioma aparte de ese. Algo en lo que muchos occidentales deberían entrar a analizar.

Otra cosa curiosa es la forma que se tiene en la mayoría de malayos de utilizar el inglés, mezclándolo e incluso generando un nuevo idioma o jerga conocido como ‘manglish’.

Otro tema diverso y que da carácter y personalidad al país es el de las religiones. Tan diversas como las etnias que lo componen. Quizá el Islam es la religión mayoritaria aparte de ser la oficial. Pero se garantiza la libertad de culto, y así se practican otras religiones importantes como el hinduismo, el budismo, muchas religiones chinas y algunas minorías que siguen al catolicismo, aunque hay que señalar que nunca ha tenido una gran importancia dentro de la cultura e historia malayas.

El Islam llegó a Malasia con los comerciantes indios y no de ningún país árabe. Se implantó de forma pacífica a través de los puertos comerciales. Se integraron creencias en lugar de imponerlas o combatirlas. Los chinos suelen utilizar el budismo, el confucianismo y el taoísmo. El budismo lo utilizan para el más allá, el confucionismo se usa más para aspectos políticos y morales de la vida cotidiana y el taoísmo aporta esas creencias animistas que sirven para mantener la armonía con el mundo en el que se vive. El hinduismo llegó al país hace más de 1500 años pero hasta hace relativamente cien años no se volvió a utilizar con fuerza. El hinduismo se centra básicamente en tres prácticas básicas: la puja (adoración), la incineración de los muertos, y las normas y regulaciones del sistema de castas. El animismo no tiene un sistema rígido de principios o creencias codificadas, pero se puede decir que los pueblos animistas perciben los fenómenos naturales como acciones de los diversos espíritus o deidades.

Malaca (Malasia)

Publicado: 29 de enero de 2012 en Rincones del Mundo
Etiquetas:, , ,

La Malaca de hoy ya tiene poco que ver con la Malaca de los libros de historia. Es cierto que muchos edificios quedaron intactos y que su bella arquitectura colonial permanece intacta para goce de los turistas que se agolpan por sus calles céntricas.

La vitalidad de la ciudad es evidente. La influencia china se ve en todos los rincones. La actividad comercial es frenética, no se detiene, desde primeras horas de la mañana hasta bien entrada la noche, los pequeños comercios permanecen abiertos ininterrumpidamente, el tráfico no se detiene, personas que recorren las calles arriba y abajo se mezclan con las oleadas de turistas que recorren todas sus esquinas, atentos para recoger esa foto que permanecerá en el recuerdo.

Eso es Malaca hoy, un paseo ameno, entretenido y alucinante por esas calles que albergaron tanta historia colonial, tanta historia local y tanto y tanto comercio. Sin duda si hubiera que ponerle un adjetivo a esta ciudad sería ‘comercial’. Y se nota esa experiencia porque han sabido adaptarse los lugareños a su nueva industria, la del turismo, y todo hoy, sobre todo la zona céntrica de influencia colonial y china, está enfocado hacia el turista.

Acaso es de todas las ciudades que se visitan en Malasia hasta hoy, la que sabe enfocar mejor su negocio hacia el turismo. Se nota en pequeños detalles pero se nota. Locales enfocados para que la gente entre y deambule por ellos de forma tranquila, sin agobios, tiendas de recuerdos por doquier, tiendas de artesanía local enfocada a la venta para el extranjero, así como sus locales de hostelería más occidentalizados, atrayentes para un público que busca complicidad con sus costumbres.

Existen cafés bien decorados, con flores en la mesa, con carta de tés y de cafés, con atractivas neveras expositoras repletas de dulces de la zona y de otros más clásicos. Existen locales con gastronomía occidental, mezcla y fusión entre la gastronomía china, malaya y europea. Sus habitantes se sienten orgullosos de todo ello y lo transmiten con naturalidad. Aquí el extranjero se siente como en casa puesto que es tratado como si estuviera en ella.

Mi paseo comienza con la visita al centro histórico, en la plaza llamada Town Square. Su principal emblema es la antigua casa roja de la ciudad de la época holandesa (Stadthuys) y junto a ella, en la misma plaza, la fuente que se erigió en honor de la Reina Victoria en 1904. También en la misma plaza está la iglesia de Cristo. Justo en frente está situado el puente sobre el río Malaca que da acceso directo a Chinatown. Sus engalandas calles por el reciente festejo del año nuevo chino no deja de sorprender. Llamativo y ancestral, tradicional y enormemente cargado. Pasear por las calles de este barrio emblemático se debe hacer sin prisas, parando tantas veces como haga falta e imaginando todo lo que se vivió en sus casas, en sus mansiones, en sus templos, en sus casas de opio y en sus pequeños comercios. Muchos edificios han caído en la dejadez, abandonados por circunstancias, pero otros permanecen muy bien conservados y dan una emoción indescriptible por ser parte natural del panorama de la zona.

Es una ciudad que está repleta de templos chinos e hindúes, además de algunas hermosas mezquitas y también posee una gran variedad de museos : desde el del Patrimonio Baba-Nonya, el Marítimo y Naval o el Cultural Cheng Ho.

Sin prisas y con toda la tranquilidad del mundo, no son ni necesarias cuatro horas para poder decir que se ha visitado a conciencia dicho barrio chino, que enlaza con el barrio colonial. La vitalidad no se detiene ni un solo momento y da igual que sean las primeras horas de la mañana o las horas más tardías de la noche para comprobar que los lugareños y los numerosos visitantes siguen disfrutando del revuelo natural que se forma en sus calles.

Malaca (Un poco de historia)

Publicado: 27 de enero de 2012 en Historia
Etiquetas:,

Sólo hace falta ver un mapa de la zona donde se encuentra el estado y la ciudad portuaria de Malaca (Melaka) para darse cuenta de su importancia. En sus orígenes se trataba de una aldea repleta de pescadores nada más que intentaban pasar desapercibidos. Pero en el siglo XIV, el príncipe hindú de Sumatra (Indonesia), Parameswara, desleal al Imperio de Majapahit huyó a Temasek (hoy conocido como Singapur). Allí se dedicó al oficio de la piratería y provocó la ira de los siameses que le atacaron y le obligaron a escapar y refugiarse en Malaca en 1398. Allí fue donde estableció su nuevo cuartel general.

Y bajo su poder Malaca pronto se convirtió en un puerto que se usaba para reabastecer a todos los barcos que surcaban el estratégico estrecho . Ese puerto atrajo a toda clase de comerciantes de toda Asia, pero sobre todo de China y de la India. Los chinos por medio del ‘príncipe eunuco de las tres joyas’ y bajo orden directa del emperador Ming propusieron protección frente a los siameses y así fue como los colonos chinos comenzaron a llegar.

Cuando Parameswara murió en 1414 Malaca era una poderosa nación mercantil y su posición se consolidó con la adopción del islam como religión del estado a mediados del siglo XV. En 1509 arribaron los portugeses en busca de especias y del comercio con China pero los lugareños acabaron atacando a los extranjeros y fue la ocasión que aprovechó Portugal para atacar y tomar la ciudad en 1511, obligando al sultán a escapar y refugiarse en Johore. Fue entonces cuando se construyó la Fortaleza A’Famosa y se quiso instituir el catolicismo. Pero el dominio portugués duró poco en la zona.

La decadencia se apoderó de la zona y más cuando los holandeses provenientes de Indonesia llegaron a sus costas. Malaca fue holandesa durante casi 150 años aunque casi todos sus esfuerzos de inversión de futuro los establecieron en Indonesia. No obstante, los holandeses levantaron magníficos edificios e iglesias y hoy permanece como la cultura europea más establecida culturalmente.

Pero cuando los franceses ocuparon Holanda en 1795 fueron los británicos quienes asumieron la administración de las colonias holandesas. Los británicos comenzaron a derribar la fortaleza y a desplazar a la población holandesa hacia Penang. En 1824 Malaca fue cedida a los británicos a cambio del puerto de Bengkulu en Sumatra. Malaca, Penang y Singapur se convirtieron en el corredor del comercio del estrecho en manos de la corona británica. Pero con esa influencia Malaca dejó de tener tanto protagonismo para dárselo a Singapur.

Todo continuó así a excepción de algunas épocas en las que el caucho fue muy demandado y ya en el siglo XX cuando el turismo volvió a darle una vitalidad que ya no ha abandonado. Su temperatura que oscila entre los 20 y 30 grados y con una humedad que no suele bajar del 80% acompaña a establecer una estabilidad turística a la zona durante todo el año, a pesar de las continuas lluvias, sobre todo entre septiembre y noviembre.

Estado de Malaca (Malasia)

Publicado: 27 de enero de 2012 en Historia
Etiquetas:,

Es uno de los destinos más deseados de toda Malasia. Posee diferentes atractivos que le hacen ser una zona única dentro del panorama malayo. Ambiente multicultural, arquitectura colonial y una gran gastronomía son algunos de los ingredientes que ofrece a sus visitantes. Situado estratégicamente en el estrecho que lleva su nombre, la zona siempre estuvo en continuo conflicto por los intereses que se generaban a su alrededor. Comerciantes chinos, malayos, indonesios y tailandeses siempre estuvieron obligados a compartir aguas y negocios varios.

Sin duda alguna Malaca (Melaka para los malayos) es uno de los mejores lugares que Malasia puede ofrecer. Posee un tesoro histórico, colonial, la capital homónima conserva las tradiciones más auténticas entre sus calles y sus fachadas. Su barrio chino (Chinatown) es por sí solo atrayente para una visita obligada, y aunque en los últimos años se ha visto amenazado por un tráfico constante y un ir y venir de personas, parece que su riqueza cultural e histórica sobrevive por encima de las circunstancias.

La ciudad de Malaca se convirtió en el siglo XV en el mayor puerto comercial del sudeste asiático, eso atrajo a manadas de colonos con hambre de riquezas, conquistadores europeos que buscaban el beneficio a cualquier precio pero que aportaron algo de su cultura, historia y arquitectura. De hecho, lo más atractivo que tiene este estado es que ha sabido aglutinar todas las costumbres, historia  y cultura tanto asiáticas como europeas. Una mezcla perfectamente diseñada de forma natural que ha hecho convertirse en el centro histórico en uno de los más visitados de todo Asia.

Malaca ciudad posee por sí sola una personalidad tan grande que se basta y se sobra para merecer una visita, de todas formas  hay más atractivos y no todo acaba ahí. Muchísimos turistas prefieren aprovechar la visita a este estado para acercarse a Pulau Besar y disfrutar de sus playas de arena blanca, además de poder ver algunas tumbas históricas y recorrer la isla en busca de paz o del frescor de las palmeras o de sus colinas selváticas.

También es posible visitar la localidad de Tanjung Bidra, a unos 30 km al norte de Malaca y famosa por su playa y por sus cabos rocosos, por no olvidar sus arrozales y las distintas granjas agrícolas de su entorno.

Malaca fue la base para la fundación del estado de Malasia, sus habitantes están orgullosos de patrimonio cultural, de sus museos, de sus atractivos centenarios y se refleja en sus rostros. Un estado que domina el negocio del turismo que lo atrae con naturalidad, con una experiencia comercial que les avala durante muchos siglos y que hace que hoy Malaca tenga dos orientaciones: por un lado, la parte histórica, y por otro lado, la parte comercial, moderna y pertrechada por grandes centros comerciales.

De una forma u otra lo que no se puede negar es que la vida, el ambiente y la atmósfera que se respira en sus calles convierten a Malaca en una zona inolvidable para el viajero, venga de donde venga. Tan sólo debe abrir los ojos y el corazón y dejarse invadir por la magia de todo lo que le rodea, sumergirse con su imaginación a esas épocas cuando el opio era el dominador de las noches y cuando el futuro tan sólo era una utopía. En cierta forma uno pasea por sus calles mientras se va adentrando en un melancólico pasado.

Cameron Highlands (Malasia)

Publicado: 26 de enero de 2012 en Rincones del Mundo
Etiquetas:, , ,

Las Cameron Highlands son las montañas más famosas y visitadas de toda Malasia. En sí es una estación de montaña que está situada a unos 60 km de Tapah. Su altitud base es de 1300 metros pero llega alcanzar casi los 2000 metros. Comprende una zona muy amplia, llena de colinas verdes, jungla espesa, bosques frescos y plantaciones de té, todo ello alrededor de la carretera que une las ciudades que comprenden la zona: Tanah Rata, Brinchang y Ringlet. Aunque pertenecen al estado de Pahang todos los visitantes acceden a ellas desde el estado de Perak por ser de mejor acceso.

El nombre le viene en recuerdo de William Cameron, un explorador inglés que trazó el mapa del lugar en 1885. Más tarde se añadieron los cultivadores de té, granjeros chinos y colonos con dinero que buscaban tierras frescas y fértiles y una temperatura más baja que en el resto del país. Y esa es otra de las claves del lugar, puesto que la temperatura media de las Highlands no supera casi nunca los 25 grados y tampoco baja de los 10 grados. Y lo cierto es que después de unos días visitando el país se agradece este clima.

Su terreno es muy fértil y es favorable a las hortalizas y flores. De hecho las flores que se cultivan aquí nutren a todo el país. Otro producto por el que se conoce esta zona son las fresas. Las hay de todos los tipos y son el primer recuerdo que compra cualquier visitante a su llegada además, lógicamente, del .

Es una zona para pasear, para descansar, para deleitarse con las plantaciones, con el panorama. Es un terreno ideal para hacer excursiones a través de la jungla o ascender algunas de sus montañas: Gunung Brinchang (2031 m), Gunung Berembam (1812 m), Gunung Jasar (1670 m) o Gunung Perdah (1576 m). También se pueden visitar templos, jardines de rosas y de fresas, granjas de té, todo ello en una atmósfera que se valora muchísimo por parte de todos los turistas.

Pero, como siempre ocurre, esa tranquilidad de antaño se está viendo empañada por la actividad urbanística y la construcción en los últimos años de enormes bloques de apartamentos  que han alterado de forma espeluznante el panorama visual de la zona. Se han producido muchos daños medioambientales, se han producido erosiones, se han secado arroyos y se han sufrido desprendimientos e inundaciones debido a todo ello.

Me decido por usar una de las rutas marcadas para caminar y ascender entre la jungla a una de las cimas próximas. La ruta la comienzo en Tanah Rata a eso de las diez de la mañana y aunque el termómetro marca 25 grados hay una ligera brisa y se siente fresquito a pesar de todo. La incursión por bosques, maleza y jungla hace que no se sienta tanto el sol aunque la humedad se va notando a medida que se va ascendiendo. La primera fase se alarga unos 2,5 km y es una caminata entretenida, con los sonidos de los pájaros y de las aguas de las cascadas próximas. No es agotadora puesto que combina el falso llano con zonas más escarpadas. Tras casi una hora se accede a un cruce donde hay dos posibilidades: o bien seguir ascendiendo hasta la cumbre Berembam, o bien elegir  la otra posibilidad y descender por el camino que va a dar a Brinchang.

Según la guía de viaje me informo de que a partir de ahora el camino se vuelve más duro y la hora y media que queda puede hacerse interminable. Me decido a continuar. Y la verdad es que la guía no mentía. El acceso cada vez se hace más escarpado, más pendiente y de más difícil acceso. Creo leer que son otros 2,2 km hasta la cima pero el rimo que se maneja es muy lento y tienes que ir descansando cada dos por tres. Además el terreno no te permite sentarte y tienes que ir descansando de pie. Sin embargo, la sensación es fantástica, todavía no he encontrado a ningún caminante en mi ruta y la soledad te envuelve como si formaras parte de la misma naturaleza. Y a pesar de que el sudor y el cansancio parece que no te dejen gozar del entorno el cuerpo se transforma para incorporarse a la escena en una maravillosa mañana.

La cima es un poco decepcionante porque la maleza y la cantidad de árboles que hay no te dejan ver con nitidez todo lo que te rodea. Para el descenso opto por una ruta que me llevará hasta las Cascadas Robinson. Aquí ya encuentro a varios excursionistas ascendiendo por la otra cara. Me avisan de que ese recorrido es largo y estrecho, y es que la parte dura comienza ahora. Descender se hace complicado, es un terreno muy escarpado, angosto, resbaladizo y de difícil movilidad, lo más sencillo es ir agarrándose a troncos y ramas que aparecen por cualquier sitio. Otros casi 4 km y casi dos horas de descenso que se convierten en agotadoras. Pero de nuevo  la sensación de caminar entre medio de la jungla, de vislumbrar los rayos de sol entre las cimas de los pinos y respirar un aire muy puro ya merece ese paseo.

La ruta termina prácticamente tras cruzar las cascadas que no seducen para nada pero que ayudan a refrescarte tras la caminata y a limpiarte de todo el barro que se te ha adherido durante la bajada. En algunos momentos las botas quedaban completamente hundidas en el fango y las manos ya aparecen manchadas de todo tipo de residuo natural.

Otra caminata me lleva de nuevo hacia Tanah Rata, en total casi 10 km de ruta y unas cuatro horas para acabar por contemplar desde la base todo el maravilloso panorama. El sol ha bajado un poco y la temperatura también, el viento que sopla se agradece para sentarse en un banco céntrico y disfrutar del bullicio del pueblo. La vida continúa al otro lado del bosque.