Diario de pensamientos: ¿Nos fiamos de nuestras sensaciones?

Publicado: 11 de agosto de 2013 en Diario de pensamientos
Etiquetas:, ,

Cómo los líderes debemos fiarnos de la intuición

“Escucha más a tu intuición que a tu razón.

Las palabras forjan la realidad pero no la son”

(Alejandro Jodorowsky)

***

La palabra intuición proviene del latín y viene a significar ‘mirar hacia dentro’ o ‘contemplar’. Y la intuición es un concepto de la Teoría del Conocimiento, una rama filosófica que estudia la naturaleza, el origen y el alcance del mismo conocimiento. Se refiere al conocimiento general. La intuición describe el conocimiento que es directo o inmediato, sin la intervención de la deducción y/o del razonamiento, pudiendo considerarse como evidente.

Se parte de la base de que la misma percepción que podemos tener ante determinados acontecimientos ofrece un conocimiento intuitivo de la realidad. Según algunas teorías psicológicas, la intuición sería el conocimiento que no sigue un camino racional para su construcción y formulación, y que por tanto no puede explicarse convenientemente. Cualquier individuo puede llegar a una conclusión mediante sus propias experiencias y no saber razonarla o explicarla. Las intuiciones son emociones generadas por nuestro cerebro, debido a un estado de ánimo o a la percepción que se tiene en ese momento de la circunstancia, debido principalmente a lo que hemos vivido anteriormente.

Cuando advertimos ciertas sensaciones las representamos en el cerebro como pensamientos un tanto abstractos que están totalmente relacionados por nuestra ideología y nuestro carácter, además de nuestra cultura y nuestras costumbres. Tenemos presentimientos,  y a veces nos dejamos llevar por ellos. Pero esa apuesta requiere valor y confianza ciega en uno mismo, pues apostamos por nuestra percepción momentánea, y lógicamente puede ser errónea. No nos damos cuenta de la cantidad de percepciones, de sensaciones y de emociones que nuestro cerebro puede llegar a albergar. Ya sean olores, aromas, sabores, sonidos, voces, en general construcciones mentales que son creadas automáticamente por nuestra mente pero que no existen como tales en él. Es nuestro cerebro el que va creando la percepción del mundo que nos rodea, por eso a veces cada uno lo percibe de forma diferente o se percata de detalles distintos. También entonces las percepciones de cada uno variarán. Y también las sensaciones.

“Todo nuestro conocimiento nos viene de las sensaciones”

(Leonardo Da Vinci)

***

Estamos totalmente expuestos a la gran difusión de información proveniente de cualquier elemento que nos rodea. Acaso toda esa información, en muchas ocasiones, se hace enorme y difícil de clasificar. Debemos poner orden y filtrarla de forma correcta para no caer en la confusión. Hay cosas que son muy relativas, que pueden existir, y que de hecho creemos que existen, como los colores, los olores o el mismo tiempo, pero es nuestro propio cerebro quien actúa para favorecernos esa percepción. Cuando hablamos de un ‘mundo de sensaciones’ no sabemos explicarlo muy bien. Nos dejamos seducir por esa forma de expresar lo que no podemos explicar. Las sensaciones pueden ser muy atractivas, las podemos hacer muy atractivas. Y muchas veces depende exclusivamente de nosotros que esas sensaciones sean realmente atrayentes. Quizá somos nosotros mismos los que queremos creer que así son. Y gracias a esas sensaciones creamos nuestras expectativas o ilusiones.

images (2)

“La vida es una serie de sensaciones relacionadas

a los diferentes estados de conciencia”

(Remy De Gourmont)

***

Si verdaderamente estamos rodeados de un mar de sensaciones quizá deberíamos sumergirnos en él. Darnos un baño de sensaciones estupendas que nos provoquen situaciones o emociones jamás vividas. Pero, curiosamente, lo que parece tan llamativo e interesante no parece ser que sea de nuestro agrado. Porque no somos en general grandes amantes de entregarnos a esas sensaciones. Las tenemos, las fabricamos, pero desconfiamos de ellas. ¿Por qué no nos fiamos tanto de nuestras propias sensaciones? Seguramente porque nos vemos tan abocados a tomar decisiones continuamente que tememos equivocarnos, sin darnos cuenta de que las decisiones seguirán siendo tomadas de una manera u otra. Y la posibilidad de equivocarse siempre estará ahí. Y la tememos. Tomar decisiones según nuestras sensaciones puede llevarnos al error, pero siempre serán nuestras sensaciones. Si no podemos ser capaces de seguir de vez en cuando a nuestras sensaciones, ¿a qué seremos capaces de seguir?

comentarios
  1. essostre dice:

    Mi opinión: Nos creemos lo que pensamos, sin darnos cuenta de que sea algo aprendido o original, el pensamiento, la idea, es siempre ficción. Las ideas son herramientas. Hay que saber usarlas y desecharlas. Creerse una idea es tan estúpido como intentar usar un destornillador para todo. Para clavar un clavo no sirve…

    Una idea es la forma que tiene nuestra mente de manejar la inasible realidad, incluyendo la idea que tenemos de nosotros mismos y de la vida. Nunca caigáis en el error de tomar una idea por real, nunca lo es. Una idea es como una fotografía: no da necesariamente una descripción fiel de la realidad y hay que aprender a leerla.

    Todo pensamiento es ficción. Pero ser creativo supone trabajo y replantearse las cosas nos descoloca.

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s