John Locke

Publicado: 1 de febrero de 2013 en Literatura
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“La esperanza de una felicidad eterna e incomprensible en otro mundo,

es cosa que también lleva consigo el placer constante”

***

Se dijo una vez que tanto la política como la filosofía son actividades de las que muchos reniegan y dicen ser contrarios, sin darse cuenta de que hacen política y filosofan a diario. La filosofía es tan necesaria en el hombre como la política. Nació como parte del hombre a la hora de abordar todos los problemas que se le iban mostrando durante el transcurso de su vida. Unos meditan más que otros, de eso no cabe duda, pero si se desea apartarse un poco del misticismo, de las mitologías y de las religiones, uno debe adentrarse sin miedo al terreno filosófico. Argumentar bien o mal lo que se medita es cuestión personal de cada uno, y depende de la capacidad de uno mismo y de su experiencia. Pero no cabe duda de que el ser humano está continuamente pensando, preguntando, dudando y especulando. La importancia que se le quiera dar a esos pensamientos también forma parte del gusto de cada uno.

***

“Los hombres olvidan siempre

que la felicidad humana

es una disposición de la mente

y no una condición de las circunstancias”

***

Nos preguntamos por la existencia, por el conocimiento, por la verdad, por la moral, por la mente, por la belleza y por la felicidad. La influencia de la filosofía en nuestras vidas es un hecho. Una de las teorías filosóficas que más enfatizó el papel de la experiencia y del conocimiento fue el empirismo. Para el empirismo más extremo, la experiencia es la base de todo conocimiento. El mismo término ‘empirismo‘ viene del griego y la traducción al latín es ‘experientia’. El empirismo surgió en la Edad Moderna como conclusión a una tendencia filosófica que tuvo su centro de desarrollo en el Reino Unido. Estaba en contraposición al conocido como ‘racionalismo’, y que era más característico de la filosofía continental.

En la Antigüedad se distinguía claramente entre el conocimiento conseguido por la experiencia y su resultado, que era la técnica y el trabajo productivo. Había una ciencia o teoría y una práctica. Se creía que el saber era independiente de la experiencia y que eso precisamente constituía lo que se conocía como sabiduría. Para el sabio, la máxima expresión del conocimiento de la verdad, la ciencia y la cercanía a la felicidad constituían el ideal de vida. Pero para esa separación se necesitaba una tradición gobernante y una clase dominante. Y ya en la Grecia clásica apareció la doble actitud de pensamiento entre el racionalismo y el empirismo. Los primeros filósofos que mantuvieron su discurso empirista fueron los sofistas. El término ‘sofista’ provenía de sabiduría, todo aquel que en Grecia tenía como oficio o profesión enseñar sabiduría. Se preocuparon por el hombre en sí y su sociedad. El valor de la verdad quedaba restringido al valor de la experiencia personal y al ejercicio del poder. Una parte importante era la retórica en el dominio del lenguaje como instrumento para conseguir el poder.

“Ningún conocimiento humano puede ir más allá de su experiencia”

***

Apareció lo que se conoció como ‘empirismo inglés’, en oposición al ‘racionalismo continental’ que habían propuesto nombres como Descartes, Spinoza o Leibniz. Y dentro de ese movimiento británico aparecieron nombres como Hume, Bacon o Locke. John Locke nació en Wrington (Inglaterra) en 1632 y murió en 1704. Estudió en Oxford y se dedicó a varias actividades, como a la diplomacia, la teología, la economía y también trabajó como profesor de griego y de retórica. Fue uno de los nombres principales dentro del pensamiento político liberal. Pero su especialidad, curiosamente, fue la medicina. Como médico personal del conde de Shaftesbury, quien era el líder del partido Whig, adversario confeso del absolutismo monárquico en la Inglaterra de Carlos II y de Jacobo II, se alineó con esas ideas y fue perseguido, teniendo que refugiarse en Holanda. Regresó a su país tras el triunfo de la Revolución Gloriosa de 1688.

Está considerado uno de los grandes ideólogos y pensadores de las élites protestantes. Sus teorías y pensamientos han ejercido una influencia decisiva sobre la misma constitución política de Gran Bretaña incluso hasta en la actualidad. Fue defensor de la tolerancia religiosa pero su liberalismo fue interesado y parcial, excluyendo el derecho a la tolerancia a los ateos y a los católicos. Pasa por ser reconocido como el más importante de los pensadores empiristas. Escribió su ‘Ensayo sobre el entendimiento humano’ en 1689 en contraposición al pensamiento racionalista continental de Descartes. Esta obra es la más conocida del pensador y se dividía en cuatro libros: ‘De las nociones innatas’, ‘De las ideas’, ‘De las palabras’ y ‘Del conocimiento’. En este libro se adentraba en la descripción del conocimiento, señalando la división de las ciencias y de los campos del saber, plasmando una imagen de la naturaleza de la razón humana.

Rechazaba las ideas innatas y afirmaba rotundamente que, antes de la experiencia, el entendimiento se encuentra vacío como una hoja en blanco. Las cualidades sensibles de los objetos son trasmitidas a la mente mediante los sentidos. Su teoría partía de la base de que el único conocimiento que los humanos pueden poseer es el conocimiento a posteriori, basado en la experiencia. Hay dos fuentes de nuestras ideas: la sensación (los sentidos) y la reflexión (pensamientos y memoria). Y dentro de ambas fuentes existen las ideas simples y las complejas. Las ideas simples son creadas de forma pasiva por la misma mente y se obtienen mediante la sensación. Las ideas complejas se realizan tras la combinación, la comparación y la abstracción de todas las ideas simples. Sería la denominada asociación de ideas. También escribió ‘Ensayos sobre el gobierno civil’ (1662), ‘Ensayos sobre la ley de la naturaleza’ (1964) y ‘Ensayo sobre la tolerancia’ (1667), entre otros muchos.

“La noción que a través de los sentidos

adquirimos de las cosas exteriores,

aunque no sea tan cierta como nuestro conocimiento intuitivo,

merece el nombre de conocimiento”

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