Jack Kerouac

Publicado: 19 de enero de 2013 en Literatura
Etiquetas:, ,

lg_5010651_jack_kerouac_iii1

***

“Porque la única gente que me interesa es la que está loca,

la gente que está loca por vivir,

loca por hablar,

loca por salvarse,

con ganas de todo al mismo tiempo,

la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes,

sino que arde,

arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas

y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un ¡Ahhh!”

***

Jean Louis Kerouac, más conocido como Jack Kerouac, nació en Massachusetts (EEUU) en marzo de 1922. Uno de los componentes y creadores de la ‘Generacion Beat’. Escritor, novelista y poeta que, intentó a su manera, crear su propio mundo de vivencias y de aventuras. Con su estilo personal se ganó el seguimiento y la fidelidad de muchos jóvenes de su época y de generaciones posteriores. Supo conectar con el deseo de una generación que necesitaba pausas y comportamientos diferentes y con su literatura aproximó a ello a millones de personas que buscaban nuevos objetivos de vida, más allá del consumismo y del sistema de mercado impuesto.

Considerado como uno de los autores norteamericanos más importantes del siglo XX. Destacó por su forma de escribir, a la que denominó él mismo ‘prosa espontánea‘, y que fue núcleo de inspiración para artistas y escritores. Acaso su propia dificultad para encontrarse dentro de la sociedad que le tocó vivir hizo que la escritura le ayudara a realizar sus propios proyectos de vida. Nunca encontró su lugar en el mundo, como él mismo reconoció. Sus objetivos eran sencillos pero muy claros: rechazaba absolutamente los valores tradicionales establecidos por una sociedad muy hipócrita y conservadora; pero sobre todo anhelaba encontrar respuestas a todas esas preguntas que tantos nos hacemos a diario, la búsqueda incesante de uno mismo. Y lo hizo a su manera. Buscó su propia existencia a partir de una frase, de un capítulo, de un libro y/o de un viaje.

“Tomo las cosas con calma,  porque si las comienzo a tomar seriamente, llegan a su fin”

***

Para encontrar respuestas se podía ayudar con lo que fuera necesario. Ya fueran amigos para compartir, coches para conducir, drogas para abstraerse, alcohol para caer en la fragancia extrema de lo intocable, una voluntad firme en desatarse de lo que aprisiona de una forma natural y humana. Se definió como un ‘jazz poet’, remarcaba el amor y el sexo como sensaciones máximas del género humano. Sus escritos fueron un cántico a la espontaneidad de la juventud. Ante todo había que vivir. Descubrir y sentir. Ir contracorriente para cambiar algo, lo que fuera, o nada, pero por lo menos intentarlo. Inspiración para movimientos culturales y sociales, sobre todo en el año 1968, cuando la generación beat vio como todos sus principales argumentos estallaban en la sociedad reinante. Un NO claro a la guerra, un SI enorme a la naturalidad, a la forma de vida más sencilla y auténtica. Una combinación perfecta de naturaleza y humanidad. Algo más que el simple materialismo, convencionalismo y tradición. Fue un oasis de perfecto estilo en busca del espacio para sentirse libre, el descubrimiento de un nuevo mundo, nuestro propio mundo.

“Súbitamente comprendí que todas las cosas sólo van y vienen

incluido cualquier sentimiento de tristeza

también se irá…

triste hoy alegre mañana,

sobrio hoy borracho mañana…

¿Por qué inquietarse tanto?

***

El origen de su nombre le venía de una familia de procedencia franco-canadiense. Y hasta que tuvo seis años su único idioma fue el francés. Más adelante aprenderá en el colegio el inglés como segunda lengua. Pero de pequeño tuvo que vivir la experiencia de la muerte de su hermano mayor, que sólo tenía nueve años. Una herida que nunca cicatrizará, tal y como describió. Destacó jugando en el fútbol americano pero acabó alistándose en la marina mercante. Y con 17 años comenzó a escribir, gracias a sus claras influencias, como Hemingway, Wolfe o London. Henry Miller sería su ídolo y maestro.

“Todos los seres humanos son también seres de ensueños.

El soñar une a toda la humanidad”

***

Escribir se convirtió casi en una obsesión, sobre todo cuando estaba en tierra. Era su pasatiempo preferido. Se trasladó a vivir a Nueva York, donde conocería a todos los genios de su generación. Y también beber. Con la bebida como compañera administró sus mejores momentos llenando páginas de una literatura con sello personal. Su famoso ‘kickwriting‘, un estilo personal indudable, no llegó al principio, fue el resultado de un camino de búsqueda personal en todos los sentidos, y también acabó siendo su distinción. Amaba la espontaneidad en todos los sentidos. Y la poesía era su amante de por vida. Gracias a ella descubrió el placer de leer y de escribir. Abogaba por defender cada párrafo de un texto, administrándolo como si fuera un pequeño poema dentro de otro poema. Y buscando la perfección de la sonoridad en cada estrofa consiguió darle sentido a todos sus pensamientos. Se ayudó de la literatura oriental. De la filosofía zen. Compaginó lo que más le gustaba de otras filosofías de vida para hacerlas encajar en la suya propia. De hecho, su atracción personal por toda la literatura asiática hizo que se pusiera de moda en Occidente y que se consumiera en masa. En cierto sentido, la puso de moda.

Jack-Kerouac-On-The-Road

Entre los años 1948 y 1949  se dedicó a proyectar la que sería su mayor obra. Pudo terminarla por fin en 1951 y se publicó por primera vez en 1957. ‘On the road’ (‘En el camino’) fue una novela un poco biográfica, escrita en fragmentos de monólogo y basada en los viajes que hizo con sus amigos entre EEUU y México durante los años que escribió la novela. Una balada a la mítica ‘Ruta 66’ que cruza el país de este a oeste de los EEUU. Una obra que lideró a la generación beat y que se inspiró en todos los pensamientos que Kerouac albergaba. El uso de drogas y alcohol, el jazz y la poesía, la filosofía oriental y la búsqueda del romanticismo y de la parte bohemia de la vida. Un canto a la naturalidad más fraternal. Un abrir de puertas hacia la nada y hacia el todo, en busca de lo real y de lo efímero. Hoy en día siguen publicándose más de cien mil copias anuales. Está considerada como una de las cien mejores novelas en idioma inglés.

On The Road Original Scroll Manuscript Edition Jack Kerouac

La historia de esta novela es curiosa, porque fue escrita en tan sólo tres semanas, en el apartamento que el escritor compartía con su segunda esposa en Manhattan. Mecanografiada sin márgenes ni párrafos separados en un solo rollo de papel al que él mismo bautizó como ‘el rollo’. Y a pesar de los rumores, parece que sólo utilizó café durante todo ese tiempo para poder terminarla. Con el tiempo se supo que comenzó a escribirla en francés, un idioma que comenzó a utilizar cuando inició su aventura literaria.

Kerouac_Map

***

(Mapa de los viajes que relata en ‘El Camino’)

***

Con 47 años murió de un derrame interno producido por una cirrosis. No obstante, nos dejó un legado de obras que siguen vivas. En 1958 publicó ‘Los subterráneos’. Una gran obra también a medio camino biográfica, con su estilo personal y con grandes esencias jazzísticas. Explotó su lado de la improvisación, de manera flexible y exacta. Una novela dedicada a la ciudad de San Francisco, un relato de varios días deambulando por esa ciudad entre alcohol, drogas y jazz. Una desesperación absoluta que se hace realidad e ilusión descabellada.

También en ese año se publicó ‘Los vagabundos del Dharma’, otra obra capital del beat. Un descubrimiento de lo budista, donde la primera ley es clara y contundente: ‘la vida es sufrimiento’. Narraba aquí sus años más frustrantes y donde se sintió en parte como un fracasado por no encontrar un editor para sus escritos. También ambientada en California. En 1962 apareció ‘Big sur’. La búsqueda de la realidad de su vida le llevó a narrar una historia que giraba en torno a una cabaña en medio de las montañas para escapar de la vorágine social y personal. Por esa época su fama ya le había hecho un grande y seguido por miles de fans que estaban ansiosos por conocer su última locura. Cualquier cosa que hiciera llenaba cientos de páginas de diarios. Quizá no fue lo que él buscaba pero se lo encontró. Su vida fue como sus novelas, un viaje incesante e intrépido, navegando hacia la realidad, escapando del delirio de lo impuesto y buscando respuestas a todas sus dudas. Un icono literario para muchas generaciones que se convirtió en emblema de un movimiento social.

kerouaccor460

comentarios
  1. Zarem dice:

    Me ha encantado el primer poema..
    A mi también me gusta la gente loca.
    Gracias por traerla a tu casa.

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s