La risa

Publicado: 27 de septiembre de 2012 en Artículos
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“La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano”

(Víctor Hugo)

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Todos buscamos de una manera o de otra reír, aunque sea brevemente. Reír es la gran búsqueda del ser humano para poder sentirse mejor. Dicen que la risa es una de las mejores medicinas y que el buen humor puede sanar. Quizá no sane del todo pero seguramente no empeorará el estado en el que nos encontremos. Pero nos cuesta reír. Sobre todo reír con ganas. Y no es lo mismo reír que sonreír. Porque muchas veces las sonrisas son postizas y no sirven para el verdadero resultado que se busca encontrar. La sonrisa debe ser natural así como lo es la risa. La risa además es contagiosa y, como bien decía Víctor Hugo, puede llegar a ahuyentar las tristezas que nos delatan. Somos acaso conscientes de la cantidad de veces que nos llegamos a reír. Pocas.

La risa debería ser nuestra compañera más habitual pero suele aparecer en contadas ocasiones. Nuestro organismo la produce de forma biológica como respuesta a determinados estímulos. La sonrisa es una forma suave de la risa. La risa no existiría si no existiera anteriormente la sonrisa. Van de la mano. Pero a veces la sonrisa se queda ahí, solitaria y no llega a alcanzar la risa. Robert Provine, neurobiólogo, ha llegado a la conclusión de que la risa es un balbuceo lúdico, instintivo, contagioso, estereotipado y de control subconsciente, o involuntario que raramente se produce en soledad. Parece ser que la risa es una herencia innata de los primates que el hombre ha utilizado para relacionarse y que está íntimamente ligada al lenguaje.

Es cierto que la risa es universal en la raza humana, y que no conoce de idiomas, así como las lágrimas. Y también es cierto que es muy sano reírse, aunque sea de uno mismo. Y bastante inteligente. Porque ya lo advertía Og Mandino: ‘Me reiré de mí mismo, porque el hombre es lo más cómico cuando se toma demasiado en serio’. Pero hay voces que contradicen las teorías anteriores, afirmando que la risa es una reminiscencia o sinónimo del grito del triunfo del luchador tras ganar a su adversario. Una afirmación de Charles Gruner que asegura que en todas las manifestaciones de humor existe un gesto de agresión. Es como decir que te ríes por lo que has conseguido, un triunfo. Aunque esto puede ser una verdad a medias, puesto que muchas veces te ríes a gusto sin necesidad de haber conseguido nada en absoluto.

“¡Animo!, ¡qué importa!, ¡cuántas cosas son posibles aún!

Aprended a reíros de vosotros mismos como hay que reír”

(Friedrich Nietzsche) 

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También es cierto que la risa es una reacción, quizá cuando un peligro o una preocupación ha pasado. Es una forma de sentirse liberados. Una exaltación de la normalidad o del bienestar. La sociedad entiende la risa como una reacción a una situación determinada, relacionada generalmente con humor, con diversión, con alegría y felicidad. También hay risas figuradas, también. Y falsas. Y si muchos médicos aconsejan que es buena para la salud es porque afirman que libera endorfinas. La risa varía en su duración, en su tono y en sus características. Algunas son insoportables. Otras son inolvidables. Pero su efecto de contagio es indudable. Y el efecto de la risa provoca sentimientos positivos.

Si todo esto lo sabemos y además somos conscientes de ello porqué no lo practicamos más, esa sería la pregunta del millón de dólares. Quizá porque no depende de nosotros. No es cuestión de apretar un botón mental y comenzar a reír. La risa es provocada y no inspirada. La risa surge naturalmente. Y la conclusión es que si no reímos lo suficiente es debido a las circunstancias. Y realmente la vida no nos ofrece una multitud de circunstancias para reír. Son momentos determinados y que aprovechamos, algunos más que otros, pero siguen siendo limitados.

Reír más o menos a menudo no depende tanto de nosotros. No somos máquinas que podamos accionarnos en un momento determinado y reír al instante. Si nada nos provoca esa reacción somos incapaces de emitirla. La risa se convierte en un mecanismo de autodefensa muy necesario que muchos utilizan quizá demasiado a menudo. La exageración de la risa provoca sorpresa y no contagia. Y si la provoca es por demérito del que ríe. La provocación de la risa debería ser muy valorada, puesto que no es fácil hacernos reír. Vivimos en un mundo de males, dolor, pesadillas, angustias, problemas y demasiados inconvenientes. Todos los pensamientos se entremezclan en nuestra mente como si fuera un centrifugado y no tenemos tiempo material de ordenar todo ello en las casillas correspondientes. Nos falta imaginación, nos sobran ganas de reír. Nos falta ilusión y nos sobran ganas de gozar. No sentimos lo que deseamos sino lo que la mente nos dicta. Nos debemos a la mente y debemos alimentarla de la mejor manera posible para que la risa sea frecuente y nos haga contagiar a todo aquel que nos rodea. Debemos magnificar los resortes de la felicidad, al menos intentarlo, para provocar risas, para provocar alegrías. Es duro y es difícil. Muy complicado viendo la situación que nos rodea cada día, pero depende de nosotros reafirmarnos en aquello que nos hace sentirnos bien, en aquello que de alguna manera nos hacen sentir únicos. Y vivos.

“La risa no es un mal comienzo para la amistad.

Y está lejos de ser un mal final”

(Oscar Wilde)

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comentarios
  1. Después de haber corrido como desaforada persiguiendo al chiguagua que corría como lince, y yo buscando atajos para agarrarlo, luego presenciar cuando la rueda delantera de aquella camioneta lo partió en dos, y la mitad superior de su cuerpo, intentaba seguir corriendo…luego cuando vi la rueda trasera directo a su cabeza … aparté la mirada, y me causó sin querer “un verdadero ataque de risa” No piensen que soy cruel .. es una manera de liberar las endorfinas acumuladas por la tensión causada por aquella situación.
    Rio cuando alguien se cae, cuando hay una situación de estrés … cuando día y noche habían ráfagas de disparos, y tener que andar en rodillas y manos, ver la fila de mi mamá y mis hermanos, observar los traseros era inevitable, y venía el ataque de risa! no puedo evitarlo, y no me arrepiento!
    Excelente tema, saludos

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  2. Nick dice:

    Estupendo post Vicente.

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  3. Nick dice:

    Una sonrisa afirma nuestra conciencia y determinación de vivir en paz y alegría.El origen de una sonrisa es una mente despierta. Sonreír te ayuda a afrontar el día con amabilidad y sabiduría. Cuando veo a alguien que sonríe noto en seguida que él o ella saben vivir.
    Thich Nhat Hank

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