Diario de pensamientos : Desempleo

Publicado: 23 de agosto de 2012 en Diario de pensamientos
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“Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”
(Confucio)
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En sociología se sostiene que la división de trabajo lleva a la evolución social. La misma naturaleza colectiva del trabajo humano y el sistema de relaciones sociales que lo conforma, hace del trabajo un centro de atención constante para la sociología. De hecho, el conflicto social derivado de las relaciones laborales es una de las cuestiones más estudiadas en esa rama. Si analizamos el comportamiento humano desde el inicio, nos damos cuenta de que el trabajo, durante la mayor parte de la historia de la civilización era considerado una actividad despreciable. Siempre se consideró por parte de todos los dogmas religiosos de algo costoso para el hombre. Según los griegos, sólo el ocio recreativo era digno del hombre libre. La esclavitud estaba vista como la forma predominante de trabajo, que nadie quería hacer.

Con la revolución industrial, se vincula el trabajo con la democracia y el sindicalismo, pasando a ser la esclavitud un trabajo asalariado. Y a partir de ahí, se valora de forma diferente, se dignifica y se le menciona como algo positivo por primera vez. La ciencia sociológica, como la ciencia política aparecieron de forma tardía bien avanzado el siglo XX, pero no por eso muchos sociólogos profundizaron mucho sobre este terreno. Figuras de la altura de Weber o Durkheim descubrieron nuevas formas de concebir el asunto. Al trabajo le surgieron distintos campos de análisis, como la división del mismo, la clase social, el conflicto o el poder. El trabajo siempre estaba detrás de todos estos estudios. La población activa, el demandante de trabajo, el ofertante de trabajo. Junto con la economía, ya fuera micro o macro, el trabajo estaba presente.

“Cuando el trabajo es un placer la vida es bella.
Pero cuando nos es impuesto la vida es una esclavitud”
(Máximo Gorki) 
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Cuando hablamos de desempleo, desocupación o paro, dentro del mercado de trabajo, hacemos referencia a la situación del trabajador que carece de empleo, y lógicamente, de salario. Gente preparada y capacitada para trabajar pero que carece de un puesto de trabajo. El concepto de trabajo ha ido evolucionando hasta convertirse en algo totalmente prioritario para el 95% de la población mundial. Con ese puesto de trabajo se consigue el salario que permite cumplir con los mínimos establecidos para poder vivir. Y sin esos mínimos es imposible poder subsistir. En muchas constituciones de muchos países del mundo está considerado como un derecho, aunque luego no se cumpla y no ocurra nada por ello.

Se puede hablar de que el trabajo dignifica al hombre, que le honra, que le hace sentirse útil. Podemos repetir la frase que encabeza este post y que pronunció Confucio en momentos muy diferentes, y elegir un trabajo que nos guste para que no tengamos que trabajar ni un día de nuestra vida, pero hablar es fácil cuando la realidad es otra. Trabajar se ha convertido en un privilegio y conseguir el dinero mínimo para poder cumplir todas los gastos necesarios para afrontar las necesidades básicas supone el principal problema de la mayoría de la gente en todo el mundo, porque el problema, como todas las cosas, ya es global. No se trata de elegir el trabajo que a uno le gusta, se trata de conseguir un trabajo. Y a partir de ahí ver las posibilidades de futuro.

En la Edad Media, por ejemplo, el problema del desempleo como se entiende hoy en día no existía como tal, había gente sin trabajar. Pero es curioso que a todo aquel que no trabajaba se le consideraba holgazán o vago. Hasta el siglo XIX en Inglaterra estaba considerado el desempleado como inadaptado y trotamundos que dormía a la intemperie y deambulaba por la calle por la noche. Quizá cuando se ve y se descubre al desempleo como un fenómeno a considerar fue a finales del XIX y a principios del XX. Se formaron incluso comisiones gubernamentales para estudiarlo y resolverlo.  Ahí ya estaba considerado el desempleo como una epidemia. A principios de los años 20 todo el mundo occidental experimentó una recesión tras otra y culminó en la Gran Depresión desde 1929. Tras la Segunda Guerra Mundial se experimentó el efecto contrario y se generó un auge económico que disminuyó el desempleo. Quizá cuando comienza la década de los 70 con la crisis del petróleo se comenzó a generar el fenómeno de los despidos. A partir de ahí el efecto del desempleo no se ha detenido y ha ido en aumento convirtiéndose en un auténtico problema mundial.

Hoy se calcula que hay 48 millones de personas desempleadas en países de la OCDE (34 países). Pero lo más preocupante es que de esos 48 millones muchos llevan más de dos años sin empleo, que se calcula en casi 8 millones. Y no parece que el tema vaya a cambiar. El problema radica principalmente en los jóvenes y los menos cualificados. Pero no importan si los jóvenes están convenientemente preparados o no, puesto que caen en las redes del desempleo de la misma forma y con pocas opciones de mejora. Los sistemas de mercado actuales necesitan del pleno empleo, es una herramienta necesaria para el consumo, sin el cual la rueda no gira. No hace falta ser economista ni gurú del momento para darse cuenta de ello. NO se trata de estimular la inversión si no hay nadie que pueda comprar lo que se va a fabricar. Para los empresarios la razón es el coste de los salarios. Para los trabajadores, la ambición desmedida de los mercados y las grandes empresas, que parecen estar regidas o dirigidas por entes no humanos que sólo están creados para generar más beneficios.

Lo peor del asunto es que no hay perspectivas optimistas al respecto. Y es cuando aparece la pregunta inevitable: ¿No hay ideas? ¿O realmente se quiere generar este fenómeno por parte de gobiernos, organismos, mercados y multinacionales? Para solucionar un problema primero hay que tener conciencia de que se tiene tal problema, para luego tomar cartas en el asunto e intentar solucionarlo, pero hace falta querer solucionarlo. Y todo lo que va sucediendo a diestro y siniestro demuestra que o no se tienen las capacidades necesarias o realmente no se desea cambiar la tendencia. Cada uno puede extraer sus propias conjeturas pero la realidad sobresale por encima de todo. El reto ante el que se encuentran los políticos de todos los países OCDE es demoledor. Quizá ni ellos se den cuenta de tal reto. Porque quizá para ellos no representan ningún reto, tan sólo un problema coyuntural que les ha tocado vivir en su época y que esperan que pase pronto por medio de los cambios cíclicos.

El problema para la población mundial sigue siendo que está gobernada por un grupo muy poco capacitado, muy dependiente del mercado o de los mercados que les dictan los pasos a seguir, muy poco dados a plantar cara al capital y a las  grandes empresas y que sólo piensan en prepararse una buena carrera para ellos y sus avenidos. Se acabó el compromiso del trabajador con la empresa, puesto que la empresa no tiene ningún compromiso con el trabajador. Se acabó esa unión en pos de un objetivo concreto. Se acabó lo de pensar que uno puede pertenecer a una empresa concreta, tan sólo se sobrevive durante un tiempo en esa ella para luego cambiar. La inestabilidad aumenta y la crisis no deja de avanzar. Se deben cambiar las reglas del juego, donde siempre ganan los mismos. Se deben girar las tornas para que todo cambie, y no para que todo siga igual o peor. El fenómeno del desempleo va en aumento y ya es imparable. Nadie tiene la varita mágica para hacer cambiar de raíz el problema, y todos aquellos que podrían hacer algo, siguen sentados, contemplando el panorama desde su balcón, esperando que algo cambie, esperando no saben qué.

“Dichoso el que gusta las dulzuras del trabajo sin ser su esclavo”

(Benito Pérez Galdós)

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comentarios
  1. Javier dice:

    Yo entiendo todo esto de los gobiernos, malas gestiones, crisis del petroleo en fin llamalo x, pero para mi la gran causa del desempleo es otra y se llama “Maquinas” o mas concretamente ordenadores, estamos creando una sociedad tan tremendamente “Automatizada” en la cual vivimos en un perpetuo Self Service, que que esperamos, ahora tu te sacas tu billete de avion en el internet, te cobras tu solito en el supermercado, te echas gasolina tu, en una palabra hemos borrado de golpe y porrazo millones de trabajos del mercado que antes existian, alguien me dira, ah es que tambien hay que construir esos ordenadores, si es cierto, pero estos ordenadores los fabrican con otros robots que sustituyen otros tantos millones de trabajadores, y aun asi los pocos que necesitan no son mas de un 5% de los que necesitaban anteriormente, asi que poco o nada se puede hacer, aqui en Londres quieren que tu te hagas todo, dentro de poco los autobuses seran conducidos automaticamente, y como segunda causa sin duda la densidad demografica, hay paises que deben de ser controlados, lease India, y muchos paises Africanos,desgraciadamente no se puede parir sin control.
    Javier

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  2. Mecha Carbo dice:

    ¿Será que a los gobiernos no les preocupa tanto el desempleo porque ellos están empleados y muy bien?. Cada vez que oigo a un político decir que tiene vocación de servicio, se me remueve el estómago.

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  3. El desempleo, gran problema a nivel mundial: las posibilidades de conseguir un empleo según las capacidades del individuo,es casi nula, y mucho mas si tomamos en consideración que la tasa de desempleo ha aumentado menos que la duración o permanencia de la persona en mantener su trabajo, entonces queda implícito que no es solamente que haya disminuido la probabilidad de quedarse sin empleo, sino que va mucho mas allá: “oferta y demanda laboral”. Menos ofertas de trabajo y mayor demanda laboral, lo que desemboca en la aseveración que haces en el articulo, en cuanto a que “la estabilidad aumenta, y la crisis no deja de avanzar” …. “las reglas del juego deben cambiar” mientras que para nosotros los de a pi,e seguiremos pagando las malas gestiones económicas de los gobiernos, como bien lo analizas, mientras que los que pudieran hacer algo se quedan sentados y ellos serán siempre los mas beneficiados ( hombres con gran capacidad financiera y económica, y los gobernantes que se benefician de estos nefastos personajes) todo ello aunado al aumento de la tasa demográfica. Finalmente veremos que son los países que están desperdiciando este crecimiento demográfico, y en consecuencia las crisis y el problema laboral seguirán en aumento, así como los empleos informales. No queda mas que pensar, que caminaremos por las calles tropezando a cada paso con una persona como el de la gráfica, o quizás seamos nosotros mismos lo que estaremos sentados allí con un cartel en el cuello pidiendo empleo, de lo que sea, sin importar el nivel de conocimiento de cualquier área de trabajo, que bien pudiera ser productiva al país.

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