Corbatas

Publicado: 2 de junio de 2012 en Artículos
Etiquetas:,

Quizá pocos complementos pueden llevar tal distinción. Pocos detalles marcan tanto la diferencia. Porque la corbata expresa precisamente eso: una diferencia. También es signo de elegancia y estética. Para muchos hombres es una prenda imprescindible en su armario, y para otros muchos un objeto no deseado, acaso un tanto clasista y falto de personalidad para ellos. Se podría decir que es imprescindible para según qué vida social lleve uno, o quizá poco usada por otros que no pretenden identificarse o diferenciarse bajo ningún concepto.

La historia de esta prenda o complemento es muy curiosa. Se dice que se remonta a unos cuantos cientos de años. Quizá a mediados del siglo XVII, cuando un regimiento croata, perteneciente al Imperio Austro-Húngaro visitó París para ser recibido por el Rey Luis XIV y los oficiales se presentaron con unos pañuelos de colores alrededor de su cuello. Y se dedujo que estos pañuelos provenían en su origen de los oradores romanos. Una forma de calentar sus cuellos y cuidar sus cuerdas vocales. Luis XIV era tan aficionado al buen vestir que hizo que diseñaran un pañuelo especial para su regimiento real y al que denominó ‘cravette’, vocablo que tenía su origen en otro conocido como ‘crabete’, que era lo mismo que ‘croata’.

Por supuesto no hubo en aquel entonces unos patrones determinados para este tipo de prendas. Pero la idea y el diseño pronto se extendieron hasta que se instalaron en Inglaterra. Y aunque al principio no fue fácil ver a alguien con un pañuelo alrededor de su cuello, poco a poco la idea fue tomando cuerpo y fama. Y como no existían patrones, la idea adquirió forma de diferentes gustos, de distintos tejidos, colores y estampados. Aunque se puede decir que en esos primeros años de moda todas las corbatas eran de importación. Y fue a principios del siglo XX cuando Europa comenzó a fabricarlas de un modo estable.

Hay que señalar que muchos historiadores de la época no le dieron mucho tiempo de vida, lo veían como una mera moda pasajera que no tendría cabida en un futuro social. Curiosamente, pasó a convertirse en un signo de distinción entre las clases más acomodadas de la época. Y como arte de magia aparecieron miles de partidarios de la corbata, ya que abogaban por el uso de aquella por ser una prenda que realzaba el uso de la camisa y destacaba la verticalidad del cuerpo. Se hablaba de estilo, se hablaba de elegancia, se hablaba de distinción.

El hombre siempre ha querido ser diferente, o al menos, aparentarlo. La corbata otorgaba esa distinción sin necesidad de nada más. Se dice que un buen traje no luce igual si no es acompañado de una corbata, pero también es cierto que para llevar corbata hay que tener estilo, porque no cualquiera, por el mero hecho de ponérsela, tiene capacidad de saber usarla. Aunque quizá esto entre dentro de los gustos más particulares de cada uno, sobre todo para su vista.

Se deduce que la camisa y la corbata van de la mano y evolucionan juntas. Y a partir de ahí la evolución proporciona multitud de combinaciones tanto en formas, colores, diseños, tamaños, estampados, otorgando la misma importancia a la prenda pero dándole un mayor protagonismo, destacando por encima de todo su originalidad y su propia vida. Las camisas se tuvieron que adaptar con su cuello para que pudieran ir cubriendo la tela de las corbatas, y hasta las mujeres se apuntan a la moda y se visten con ellas.


Otra cosa son sus nudos. Aunque dependen del tipo de camisa que llevemos, los nudos han ido evolucionando también. Muy poca gente puede alardear de conocer todos los nudos de corbata y sabiendo uno como mínimo, cualquiera es feliz memorizándolo para que no se le olvide jamás y poder repetirlo tantas veces como haga falta. Según el sociólogo Acer Diecs, ‘la corbata puede reflejar de forma bastante precisa la personalidad de un hombre’. La pregunta acaso sería qué tipo de personalidad refleja un hombre que nunca usa corbata. Tratar de conocer el estado de ánimo de un hombre, su carácter, su personalidad simplemente por los colores o estampados de su corbata puede parecer hasta ridículo. No obstante, es cierto que el uso del hábito no hace al monje. NO por usar corbata vamos necesariamente a ser diferentes y a ser distintos.

El arte de anudarse la corbata  se puede considerar todo un rito. Los más conocidos son el nudo inglés y el francés; su diferencia radica principalmente en que en el francés hay que dar una vuelta adicional a la tela, generando un volumen más alto y considerado originalmente como más elegante. Pero existen varios tipos más de nudos, como el famoso nudo Windsor, o el nudo medio Windsor, el nudo pequeño y el nudo cruzado.

En muchas empresas, desde hace muchos muchos años, la corbata ha sido un elemento característico para referenciarse como miembro de dicha empresa. Era una herramienta de trabajo, e incluso para cierto tipo de empleos no tan de nivel ejecutivo se ha consolidado como una prenda necesaria. Sin embargo, ya hace unos años, que muchas empresas, sobre todo del centro y del norte de Europa, y algunas empresas jóvenes estadounidenses, han comenzado a instaurar una nueva mentalidad dentro de los uniformes de sus empleados. En los países escandinavos es cada vez más usual no utilizarla puesto que para muchas empresas ‘modernas’ es un signo de empresa antigua, clásica y fuera de juego con respecto a su tiempo.

El uso de traje sin corbata, de americana sin corbata, o simplemente el uso de corbata a solas, ya es una forma habitual de vestuario para muchos ejecutivos europeos, y aunque la moda no se ha extendido a Asia ni a América, será cuestión de tiempo que acabe funcionando. Curiosamente, la distinción ahora radica en no usar corbata, porque el uso continuo y habitual de ella ha consolidado una nueva forma de originalidad. Nuevos tiempos y nuevas modas, el ser humano sigue perfeccionándose, siempre dentro de sus márgenes de su maniobra, que no son otros que los de ‘distinguirse’, dando la nota y dejándose ver allá por donde va.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s