Nos sentimos perdidos

Publicado: 1 de abril de 2012 en Artículos
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“Disfrutamos del calor porque hemos sentido el frío.

Valoramos la luz, porque conocemos la oscuridad.

Y comprendemos la felicidad porque hemos conocido la tristeza”.

(David Weatherford)

*****

Vio : ‘Perdida no, pero sí indecisa’

Javier : ‘Perdidos estamos todos de una u otra manera, la diferencia es que algunos lo saben o sabemos y otro no. Este es un mundo complicado e incomprensible en muchas formas, así que nos guste o no navegamos entre sus aguas sin que a veces sepamos hacia dónde vamos. La inconsciencia o el no querer pensar nos ayudan mucho junto con extrañas creencias que hemos inventado’

Nick : ‘Pues la verdad es que no, no me siento perdido. Aunque a veces llevo a cabo unos ejercicios para sentirme como tal y poder explorar y ponerme en situación ante otras posibilidades en las que verdaderamente sí podría estarlo’

Marta : ‘No he tenido tiempo de darme cuenta si estoy perdida en este mundo porque la vorágine de la vida me arrastra y sólo me deja pensar en sobrevivir’

Víctor : ‘Durante toda mi vida he intentado cambiar el mundo explicando y tratando de convencer a todo el mundo sobre las injusticias, cómo arreglar las cosas… Sin embargo siempre he visto a todo el mundo profundamente subnormal y salvaje: a tod@s parecía importarles todo una mierda. Lo más grave es que tod@s me decían que “no se puede hacer nada” y que me preocupe de mí y de mi familia. Me preguntaba cómo era posible que todos me recetaban que me preocupara de mí y de los míos cuando esa actitud es precisamente el mal diabólico que azota el mundo. Nunca quise ver la cruda realidad: la suma de las pequeñas fechorías diarias de todos, el mirar para otro lado e ignorar todo lo que concierne a todos y preocuparse sólo por sí mismo y sus familiares, construyen la sociedad asesina, egoísta y explotadora que tenemos. Las sociedades son el reflejo de lo que somos.

He estado últimamente preguntándome porqué me ocurre a mí esto, porqué soy diferente, porqué me precupo más por los demás que por mí mismo… Tras muchísima lectura desde distintas fuentes he conseguido saber porqué: Influye mi alto CI, mi grupo sanguíneo B y puede que mi genotipo RH+-. A consecuencia de todo ello veo con gran nitidez cómo arreglar cualquier problema en el mundo pero mi entorno cavernícola tonto no ve más allá de sus narices. Una pena que sólo seamos el 2%.

Lo que he aprendido es que no puedo pasarme la vida intentando revolucionar a la gran masa borrega para estar chocándome eternamente contra el muro de los lamentos. También yo y mi familia tenemos derecho a vivir un poco. Aportaré a partir de ahora mi conocimiento y puntos de vista al mundo a través de blogs y mi trabajo y que lo tomen quienes quieran. Y quienes no quieran que propongan mejores opciones o que se extingan. La Naturaleza que es fascista se encargará de eliminar a todos los cerebros vacíos acomodados cuando llegue el momento. Ya les pasó a los antediluvianos’.

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“La felicidad es la certeza de no sentirse perdido.”

(Jorge Bucay) 

A menudo nos sentimos perdidos, quizá desorientados, acaso sin rumbo, o digamos que sin un rumbo bien definido. La vida de hoy nos alienta a saltar de piedra en piedra, la que vaya saliendo, la que aparezca, para cruzar el río y alcanzar la otra orilla. La vida de hoy no está muy planeada, de hecho, los planes sirven para marcar un plazo muy delimitado, corto y un espacio de tiempo muy establecido.

A lo mejor ‘sentirse perdid@’ no es tanto la definición pero sí es el sentimiento ocasional, el que te hace creer que debes volver a elegir una dirección cuando llegas a un nuevo cruce, y ese sinfín de intersecciones nos vuelven ansiosos. Los cruces del camino son innumerables y debemos seguir eligiendo a diario para seguir caminando. Y si en eso consiste debemos estar atentos y en alerta porque quizá lo que pensamos y creímos ayer como algo seguro se convierte de la noche a la mañana en algo carente de todo sentido.

Y eso ocurre a menudo. Y eso nos hace sentirnos un tanto descolocados. Si planeas, trazas el camino y luego resulta que te has equivocado de rumbo o simplemente ese rumbo marcado no existe o ha desaparecido de repente podemos asistir a una escena de incredulidad y de inseguridad. Pero el sentirse perdido puede generar tanta ansiedad como preocupación, con la poca estabilidad actual en todos los aspectos de la vida. Puede generar tristeza o anularnos la poca alegría que nos quede. Puede negarnos el goce de la felicidad y provocar sensaciones penosas. Porque sentirse perdido significa estar parado en un punto de no retorno y también en un punto sin destino definido. Y sin rumbo no navegamos. Y si estamos en este mundo puede ser simplemente para navegar, aunque sea sin rumbo. Porque la elección del rumbo no es tan importante en según qué momentos, quizá lo esencial es sentir que navegamos y que descubrimos nuevos horizontes.

Las dudas, los recelos, los complejos, todo unido nos provoca catarsis dubitativa, una orquesta de múltiples sonidos sin llegar a reconocer la melodía. La astucia abandona su estado natural para deleitarnos con sobradas muestras de inutilidad añadida, de una pérdida de tiempo irrecuperable que sólo sirve para quejarnos, para no poder ser capaces de disfrutar de los momentos más grandes. Sentirse perdido es una condición humana muy corriente, quizá incluso natural y benigna, puesto que nos ayuda,  primero, a reconocer nuestra situación, y después nos empuja a salir del atolladero.

A menudo nos sentimos fuertes, enormes, indestructibles, son los momentos más escasos, pero son tremendos. Hay momentos en que nos sentimos mal, apenados, influenciados por cualquier descarga negativa que nos viene del exterior, quizá son los momentos más críticos, los no deseados. También hay momentos en que nos sentimos perdidos, otra forma de vernos en diferentes situaciones. Emprender camino sin agobiarnos por el sentimiento en sí, quizá sea el secreto del éxito, del éxito de convertir la pesadez en un tramo más, sin importar definitivamente su resultado. Sentirse perdido tampoco es tan tremendo;  tan sólo es otro sentimiento en nuestro cajón de sensaciones.

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comentarios
  1. Nick dice:

    Uno jamás podrá estar perdido si se encontró a si mismo.
    El gran problema es vivir la vida para la que te han aleccionado y no la tuya propia. Pero eso requiere coraje y pasar por la posible no aceptación del grupo. Y qué.

    Me gusta

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