El fracaso

Publicado: 28 de marzo de 2012 en Artículos

“Un fracasado es un hombre que ha cometido un error,

pero que no es capaz de convertirlo en experiencia”

(Elbert Hubbard)

***

Desde siempre la gente elude mencionar esta palabra. El asco que produce su pronunciación es inversamente proporcional al efecto de sentirla. Si sentimos fracaso es simplemente porque hemos intentado hacer algo. Cuando se hace algo se puede acertar o fallar. Si fallas te llaman fracasado con suave y tierna facilidad. Es una costumbre humana muy extendida. El miedo al error es tan grande que muchos se ven atenazados a no hacer nada por temor a cometer multitud de errores. Otras personas, sin embargo, están totalmente vacunadas frente a este extendido tumor que se denomina desconfianza e inseguridad personal. La duda te asalta y no permite que te muevas.

“La vida de un hombre es interesante principalmente si ha fracasado.

Eso indica que trató de superarse”

(Georges Benjamin Clemenceau)

***

Siempre me ha llamado la atención el miedo que tiene la gente en general a equivocarse. No lo he entendido porque para mí el error consiste en el uso. Es decir, si no hago no puedo equivocarme. Si no hiciera nunca jamás me equivocaría pero todo carecería de sentido. Apostar o decidir por algo, por hacer algo, por atreverse con algo forma parte de la vida, y la vida es una, no hay más, si lo miras bien el hecho de poder elegir y de poder decidir y apostar es la sal de la vida. Es lo que nos motiva, nos excita y nos sugiere. Nunca me podría desprender del incalculable deseo y placer que significa poder decidir,  poder equivocarme, poder fracasar.

“Todo fracaso es el condimento que da sabor al éxito”

(Truman Capote) 

***

Dice el diccionario que fracaso es la falta de éxito o un resultado adverso en algo que se emprende. Bueno, tiene razón, literalmente significa eso, pero eso no quiere decir que tenga que tener connotaciones negativas obligatoriamente. De hecho, de todos los fracasos se aprenden muchas más cosas que de los éxitos. No hay excusas, valoramos los pros y los contras, analizamos con detenimiento dónde nos equivocamos y extraemos todas las conclusiones posibles para no volver a caer en los mismos errores. Al menos, eso se debería hacer, pero debería ser realizado como un método y no como una derrota. Digamos que es un proceso. Un paso que lleva al otro y tras el fracaso nos toca analizar, volver a mirar hacia adelante y comenzar a buscar decisiones. Es un camino después de otro, sin retorno pero con feed-back. Esa retroalimentación que nos sirve para relanzarnos, para reinventarnos, para crearnos otra vez de distinta manera, otra nueva oportunidad en un mar de oportunidades. Esa es la síntesis de todo: un camino lleno de oportunidades.

“El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia”

(Henry Ford) 

***

Aquí no se trata de tomarse las cosas con optimismo, se trata de ser lo más realista posible. Ni el exceso de negativismo ni lo contrario, el exceso de optimismo, nos dejará planear de la forma correcta para aterrizar donde deseamos. La realidad es la que es. No hay otra. Y desde esa realidad progresamos en nuestros pensamientos y en nuestros sentimientos. Nada es como nos imaginamos, todo es como es. Nada va a ser como teníamos pensado puesto que eso forma parte de la aventura, la aventura de no saber qué ocurrirá. Y si tenemos éxito no debemos detenernos ahí puesto que la apuesta continúa. El camino que dura y dura hasta que se detiene. Y en la apuesta estamos y en ella retozamos. No podemos girar la cabeza y pensar que nada de eso va con nosotros. No engañemos al sentido más común, el que nos da coherencia y vitalidad, puesto que sin él estaremos perdidos.

“Cada fracaso le enseña al hombre algo que necesitaba aprender”

(Charles Dickens) 

***

 
 
Signos que nos señalan el error, como estigmatizando, como señalando al fracasado. Signos erróneos realizados con maldad, o más bien, con ignorancia. Los signos de interpretación son solamente símbolos para diferenciar, pero no todos expresan el verdadero sentimiento, la realidad más dura. Signos que provocan rechazo. Signos que debemos condenar. Curioso que el que menos se arriesga sea el que más critica, el que menos decide el que señala al fracasado. El fracasado repetitivo tiene una ventaja con el resto: sabe volver a decidir. La experiencia le da alas y le señala el camino a seguir, aunque no siempre acierte. Tampoco se trata de acertar siempre, se trata de hacer, se trata de arriesgarse. Y los signos nos devalúan con la misma facilidad con la que el cobarde se aleja de la decisión importante. Hacernos grandes gracias a los errores, a los fracasos, es la aspiración más verdadera, la que nos anima a continuar.
***
comentarios
  1. Nick dice:

    Muy bueno el post. Aquí algunas frases más:

    El fracaso fortifica a los fuertes.
    SAINT-EXUPÉRY, Antoine de

    Una experiencia nunca es un fracaso, pues siempre viene a demostrar algo.
    EDISON, Thomas Alva

    En la vida hay algo peor que el fracaso: el no haber intentado nada.
    ROOSEVELT, Franklin Delano

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s