Animismo (Filosofía indonesia)

Publicado: 10 de febrero de 2012 en Artículos
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Cuando hablamos del alma nos referimos al término de origen latino que se refiere a un principio o entidad inmaterial e invisible que poseen o poseerían los seres vivos y cuyas propiedades y características varían según diferentes tradiciones y perspectivas tanto filosóficas como religiosas. La filosofía diferencia entre el espíritu subjetivo (el sujeto, la personalidad y/o el individuo) que llevaría al idealismo;  y el espíritu objetivo (la conciencia social, la objetivización de las facultades humanas) que conduciría al idealismo.

Pero la filosofía choca con la religión, como ocurre casi siempre, y para la segunda el espíritu es Dios una esencia sobrenatural, susceptible de ser únicamente objeto de la fe. La filosofía clásica alemana subrayaba el carácter activo del espíritu, lo veía como actividad de la autoconciencia. Hegel, por ejemplo, concebía el espíritu como la unidad de la autoconciencia y de la conciencia, que se realizaba en la razón. Es decir, para Hegel, el espíritu supera lo natural y se eleva hasta sí mismo en el proceso del autonocimiento. Otra versión es la que ofrecen los materialistas afirmando que el espíritu era una variedad del conocimiento sensorial. En muchos casos, la vida espiritual de la sociedad aparece como reflejo del ser social. Influye de manera activa en éste y sobre la actividad práctica de la humanidad.

Cuando hablamos del alma, hablamos del componente espiritual de los seres vivos. El alma pasa a incorporar el principio vital o esencial de la parte interna de esos seres vivos. Y gracias a ello tienen una determinada identidad pero inexplicable para la realidad material. Pero durante los siglos de historia, el concepto de alma ha pasado por diversos intentos de explicación sin llegar nunca a un punto determinado. Porque el alma aunque se defina de cualquier forma seguirá siendo indefinida y relativa.

Los primeros habitantes de Indonesia eran animistas. El animismo es un concepto que engloba diversas creencias, donde los objetos, tanto los de uso cotidiano como los reservados a ocasiones especiales, y cualquier elemento del mundo natural, ya sea un río, la tierra, una roca, una planta, etc, están dotados de alma y son venerados o temidos como si fuesen dioses.

El término viene del latín anima (alma); el alma por encima de todas las cosas. El alma predomina y sin ella no somos nada. Aquellos primeros habitantes de Indonesia creían que todos esos objetos, animados o no, tenían su propio espíritu y podían influir en el devenir de los acontecimientos tanto con ofrendas, como con rituales o magia. El animismo se basa en sí mismo en la creencia de la existencia de una fuerza vital y sustancial presente en todos los seres y que sostiene la interrelación entre el mundo de los vivos y el de los muertos, reconociendo la existencia de múltiples dioses con los que se puede interactuar, o bien con un solo Dios único aunque inaccesible en una época más moderna.

El animismo sigue siendo junto al chamanismo una de las creencias más antiguas de la Humanidad. Incluso la religión del antiguo Egipto estaba fundada en base a argumentos animistas. Los restos que se encontraron en muchísimos yacimientos de Indonesia explican y demuestran la existencia de creencias basadas en vida eterna, en los poderes sobrenaturales y en la influencia de los espíritus de los muertos.

En este capítulo entrarían muchas variantes y muchos tipos, la creencia en seres espirituales, incluidas las almas humanas, puede extenderse en la práctica a que seres sobrenaturales personificados, bien dotados de razón, de inteligencia y de voluntad, habitan en esos objetos inanimados y gobiernan su existencia. Podríamos decir que todo está vivo, todo puede ser consciente y todo puede tener alma. Todo es vida, todo es alma.

En definitiva, todos los sistemas de creencias animistas sostienen que el alma existente sobrevive tanto al hombre como al resto de objetos, sobrevive incluso a la muerte del cuerpo. El alma se transforma, se transporta, hacia una nueva dimensión, hacia un mundo más cómodo, de abundantes juegos, con una fertilidad fuera de lo normal, donde todos los seres evocan su felicidad y su eternidad. Es pensar que nada muere, que todo vive incluso después de muerto. Todo, exactamente todo vive de una manera u otra, gracias a su alma, todo está relacionado con la heterogeneidad de la humanidad.

Otras culturas ancestrales, como los navajos americanos también incluyen el alma entre sus dioses, pasando a ser ésta un fantasma que habita la tierra de forma natural, pudiendo convertirse en malvada. Otras culturas escapan un poco de ese concepto para combinarlo con otras creencias, donde se afirma que el alma debe escapar de ese plano y no perderse en el camino, dado que si lo hiciera sería malvada, se convertiría en fantasma y vagaría durante mucho tiempo sin rumbo fijo. Para que todo esto se lleve a buen término, los creyentes afirman que el éxito de esta tarea sea efectivo los sobrevivientes del muerto deben realizar funerales de duelo y adoración a los ancestros. Estos rituales en culturas animistas a veces no son realizados por los particulares sino por sacerdotes o chamanes, quienes se supone que poseen poderes espirituales más grandes o diferentes a la experiencia human normal.

Algunas prácticas demuestran comportamientos animistas, como por ejemplo la reducción de cabezas que se realizaban en América del Sur y que derivaba de la creencia en que el alma del enemigo puede escapar si no se atrapa dentro de su cráneo. De no realizarlo el enemigo podría trasportarse o emigrar al útero de una hembra de animal depredador, de donde nacería para vengarse del asesino.

En Africa también hay versiones del animismo, aunque son más complejas y donde se incluye el concepto de magara o fuerza vital universal, que conecta a todos los seres animados, y una creencia en la relación estrecha entre las almas de los vivos y los muertos. También existen creencias en que el animismo se toma como el argumento por el cual los objetos, ya sean animales, herramientas o cualquier fenómeno, poseen expresiones de vida inteligente. Aquí sería una totalidad de ellos.

comentarios
  1. Nick dice:

    Todo es vida, todo es alma.
    Que diferente sería el mundo si lo tratásemos todo como un todo,con alma, un todo con su propia alma, nuestra alma al fin y al cabo.

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