Diario de pensamientos: Vidas robadas

Publicado: 26 de septiembre de 2011 en Diario de pensamientos
Etiquetas:, ,

portada2

 “Hasta la supervivencia de una banda de ladrones necesita de la lealtad recíproca”

(Antonio Genovesi) 

***

Es un tema que corroe por dentro a muchas personas y que no parece que se esté comentando como es debido. Los ‘niños robados’ durante la época franquista está pasando casi de puntillas por la actualidad social española. Y como siempre nos preguntamos el porqué. Y ya van siendo muchos porqués, quizá demasiados, pero que éstos aumenten no quiere decir que tengamos que dejar de cuestionarlos. Y tampoco dejar de sorprendernos de lo poco que se puede hablar sobre dicho tema, siempre en páginas secundarias, sin prestarle la atención mediática y continua que necesita y merece.

Parece que la cuestión fuera cosa de antepasados nuestros y que nada tiene que ver con nuestro tiempo, cuando realmente muchos de los implicados están en plena madurez de su vida. Y muchos de los padres naturales y de los padres ladrones siguen vivos. Por no hablar de los intermediarios, esas personas sin escrúpulos, amantes del dinero por regla general, incluidos muchos trabajadores de hospitales,centros religiosos o en la mismísima Iglesia. Quizá ahí hemos dado con la clave. Cuando topamos con la Iglesia parece que todo es tabú y que es mejor dejar de hablar o indagar. Es como meterse en un agujero negro del cual no sabes si habrá salida. Si criticas a la institución eclesiástica ya te tachan de pagano, ateo, comunista y demás lindezas. El argumento de atacar para defenderse suele ser una excusa para todo aquel que no se siente libre de pecado, está temeroso o simplemente no tiene argumento con el cual defenderse de verdad.

Criticar a cualquier institución trae consigo un calificativo. Debes pertenecer a un grupo determinado porque de lo contrario no harías esas denuncias. Cuando lo humano (lo humano, señores creyentes) debería trascender por encima del resto, resulta que no, que nos saltamos todo a la torera, amparados por el Estado nacional-católico, defendidos por una dictadura obsoleta y anclada en el pasado, casposa y rancia, subdesarrollada e ignorante, castrando la vida de muchos inocentes bebés que en su mayoría jamás sabrán la verdad de su origen, de su familia, de su pasado y de su auténtica vida.

ninos-robados_estima20120518_0191_12

“¿Es tarde, o no?

Me reprocho no haberla visto muerta.

Ahora me ha quedado la duda.

¿Y si viviera? ¿Qué haría? ¿Qué le diría?

¿No sabría por dónde empezar?

¿Cómo llenar ese vacío de toda la vida?

Me temo que pagaré con esta zozobra el resto de mi vida”

***

No hay mayor mentira que utilizar a un recién nacido, a un bebé o a un niño de corta edad para nuestros placeres, ya sean sexuales, sentimentales, naturales o egoístas. La vergüenza del asunto es tal que a muchos ciudadanos, viéndolo desde fuera y sin ser partes o víctimas del asunto, con otras perspectivas completamente diferentes y siendo lo más objetivos que se puede calcular ser les convierte de una cierta forma en parte de esa misma vergüenza, siéndoles difícil poder hablar del tema incluso. Porque el tema en cuestión debería dar vergüenza a la plena mayoría de la sociedad y también de la humanidad. Debería ser unánime. Y no lo es. La mayor parte del mundo mira para otro lado ante los crímenes que ocurren justo delante de sus narices. Y si eso es así y no ocurre el desprecio generalizado y total es simplemente porque hay sectores sociales que quieren que el tema continúe en silencio o, al menos, que no se remueva demasiado, no sea cosa que mi ‘hijo’ se entere algún día de que no es hijo natural de la familia de la que le dijimos que proviene.

Porque estoy seguro que lo descubierto hasta ahora sólo es la punta del iceberg. Piensa mal y acertarás. En una sociedad como ésa, lo más fácil era saltarse todos los códigos de moral y de ética, ayudarse por un cómplice con plenos poderes (Iglesia y Estado) y crear una mafia de trata de recién nacidos con la excusa de una ‘vida mejor’ o sin apenas excusas. Porque debemos recordar que muchos de esos bebés fueron arrancados del vientre materno prácticamente al nacer, diciéndoles a las madres que su bebé había muerto, dándoles restos en un caja para que enterraran a su supuesto recién nacido sin tener nunca la certeza de que su hijo hubiera muerto realmente. Arrancarle un niño a una pareja humilde, sin recursos, tanto económicos como sociales, aprovecharse de esa situación cómplice entre enfermera, matrona, monja, cura, médico, institución, etcétera, te come por dentro, te hace sufrir por esos padres y por esos bebés. La conciencia humana no tiene límites y la realidad siempre supera la ficción. Lo decimos a menudo como un dicho pero los hechos están ahí, sólo hace falta descubrirlos y analizarlos.

“Cuando me despierto, me están llevando,

corriendo, en una camilla, de vuelta a la habitación.

Y si, me confirman que mi niña estaba muerta desde hacía dos o tres días.

No me dejan verla, dicen que está desfigurada”

***

Pensándolo bien, me imagino cuántos hombres y mujeres en la sociedad española están albergando dudas al respecto de su pasado, de su origen, de su familia y de sus padres naturales. Y es normal. Tal como se está tratando el asunto, a los responsables les está saliendo el juego a las mil maravillas. Aunque muchos de ellos ya nunca podrán sufrir consecuencias porque murieron de ancianos. Se llevaron a la tumba su culpa y su doble moral, su ‘valentía’ y su cobardía. Y se supone que descansarán felices el resto de su eternidad. Me temo que no. Aunque una vez muertos ya no merecen ni ser recordarlos, y menos por temas de este tipo. Y much@s de ell@s habrán sido recordados en vida como ‘buenas personas’. Ahí tenemos la ironía de la vida. El mundo está lleno de ‘buenas personas’ que es mejor perderlas que encontrarlas.

Leyendo sobre el tema puedes descubrir que al principio este hecho estuvo unido al castigo que se quería infundir a los hijos de mujeres ‘rojas’. Principios de los años 40, ‘familias de bien’ (menuda broma) que no tenían hijos y madres solteras, rojas, delincuentes, derrotadas por la guerra y el hambre, la falta de recursos y el dinero y que según el régimen no tenían capacidad moral para educar a sus hijos. Además, utilizaban la doble moral para contrastar su reputación y su capacidad para educar mejor a los hijos de los demás. Casi parece que esas madres debían dar las gracias. La solución era darlos a una familia ‘cristiana’ (seguimos con las bromas) para su cuidado y educación. Al niño se le educaría en la ‘verdad’, en el ‘bien’ y en la ‘salvación eterna’. Sobran comentarios al respecto de hasta qué punto alcanzaba la broma.

Gracias a ‘Anadir’  (Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares) el tema se destapó. Antonio Barroso, nacido en 1969, fundó esta asociación al enterarse de que su partida de nacimiento había sido falsificada.

“Hijo, estoy aquí, y me han dicho que has muerto, pero te siento.

Te siento y no me pueden engañar.

En este hospital hay algo raro.

Hablan médico y enfermera, cuchichean, lo hacen en voz baja no quieren que les oiga.

Pero yo te siento.

Te llevo dentro desde hace meses”

***

Lo que comenzó como represión a los ‘rojos’ terminó por convertirse en una mafia organizada donde algunos médicos, enfermeros, funcionarios, monjas y sacerdotes participaron. La venta de niños empezó por razones políticas y, continuó, por razones económicas.

“Hoy, recuerdo que nadie vio el cuerpo,

nadie asistió al sepelio,

nadie sabe dónde está enterrada aquella niña.

Todo lo que tengo es una tarjeta azul y una factura de una funeraria.

Las circunstancias me jugaron una mala pasada”

***

¿Qué le ocurre a la sociedad actual? Incapaz de estallar ante tremendas injusticias como ésta. ¿Por qué parece que le cuesta engendrar rabia y estallido ante el delito tan deleznable? ¿Cómo podemos mirarnos al espejo cuando estamos totalmente inmóviles y no buscamos la verdad?

“Me dicen que son contracciones. Y grito, porque te noto, me golpeas, quieres salir, y me siguen diciendo que estás muerto. Esto es una pesadilla”.

Esta tragedia, según la propia Anadir, puede llegar a afectar a 300.000 casos. Hay, de momento, una denuncia presentada en la Fiscalía General del Estado por el posible robo de 261 niños. Desde la misma asociación se reclama también al Gobierno la creación de un banco de ADN para poder cruzar los datos de los denunciantes. Ésta debería ser una prueba concluyente en el proceso.

***

ROBAR UN NIÑO NO TIENE EXPLICACIÓN.

NO TIENE EXCUSA.

ROBAR UN NIÑO ES LO MÁS COBARDE QUE PUEDE HABER.

UNA VIDA, SEA DE DONDE SEA, PROVENGA DE DONDE PROVENGA,  NO LE PERTENECE A NADIE.

***file-198835-1-1-300xxx80




comentarios
  1. Alonso dice:

    Tal como te ponía de manera escueta en Twitter, la transición hacia la democracia en España dejo muchas injusticias enterradas en pos de una reconciliación mal entendida. Por mucho que se dijese que había que pasar página y perdonar, hay cosas que no se pueden cerrar en falso porqué al final cuesta más superarlas. Yo creo que hay que afrontarlas con calma y responsabilidad, pero sin perder de vista la perspectiva histórica, no me vale aquello de: “y tú más”. Ya sabemos que en una guerra hay mucha crueldad, salvajismo, venganza, odio,… por la dos partes, cierto; pero aquí tuvimos un vencedor claro, que arrasó a su adversario sin piedad. Tuvimos víctimas por los dos bandos, de acuerdo, pero por la del bando de los vencidos multiplicadas por 10. Las víctimas de los vencedores tuvieron toda clase de reconocimiento a lo largo de la dictadura, las de los vencidos jamás, casi ni en democracia.
    En fin, se podría seguir hablando del tema que es largo y doloroso, pero para los que quieran enterarse bien de como fue la historia, o al menos acercarse a una visión imparcial, documentadísima y la más exhaustiva hasta la fecha, los remito al libro “El Holocausto Español” del historiador inglés Paul Preston, advierto que en más de una ocasión os helará la sangre.

    Me gusta

  2. Javier dice:

    Si a veces encarar o tratar de comprender las aberraciones que el ser humano es capaz de producir es increible, somos una especie repugnante, nos peleamos continuamente tratamos de robarnos territorios los unos a los otros sin parar, matamos animales como los rinocerontes que sabemos estan en estincion por el unico placer de cortarle un cuerno para hacer una puta medicina contra la impotencia en China, y como no tambien lo hacemos con lo mas inocente que hay sobre la tierra los niños sin importarnos su futuro ni lo que va a ser de sus verdaderos padres, los tratamos como mera mercancia, en fin sin comentarios, repugnante, somos el animal mas peligroso de la faz de la tierra sin duda alguna.

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s