Llegó el día. Gran fiesta nacional. Hoy es 17 de mayo. Los noruegos celebran su gran día. Se celebra el día de la primera Constitución noruega. Especialmente se celebra en Oslo, con un fervor descomunal, con unas calles repletas de gente, vestidos todos con sus tradicionales trajes elaborados a mano, con las banderas noruegas ondeando y un sinfín de tambores resonando por todas las ciudades del país.
A primera hora de la mañana nos han despertado los primeros cañonazos. La fiesta durará todo el día.
Los tambores repicarán durante horas y horas.
Un poco de historia nunca viene mal.
Noruega es la tierra donde habitaban aquellas tribus legendarias: los vikingos.
Esos pueblos de origen germánico que habitaron toda Escandinavia y que fueron famosos por sus incursiones y pillajes por toda Europa. Aunque como en todos los tópicos sigue habiendo errores. Se sigue conociendo a los nórdicos como vikingos cuando ya no tienen nada que ver con ellos. Fueron temidos durante la primera etapa de la Edad Media y sus fechorías fueron corriendo de boca en boca por todos los lugares del norte de Europa, desde Gran Bretaña hasta los países Bálticos. De hecho gobernaron durante muchos años las Islas Británicas hasta ser conquistados por los normandos, que a su vez eran descendientes de ellos pero que habitaban en Normandía (Francia). Según la historia, se suele señalar el fin de la era vikinga con la caída del rey Harald ‘El Despiadado’, quien murió enla batalla del puente de Stamford en 1066. Fue conocido como Harald III y, aunque tuvo muchos apodos, el más conocido fue el ‘de la mano dura’. Cuando quiso reunificar el estado de Noruega tuvo un lema: “Rendíos o morid”. A él se le atribuye también el diseño de las famosas ‘drakkars’.
Estas naves fueron el mayor exponente del poderío militar de los escandinavos y eran consideradas por ellos su más valiosa posesión. Actualmente, en las islas Lofoten, algunos barcos de pesca siguen fabricándose con las mismas técnicas.
El término Noruega viene de dos palabras: Nor y veg (camino del norte) y sus tierras están habitadas desde hace más de 12.000 años. El periodo vikingo solo fue de 3 siglos, entre el IX y el XI, pero significó la unificación y expansión de Noruega. Tras la muerte del último monarca noruego (1387) se pasó a un ingreso con Dinamarca a partir de 1450 por medio de un tratado. Este periodo es conocido como ‘la noche de 400 años’. En la época de Napoleón, Dinamarca cedió el territorio de Noruega a Suecia en 1814 hasta que se disolvió en 1905. El gobierno noruego ofreció el trono al príncipe Carlos de Dinamarca que lo aceptó con el nombre de Haakon VII.
Noruega se mantuvo neutral durante la Primera Guerra Mundial, sin embargo, con la ocupación nazi durante la Segunda el concepto de neutralidad fue más escéptico. Noruega fue miembro de la OTAN desde 1949 y fue miembro fundador de las Naciones Unidas. Ya ha rechazado dos veces su ingreso en la Unión Europea pero está vinculada a ella mediante el área de Economía Europea. Noruega tiene una monarquía constitucional con gobierno parlamentario. Su sede está en Oslo, en el ‘Storting’. Tiene 165 escaños de los 19 condados, electos por cuatro años mediante representación proporcional.
Hoy todos los niños de Noruega saldrán a la calle llueve o no para celebrarlo.






Corría el año 960 d. de C. cuando un osado sacerdote cristiano se presentó ante Harald Diente Azul, para hablarle de un dios único y verdadero que poco tenía que ver con los mitos locales. El monarca le exigió una prueba de fe: que su deidad lo protegiera cuando le pusiera un hierro al rojo en la mano. Milagrosamente, se cuenta que el religioso no sufrió daño alguno, así que, ni corto ni perezoso, Harald se convirtió al cristianismo utilizando como pila bautismal un barril de cerveza. Esta anécdota fue una mera muestra de que el culto politeísta de los países escandinavos estaba perdiendo fuelle entre los “paganos” que habitaban el Norte de Europa. Apenas seis décadas más tarde, Olaf II oficializó la adhesión de Noruega a aquella nueva religión que pregonaba valores distintos y también la existencia de un solo Dios.
Pero la cristianización de los vikingos había empezado mucho antes, cosa que no es de extrañar teniendo en cuenta las incursiones y saqueos (como tu dices) que los escandinavos habían realizado en las islas británicas y en plazas francas. La penetración de la nueva religión fue progresiva a pesar de la previsible resistencia ejercida por los defensores de las “viejas costumbres”, que no toleraban que las tumbas paganas convivieran con las cristianas y se construyera iglesias en lugares destinados a los dioses nórdicos. Al final, toda esta animadversión hacia el cristianismo no sirvió de nada ya que ésta es la religión mayoritaria en la Noruega donde resides.
Para acabar, una frase de Stephen Hawking: “No hay cielo o vida después de la muerte; es un cuento de hadas para la gente que le tiene miedo a la oscuridad”.
Deben celebrar que de buenas a primeras encontraron petróleo y de la noche al día, pasaron a ser de uno de los pueblos más pobres de Europa a uno de los más ricos del planeta.
Noruega ha vivido desconectada del mundo hasta hará cosa de un siglo solamente.
Los escandinavos han pasado tanta o más hambre que cualquier otro pueblo.
No nos engañemos, la historia de “Noruega” es una historia basada en la incultura, la miseria y todas las barbaridades que se puedan imaginar cometidas por tribus guerreras.
Y de su orgullo nacional solo decir que cada uno se contenta con lo que tiene… qué remedio!